miércoles, 28 de noviembre de 2012

Las hormigas me deben una (Mio)

Que horrible cuando hace frio, pero el calor en mi ciudad igual no me convence.
Por diez segundos quede tildada, me picaba la espalda y yo lo sentía, pero que me importaba, estaba en buena posición, si me llegaba a mover me empieza a dar frio donde choca la piel de mi pierna derecha con la piel de la izquierda, y es muy difícil volver a la posición inicial. Una sola vez lo logre pero no fue con las piernas fue con las manos.
Un cigarrillo vendría muy bien como para respirar otro aire.
Mirar tele y que mi perro preferido rezongue de viejo a mi lado, a los pies. (Cosas que se les aguantan a los Perros viejos y no a los viejos humanos, debe ser porque no se acuestan a nuestros pies).
Tan aburrida que a la tarde no tenía ganas de ir a la pileta, se lo pregunté a él y me dijo: empeza a acostumbrarte. Y tenía muchas ganas de que llegara ese día. Donde ya aburrirme sea cosa esencial, donde no tenga ni que escribirlo.

Al tener baja la 5-hidroxitriptamina no puedo dormirme hasta después de las seis de la mañana, y tengo un solo cigarro y la noche está en pañales.
Por culpa de la falta de 5-HT voy a tener mal humor hasta después de levantarme,
y agresividad (sino consigo lo que deseo). También está la opción de que tenga pequeños ataques de esquizofrenia hasta que esto se agrave sino es tratado adecuadamente.
¡Pero no me importa! Yo sé tratar conmigo, ustedes tendrán que soportar o huir.

Miraba una serie sobre asesinos de asesinos y pensé en el principio de un poema:
“Por qué no meramente perder toda esperanza en
la ocasión de hacer
derramamiento de palabras

Acaso no es mejor abortar que ser estéril”

Mi amiga me decía que estaba a favor del aborto…
- vas a las escuelitas de la villa a apoyar a los niños y estas a favor del aborto? (no lo podía creer), te encantan los indios del orto y sus putas tierras pero estas a favor del aborto…
Y me decía: no es tan así, otro día lo hablamos ahora tengo que hacer un trabajo de la facultad con este libro mira, a vos capaz que te guste las enseñanzas de don Juan de Castaneda (me hubiera gustado si el lenguaje era más actual)
Me acuerdo que después de ese día la despertaba y le decía:
- Aborto
Mientras comía le decía:
- Aborto
Hasta que me puteo, y hasta que encontré ese principio de poema (nunca lo termine de leer comprensivamente de la emoción de encontrar esa primera parte, supongo). Además de eso, me fascino el título: Cascando, y en esa época yo estaba más al pedo que ahora, no hacía más que molestar y reírme.
Así que cuando me pasaba por al lado yo le decía:
- No es mejor abortar que ser estéril?
Cuando ella estudiaba y yo inevitablemente tenía que pasar por su lado le decía:
- No es mejor abortar que ser estéril?
Hasta que realmente la canse y quede en no decir más nada. Pero una vez estábamos todas en la sala de estudio y el tema salió solo, al principio solamente la mire y después dije:
- Julie tiene una idea muy interesante sobre el aborto.
Y se rio.
Después se justificaba, pero lo importante es que se rio.
La diferencia está en si la persona se ríe o no, en lo que crea o no, realmente no me importa.

Se escuchaba el ruido del llamador de ángeles de caña que tiene mi mamá y el viento no corría, es algo genético en mi familia el jugar con el pie en la ventana o en llamadores de ángeles. El juego de la ventana es más fácil, mientras miras tele plácidamente sobre la cama, apoyas uno de tus pies sobre la punta de abajo de la ventana más próxima y hamacas la ventana (la ventana tiene que estar abierta, muy importante) es mas relajante de lo que parece. El del llamador de ángeles es más o menos igual solo que mientras que miras tele tirado en el sillón tratas de agarrar con uno de tus pies y dos dedos, el pedazo de caña más largo (el del medio, el que hace que se escuche el sonido), y en instantes miles de ángeles te miran con mala cara, pero no pueden hacerte nada, algunos sonríen tiernamente.

Y a metros de distancia dijo:
- No te vayaaas
- No seas irónico conmigo
- No te gusta perder, que lastima…
- ¿Perder qué?
- Dura tarea te queda
- Si te pone feliz ganarme a mí, está bien… es más lamentable lo tuyo
Minutos de silencio.
- Así que te salgan con una ironía, y te quedes balbuceando… No, claro, es un bocadillo no más.
Después de un ratito…
- Avisa que hace frio, no me puse medias
- Te odio, no te soporto, y te hablo porque soy buena persona y me apiado de la gente idiota.
Después de un rato, lo miraba de lejos…
- Las esperanzas engañan a las personas... con expectativas estúpidas como las mías, ERROR HUMANOOO!!! (titulo de un libro)
Otro rato mas…
- ¿Así es como ganas vos las conversaciones? ¿sin hablar? (lo veo sonreír, sin mirarme) Muy buena táctica, la voy a utilizar, pero no sin antes (pensá rápido, cualquier cosa) ver cómo te explota tu estúpida chata…
Me quede esperando respuesta, y nada…
- Y espero que muy cerca tuyo, merezco eso al menos, que te deje alguna marca… que te queme la mitad de la cara o te arranque una mano, el huevo izquierdo, dos dientes del lado izquierdo también, una oreja derecha…
No iba a decirme nada, lo conozco, así que solo agregue:
- Fui muy sutil
Después paso un buen rato, mientras me tiré al pasto boca abajo, mire las hormigas, aplaste una por miedo a que se me subiera arriba, observe a los perros, comí caramelos…
- Te quiero - Dije
- ¿lo decís para incomodarme?
- Si, ¿funciona?
- See
- Te quiero
- Basta

Estábamos con una amiga sentadas arriba de un circulo de madera (es la única definición que le encuentro). Ella estaba a mi derecha contándome algo, a mi izquierda tenía una hormiga muy cerca de mi brazo, de esas chiquitas, y no podía dejar de mirarla, mi amiga me decía:
- nena, te estoy contando
- te escucho, dale
- No me estas mirando…
- ok, seguí (y la miré)
Después de segundos desvié mí mirada a la hormiga, mi amiga siguió mi mirada hasta la hormiga también y la aplaste con mi dedo índice de la mano derecha, mi amiga pego un salto de donde estábamos sentadas y dijo:
- yo no te cuento mas nada!
Salte yo también riéndome vergonzosa y nerviosamente, como torciendo la sonrisa hacia el lado izquierdo…

2 comentarios:

  1. Entonces habia cosas que ninguno de nosotros, insignificantes conciencias sublunares, conocía. Sólo la ingrata sospecha, la duda metódica nos habitaba.
    Acá en la sierra hay muchas hormigas. Me recorren las piernas mientras intento dormir. Ellas me caminan en silencio, ridículas, modifican el recorrido de los sueños que me asaltan,su lógica onírica.
    Todo sucede de a poco, nada se puede evitar.
    Los mortales tenemos derechos, pero las hormigas nos sobrevivirán

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Ajam...