viernes, 26 de julio de 2013

Fragmentos de Rayuela - Julio Cortázar!

"...comer los productos guardados en el verano o de ser una bívora como las del solójico, que las tienen bien guardadas en una jaula de vidrio con calefación para que no se queden duras de frío, que es lo que les pasa a los pobres seres humanos que no pueden comprarse ropa con lo cara questá, ni pueden calentarse por la falta del querosén, la falta del carbón, la falta de lenia, la falta de petrolio y tamién la falta de plata, porque cuando uno anda con biyuya ensima puede entrar a cualquier boliche y mandarse una buena grapa que hay que ver lo que calienta, aunque no conbiene abusar, porque del abuso entra el visio y del visio la dejeneradés tanto del cuerpo como de las taras moral de cada cual..." 
CÉSAR BRUTO, Lo que me gustaría ser a
mí si no fuera lo que soy (capítulo: Perro
de San Bernardo).

"Oh Maga, en cada mujer parecida a vos se agolpaba como un silencio ensordecedor, una pausa filosa y  cristalina que acababa por derrumbarse tristemente, como un paraguas mojado que se cierra."

"a lo mejor tuve miedo de que leyera en tu mano alguna verdad sobre mí, porque fuiste siempre un espejo terrible, una espantosa máquina de repeticiones, y lo que llamamos amarnos fue quizá que yo estaba de
pie delante de vos, con una flor amarilla en la mano, y vos sostenías dos velas verdes y el tiempo soplaba contra nuestras caras una lenta lluvia de renuncias y despedidas y tickets de metro."

"Sé que un día llegué a París, sé que estuve un tiempo viviendo de prestado, haciendo lo que otros hacen y viendo lo que otros ven."

"...un mundo donde te movías como un caballo de ajedrez que se moviera como una torre que se moviera como un alfil."

"Yo aprovechaba para pensar en cosas inútiles, método que había empezado a practicar años atrás en un hospital y que cada vez me parecía más fecundo y necesario. Con un enorme esfuerzo, reuniendo imágenes
auxiliares, pensando en olores y caras, conseguía extraer de la nada un par de zapatos marrones que había usado en Olavarría en 1940. Tenían tacos de goma, suelas muy finas, y cuando llovía me entraba el agua hasta el alma. Con ese par de zapatos en la mano del recuerdo, el resto venía solo"

"Temblando de no ser capaz de acordarme, atacado por la polilla que propone la prórroga, imbécil a fuerza de besar el tiempo..."

"Ya para entonces me había dado cuenta de que buscar era mi signo, emblema de los que salen de noche sin
propósito fijo, razón de los matadores de brújulas."

"Desde la infancia apenas se me cae algo al suelo tengo que levantarlo, sea lo que sea, porque si no lo hago va a ocurrir una desgracia, no a mí sino a alguien a quien amo y cuyo nombre empieza con la inicial del objeto caído."

"No estábamos enamorados, hacíamos el amor con un virtuosismo desapegado y crítico, pero después caíamos en silencios terribles y la espuma de los vasos de cerveza se iba poniendo como estopa, se entibiaba y contraía mientras nos mirábamos y sentíamos que eso era el tiempo."

"Me había llevado muy poco comprender que a la Maga no había que plantearle la realidad en términos metódicos, el elogio del desorden la hubiera escandalizado tanto como su denuncia."

"...se me ocurría como una especie de eructo mental que todo ese abecé de mi vida era una penosa estupidez porque se quedaba en mero movimiento dialéctico, en la elección de una inconducta en vez de una conducta, de una módica indecencia en vez de una decencia gregaria."

"...bien por debajo o por encima de todo eso no había querido fingir como los bohemios al uso que ese caos de bolsillo era un orden superior del espíritu o cualquier otra etiqueta igualmente podrida, y tampoco había querido aceptar que bastaba un mínimo de decencia (¡decencia, joven!) para salir de tanto algodón manchado."

"...lo que verdaderamente me exasperaba era saber que nunca volvería a estar tan cerca de mi libertad como
en esos días en que me sentía acorralado por el mundo Maga, y que la ansiedad por liberarme era una admisión de derrota."

"¿Por qué no aceptar lo que estaba ocurriendo sin pretender explicarlo, sin sentar las nociones de orden y de desorden, de libertad y Rocamadour como quien distribuye macetas con geranios en un patio de la calle Cochabamba? Tal vez fuera necesario caer en lo más profundo de la estupidez para acertar con el picaporte de la letrina o del Jardín de los Olivos."

"...necesitaría tanto acercarme mejor a mí mismo, dejar caer todo eso que me separa del centro. Acabo siempre aludiendo al centro sin la menor garantía de saber lo que digo, cedo a la trampa fácil de la geometría con que pretende ordenarse nuestra vida de occidentales..."

"Cuantas palabras, cuántas nomenclaturas para un mismo desconcierto. A veces me convenzo de que la
estupidez se llama triángulo, de que ocho por ocho es la locura o un perro. Abrazado a la Maga, esa concreción de nebulosa, pienso que tanto sentido tiene hacer un muñequito con miga de pan como escribir la novela que nunca escribiré o defender con la vida las ideas que redimen a los pueblos. El péndulo cumple su
vaivén instantáneo y otra vez me inserto en las categorías tranquilizadoras: muñequito insignificante, novela trascendente, muerte heroica. Los pongo en fila, de menor a mayor: muñequito, novela, heroísmo. Pienso en las jerarquías de valores tan bien exploradas por Ortega, por Scheler: lo estético, lo ético, lo religioso. Lo religioso, lo estético, lo ético. Lo ético, lo religioso, lo estético. El muñequito, la novela. La muerte, el muñequito."

"Una nota con lápiz, casi ilegible: «Sí, se sufre de a ratos, pero es la única salida decente. Basta de novelas hedónicas, premasticadas, con psicologías. Hay que tenderse al máximo, ser voyant como quería Rimbaud. El novelista hedónico no es más que un voyeur. Por otro lado, basta de técnicas puramente descriptivas, de
novelas, ‘del comportamiento’, meros guiones de cine sin el rescate de las imágenes.»"

"Error de postular un tiempo histórico absoluto: Hay tiempos diferentes aunque paralelos."

"...y desde ese otro tiempo donde todo accede a la condición de figura, donde todo vale como signo y no como tema de descripción, intentan una obra que puede parecer ajena o antagónica a su tiempo y a su historia circundantes, y que sin embargo los incluye, los explica, y en último término los orienta hacia una trascendencia en cuyo término está esperando el hombre.»"

"El tercer cigarrillo del insomnio se quemaba en la boca de Horacio Oliveira sentado en la cama..."

"Salir, hacer, poner al día, no eran cosas que ayudaran a dormirse. Poner al día, vaya expresión. Hacer. Hacer algo, hacer el bien, hacer pis, hacer tiempo, la acción en todas sus barajas. Pero detrás de toda acción había una protesta, porque todo hacer significaba salir de para llegar a, o mover algo para que estuviera aquí y no allí, o entrar en esa casa en vez de no entrar o entrar en la de al lado, es decir que en todo acto había la admisión de una carencia, de algo no hecho todavía y que era posible hacer, la protesta tácita frente a la continua evidencia de la falta, de la merma, de la parvedad del presente. Creer que la
acción podía colmar, o que la suma de las acciones podía realmente equivaler a una vida digna de este nombre, era una ilusión de moralista. Valía más renunciar, porque la renuncia a la acción era la protesta misma y no su máscara. Oliveira encendió otro cigarrillo, y su mínimo hacer lo obligó a sonreírse
irónicamente y a tomarse el pelo en el acto mismo. Poco le importaban los análisis superficiales, casi siempre viciados por la distracción y las trampas filológicas."

"Si algo había elegido desde joven era no defenderse mediante la rápida y ansiosa acumulación de una
«cultura», truco por excelencia de la clase media argentina para hurtar el cuerpo a la realidad nacional y a cualquier otra, y creerse a salvo del vacío que la rodeaba."

"...que esquivaba el fondo de los problemas mediante una especialización de cualquier orden, cuyo ejercicio confería irónicamente las más altas ejecutorias de argentinidad. Por lo demás le parecía tramposo y fácil
mezclar problemas históricos como el ser argentino o esquimal, con problemas como el de la acción o la renuncia. Había vivido lo suficiente para sospechar eso que, pegado a las narices de cualquiera, se le escapa con la mayor frecuencia: el peso del sujeto en la noción del objeto."

"Lo malo estaba en que a fuerza de temer la excesiva localización de los puntos de vista, había terminado por pesar y hasta aceptar demasiado el sí y el no de todo..."

"Actitud perniciosamente cómoda y hasta fácil a poco que se volviera un reflejo y una técnica; la lucidez terrible del paralítico, la ceguera del atleta perfectamente estúpido. Se empieza a andar por la vida con el paso pachorriento del filósofo y del clochard, reduciendo cada vez más los gestos vitales al mero instinto de
conservación, al ejercicio de una conciencia más atenta a no dejarse engañar que a aprehender la verdad."

"«¡Se lo digo yo!», acompañado de un puñetazo rotundo que debía servir de ratificación iracunda. Glielo dico io! ¡Se lo digo yo, carajo! Ese yo, había alcanzado a pensar Oliveira, ¿qué valor probatorio tenía? El yo de los grandes, ¿Qué omnisciencia conjugaba? A los quince años se había enterado del «sólo sé que no sé nada»; la cicuta concomitante le había parecido inevitable, no se desafía a la gente en esa forma, se lo digo yo. Más tarde le hizo gracia comprobar cómo en las formas superiores de cultura el peso de las autoridades y las influencias, la confianza que dan las buenas lecturas y la inteligencia, producían también su «se lo digo yo» finamente disimulado, incluso para el que lo profería: ahora se sucedían los «siempre he creído», «si de algo estoy seguro», «es evidente que», casi nunca compensado por una apreciación desapasionada del punto de vista opuesto. Como si la especie velara en el individuo para no dejarlo avanzar demasiado por el camino de la tolerancia, la duda inteligente, el vaivén sentimental."

"Feliz de ella que podía creer sin ver, que formaba cuerpo con la duración, el continuo de la vida. Feliz de ella que estaba dentro de la pieza, que tenía derecho de ciudad en todo lo que tocaba y convivía, pez río abajo, hoja en el árbol, nube en el cielo, imagen en el poema. Pez, hoja, nube, imagen: exactamente eso, a menos que..."

sábado, 22 de junio de 2013

Una temporada en el infierno - Jean Arthur Rimbaud

Une saison en enfer

"Un corte de suministro entre el fuego general y la boca del cráter..."

"Conseguí desvanecer en mi espíritu toda esperanza humana. Sobre toda dicha, para estrangularla, salté con el ataque sordo del animal feroz."

"Yo me he tendido cuan largo era en el barro (...) Y le he jugado malas pasadas a la locura.
Y la primavera me trajo la risa espantable del idiota."

"Gana la muerte con todos tus apetitos, y con tu egoísmo y con todos los pecados capitales."

"Les debo: la idolatría y la afición al sacrilegio; ¡Oh! todos los vicios, cólera, lujuria, la lujuria, magnífica; sobre todo, mentira y pereza."

"La domesticidad lleva demasiado lejos. La honradez de la mendicidad me desespera. Los criminales asquean como castrados: yo, por mi parte, estoy intacto y eso me da lo mismo."

"Sin ni siquiera servirme de mi cuerpo para vivir y más ocioso que el sapo, he subsistido dondequiera."

"Me resulta bien evidente que siempre he sido de raza inferior. Yo no puedo comprender la rebelión. Mi raza no se levantó jamás sino para robar: así los lobos al animal que no mataron"

"Ahora estoy maldito, tengo horror de la patria. Lo mejor es un sueño bien ebrio, sobre la playa."

"No hay tal partida. Retomemos los caminos de aquí, cargando con mi vicio, el vicio que ha hundido sus raíces de sufrimiento en mi flanco desde la edad de la razón, que sube al cielo, me golpea, me derriba, me arrastra.
La última timidez y la última inocencia. está dicho. No mostrar al mundo mis ascos y mis traiciones.
¡Vamos! La caminata, el fardo, el desierto, el hastío y la cólera."

"¡Aquí abajo, no obstante!
De produndis domine, ¡Si seré tonto!"

""Flaqueza o fuerza: ya está, es la fuerza. Tú no sabes adónde vas, ni por qué vas, entra en todas partes, responde a todo. No han de matarte más que si ya fueras un cadáver". A la mañana, tenía la mirada tan perdida y tan muerto el semblante que los que se encontraban conmigo acaso no me vieron."

"No hay duda de que el libertinaje es tonto, el vicio es tonto; hay que arrojar lejos la podredumbre. ¡Pero el reloj no habrá llegado a sonar solamente la hora del puro dolor! ¿Voy a ser arrebatado como un niño para jugar en el paraíso olvidado de toda la desgracia?"

"¡Dos amores! Puedo morir de amor terreno, morir de abnegación."

"El hastío ha dejado de ser mi amor. Las cóleras, los libertinajes, la locura -cuyos impulsos y desastres conozco-, todo mi fardo esta en el suelo. Apreciemos sin vértigo  la extensión de mi inocencia."

"Ya no necesito la abnegación ni el amor divino. No echo de menos el siglo de los corazones sensibles. Cada cual tiene su razón, desprecio y caridad."

"¡Farsa continua! Mi inocencia me da ganas de llorar. La vida es la farsa en la que todos figuramos."

"Y decir que yo poseo la verdad, que veo la justicia: tengo un juicio sano y firme, estoy a punto para la perfección... Orgullo-. La piel del cráneo se me deseca."

"Además, nadie piensa nunca en los otros."

"Tengo la suerte de no sufrir más. Mi vida fue sólo una serie de dulces locuras, es lamentable. ¡Bah! Hagamos todas las muecas imaginables."

"¡Ah, subir de nuevo a la vida! ¡Poner los ojos sobre nuestras deformidades! ¡Y ese veneno, ese beso mil veces maldito! ¡Mi flaqueza, la crueldad del mundo!"

"Olvidé todo mi deber humano para seguirlo. ¡Que vida! La verdadera vida está ausente."

"Yo lo escucho hacer de la infamia una gloria, de la crueldad un hechizo."

"Vi que todos los seres tienen una fatalidad de dicha: la acción no es la vida, sino una manera de estropear cualquier fuerza, un enervamiento. La moral es una flaqueza del cerebro."

"Su hechizo el alma y el cuerpo
Cogió, y dispersó el esfuerzo."

"Todo eso ha pasado. Hoy, sé saludar la belleza."

"Sobrenaturalmente sobrio, más desinteresado que el mejor de los mendigos, orgulloso de no tener ni patria ni amigos, qué bobería fue. ¡Y sólo ahora me doy cuenta!"

"He tenido razón en todos mis desdenes: ¡puesto que me escapo!
¡Me escapo!
Voy a explicarme.
Hasta ayer, suspiraba yo aún: "¡Cielos! ¡Cuántos somos los condenados aquí abajo! ¡Hace tanto tiempo ya que pertenezco a su cuadrilla! Los conozco a todos. Nosotros nos reconocemos siempre y nos asqueamos. La caridad nos es desconocida. Pero somos corteses; nuestras relaciones con el mundo son muy correctas." ¿Es sorprendente?"

"Ahora bien, hay gentes hurañas y alegres, falsos elegidos, puesto que necesitamos audacia o humildad para abordarlos. Y esos son los únicos elegidos. ¡Que no están nada dispuestos a echar bendiciones!"

"Al recobrar dos céntimos de razón -¡cosa muy pasajera!-"

"El espíritu es autoridad y quiere que yo esté en Occidente. Habría que hacerlo callar para llegar a la conclusión que yo deseaba."

"¿Pero no es un suplicio real el que, el hombre se engañe, se pruebe las evidencias, se hinche de placer al repetir esas pruebas y no viva más que de ese modo? Tortura sutil, bobalicona; fuente de mis divagaciones espirituales." 

"¡Y la borrachera! ¡Y el tabaco! ¡Y la ignorancia! ¡Y las abnegaciones! ¡Todo esto está a cien leguas de la sabiduría, la patria primitiva! ¡Para qué un mundo moderno, si se han inventado semejantes venenos!"

"Pero me doy cuenta de que mi espíritu duerme. ¡Si estuviera siempre bien despierto a partir de este momento, pronto llegaríamos a la verdad!"

"¡El canto de los cielos, la marcha de los pueblos! Esclavos, no maldigamos la vida."

"¡Y temo al invierno porque es la estación de la comodidad!"

"¡Qué hablaba yo de mano amiga! Es una buena ventaja que pueda reírme de los viejos amores mentirosos, y cubrir de vergüenza a esas parejas embaucadas -he visto allá el infierno -; y me será permitido poseer la verdad en un alma y un cuerpo."

Abril-Agosto, 1873 

martes, 14 de mayo de 2013

Respuestas de Ernesto Sábato al “Cuestionario Proust”

 RESPUESTA AL “CUESTIONARIO PROUST”
—¿El principal rasgo de mi carácter?
—Angustia, paradójicamente unida a una gran vitalidad.
—¿La cualidad que deseo en un hombre?
—Coraje más generosidad.
—¿La cualidad que prefiero en una mujer?
—Belleza, con fervor e intuición.
—¿Lo que más aprecio en mis amigos?
—La fidelidad.
—¿Mi principal defecto?
—Mi extremada susceptibilidad.
—¿Mi ocupación preferida?
—Ahora, la pintura.
—¿Mi sueño de dicha?
—Vivir con los que quiero durante algunos centenares de años. El oficio de vivir es tan difícil y la vida tan corta que cuando se lo comienza a aprender ya hay que morirse. No querría ser eterno, porque la eternidad le quitaría valor a los hechos de la existencia, todos transitorios, pero me gustaría vivir una cantidad razonable de años, esos centenares.
—¿Cuál sería mi mayor desgracia?
—Perder a Matilde, la compañera de toda mi vida, desde que éramos unos chicos.
—¿Qué quisiera ser?
—Ahora, un pintor capaz de expresar intuiciones que no pude expresar con palabras.
—¿Dónde desearía vivir?
—Donde vivo, en mi tierra; desventurada como es, imperfecta como es. Porque es donde nací, fui niño, tuve ilusiones, quise transformar el mundo, amé y sufrí. Y porque a una tierra nos unen entrañablemente no sólo sus felicidades y virtudes sino, y sobre todo, sus tristezas y precariedades.
—¿El color que prefiero?
—Ésta es ya una de las preguntas que no me gustan en este famoso cuestionario, porque el hombre es demasiado contradictorio e insaciable para conformarse con un color, con un músico, con un escritor. Ya, por lo pronto, la dialéctica del día y la noche es también la dialéctica de lo fantástico y lo cotidiano, de lo simbólico y lo racional. Todos somos santos y demonios, según el momento, según el que tenemos delante, según las circunstancias. Todos somos piadosos y despiadados, ateos y religiosos. Al menos, así me lo dicen mi propia experiencia y mis innumerables contradicciones. Tal vez por eso he sido novelista, pues los personajes de ficción son hipóstasis, muchas veces opuestas, del mismo corazón. ¿Colores? No sé, creo que todos, según el momento y el estado de ánimo.
—¿La flor que prefiero?
—Hay ocasiones en que me deslumbra una orquídea y otras en que me extasío examinando de cerca alguna pequeñita flor silvestre, como esa que en nuestro campo se llama «corazón de novia».
—¿El pájaro que prefiero?
—Sobre todo, las aves de gran altura, cuando vuelan: el águila, el cóndor.
—¿Mis autores preferidos en prosa?
—Dostoievsky, Cervantes, Tolstoi, Stendhal, Proust, Kafka, Thomas Mann, Chéjov, Virginia Woolf, el Thomas Hardy de Judas el oscuro, Malcolm Lowry, y muchos más.
—¿Mis poetas preferidos?
—Me sucede como en las flores: a veces uno modestísimo como Prévert; otras, alguno grande como Rimbaud. A veces un solo verso de un poeta, aunque el resto no me atraiga demasiado.
—¿Mis héroes de ficción?
—El Quijote.
—¿Mis heroínas favoritas de ficción?
—Aquellas de las que podría haberme enamorado. Alguna mujer de Stendhal, por ejemplo, o de Dostoievsky.
—¿Mis compositores preferidos?
—Los barrocos, sobre todo en los movimientos lentos; Vivaldi en particular, especialmente el concierto para violonchelo en mi menor; el solemne y ceremonioso Haendel; Corelli y el inevitable Bach: el coral «Jesús, alegría del hombre». Cito al azar del recuerdo, es absurdo decir esto o aquello. Y porque me da rabia tanta injusticia, el menosprecio de tanta gente, el Schubert grande (pienso ahora en ese patético llamado de ayuda del segundo movimiento del quinteto opus 163, o en sus lieder, en la música sombría que acompaña a aquel verso de Heine «in diesem Hause wohnte mein Schatz»: toda la música, por un motivo o por otro. Hasta alguna canción de los Beatles, o una hermosa de John Lennon, acompañada de piano, cuyo nombre no recuerdo. Es como eso que dije antes de la florecita silvestre. Y Schumann, y partes del quinteto para clarinete de Brahms, y Bela Bartok, y qué sé yo cuánta música más.
—¿Mis pintores predilectos?
—No, tampoco me gustaría especificar: hay decenas de pintores que me fascinan o me gustan o me hacen pensar o soñar, según el día, la melancolía o la pasión, el sol o la luna.
—¿Mis héroes de la vida real? 
—El Che Guevara, ese hombre que siempre combatió de frente y que murió tristemente en medio de la soledad, la selva y la derrota. Ese hombre noble que se permite invocar tanto miserable que asesina inocentes con bombas en una playa, o en un aeropuerto, anónima y cobardemente.
—¿Mis heroínas históricas?
—Mi madre.
—¿Mis nombres favoritos?
—Alejandra.
—¿Qué detesto más que nada?
—Las pasiones menores y vergonzosas: esa hermana despreciable de la prudencia que es la cobardía, esa especie de caricatura del orgullo que es la vanidad, ese pariente pobre y resentido de la admiración que es la envidia.
—¿Qué caracteres históricos desprecio más?
—Hitler y Stalin.
—¿Qué hecho militar admiro más?
—Las luchas heroicas de los pueblos desvalidos contra los opresores poderosos.
—¿Qué reforma admiro más?
—La que nos puede dar un mundo en que no haya niños que se mueran de hambre. En que haya justicia social, pero con libertad: ni tiranía del dinero ni tiranía del buró político.
—¿Qué dones naturales quisiera tener?
—La bondad absoluta.
—¿Cómo me gustaría morir?
—Consciente de mí mismo, sin injertos ni operaciones monstruosas, como yo mismo: no como una basura anónima y drogada.
—¿Estado presente de mi espíritu?
—Angustia por el destino de mi patria.
—¿Hechos que me inspiran más indulgencia?
—Las debilidades humanas, pero no sus bajezas.
—¿Mi lema?
—Resistir.
Respondido por Ernesto Sábato, La Vanguardia, Barcelona, feb., 1980

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Fragmentos de "Lolita" - Vladimir Nabokov

"Me rindo ante una especie de imaginación retrospectiva
que atiborra la facultad analítica que con infinitas alternativas
bifurca incesantemente cada rumbo visualizado en la perspectiva
enloquecedoramente compleja de mi pasado."

"Hay que ser artista y loco, un ser infinitamente melancólico,
con una burbuja de ardiente veneno en las entrañas
y una llama de suprema voluptuosidad siempre encendida
en su sutil espinazo, para reconocer de inmediato,
por signos inefables, al pequeño demonio mortífero."

Fragmento del cuento "Dioses" - Vladimir Nabokov

"Siento en mi sangre la rotación de universos inexplorables...
Escucha, quiero correr durante toda mi vida, 
gritando a pleno pulmón. 
Que toda la vida sea un aullido desbordado. 
Como la multitud que saluda al gladiador.

No te pares a pensar, no interrumpas el grito, 
respira, libera el éxtasis de la vida. 
Todo está en flor. Todo vuela. Todo grita, 
y se atraganta con sus gritos. Risa. Carreras.
Eso es todo en lo que consiste la vida."

Batman - The Joker

-Es un loco
-Se equivoca. Soy piscis

Fragmento de Hombre mirando al sudeste - Eliseo Subiela

· (Julio) Ramtés, ¿Por qué no se deja de joder? Lo voy ayudar. De verdad, lo voy a ayudar. Yo se que usted tiene mucho miedo. Que le da terror reconocerse simplemente como un hombre, como un hombre enfermo. Pero no se preocupe, no lo voy a abandonar. Si usted me ayuda, puedo curarlo. Si usted es un buen tipo, Ramtés. Es una pena.
· (Ramtés) Usted también es un buen tipo pero no es feliz. Y lo que más me preocupa es que creo que lo sabe y no le importa. ¿Por qué los seres humanos parecen resignarse a tantas cosas que los están destruyendo? Y ¿Por qué hacen tan poco por modificar esas cosas? ¿Se están suicidando por estúpidos o están pagando culpas?

· (Julio) Usted está totalmente chiflado pero debo reconocer que es un chiflado muy especial, me preocupa Ramtés. De verdad me preocupa.
· (Ramtés) Y yo le agradezco que se preocupe por mí. No creo que sea habitual que alguien se preocupe por otra persona en este lugar.
· (Julio) ¿En este hospital?
· (Ramtés) En este planeta.

· (Julio) Ramtés, si usted no es un chiflado, yo tendría que admitir que realmente es un extraterrestre. ¿Sabe lo que eso significaría? Que el chiflado soy yo.
· (Ramtés) La naturaleza sólo permite un desarrollo muy lento. Favorece más fácilmente un cambio de especie que un cambio de conciencia. Yo soy más racional que ustedes. Respondo racionalmente a los estímulos. Si alguien sufre, lo consuelo. Alguien me pide ayuda, se la doy. ¿Por qué entonces usted cree que estoy loco? Si alguien me mira, lo miro. Alguien me habla, lo escucho. Ustedes se han ido volviendo locos de a poco por no reconocer esos estímulos. Simplemente por haber ido ignorándolos. Alguien se muere, y ustedes lo dejan morir. Alguien pide ayuda y ustedes miran para otro lado. Alguien tiene hambre y ustedes dilapidan lo que tienen. Alguien se muere de tristeza, y ustedes lo encierran para no verlo. Alguien que sistemáticamente adopte esas conductas, que camine entre las víctimas como si no estuvieran, podrá vestirse bien, podrá pagar sus impuestos, ir a misa, pero no me va a negar que está enfermo. Su realidad es espantosa, doctor. ¿Por qué no dejan de una vez la hipocresía y buscan la locura de este lado? Y se dejan de perseguir a los tristes, a los pobres de espíritu, a los que no compran porque no quieren, o porque no pueden toda esa mierda que usted me vendería de muy buena gana. Si pudiera, claro.

Frase de Schopenhauer!

«Debo confesarlo sinceramente. La vista de cualquier animal me regocija al punto y me ensancha el corazón, sobre todo la de los perros, y luego la de todos los animales en libertad, aves, insectos, etc. Por el contrario, la vista de los hombres excita casi siempre en mí una aversión muy señalada, porque con cortas excepciones, me ofrecen el espectáculo de las deformidades más horrorosas y variadas: fealdad física, expresión moral de bajas pasiones y de ambición despreciable, síntomas de locura y perversidades de todas clases y tamaños; en fin, una corrupción sórdida, fruto y resultado de hábitos degradantes. Por eso me aparto de ellos y huyo a refugiarme en la naturaleza, feliz al encontrar allí a los brutos.»

Fragmento de Schopenhauer!

Denn da der ganze Mensch nur die Erscheinung seines Willens ist; so kann nichts verkehrter sein, als, von der Reflexion ausgehend, etwas Anderes sein zu wollen, als man ist <...> [Puesto que el hombre en su totalidad es sólo el fenómeno de su voluntad, nada puede resultar más absurdo que, partiendo de la reflexión, querer ser algo distinto de lo que se es <...>]

Pizarnik

no
las palabras
no hacen el amor
hacen la ausencia
si digo agua ¿beberé?
si digo pan ¿comeré?
en esta noche en este mundo
extraordinario silencio el de esta noche
lo que pasa con el alma es que no se ve
lo que pasa con la mente es que no se ve
lo que pasa con el espíritu es que no se ve
¿de dónde viene esta conspiración de invisibilidades?
ninguna palabra es visible

Fragmentos de "El hechicero" - Vladimir Nabovok

No hacía falta más que un solo paso para felicitar al destino por la inteligencia que había demostrado con su espléndido comportamiento, o para notar en su sangre el primer y delicioso latido: el lobo solitario se disponía a ponerse el gorro de dormir de la Abuela.

Dando apresuradamente por supuesto que el sufrimiento y el sueño eran el destino natural de los humanos, que los gusanos tenían caritas amables, y que la suprema flotación supina era algo que ocurría en una feliz estratosfera, a punto estuvo él de contestarle que la muerte, como tal, siempre había sido y siempre sería una obscena idiotez.

Y mientras preparaba el equipaje encontró casualmente en su escritorio una moneda con la que había tropezado en cierta ocasión (la cual, por cierto, resultó ser falsa). Sonrió: el talismán había cumplido con su tarea.

Viviremos lejos, unas veces en las colinas, otras junto al mar, en un invernadero cálido donde la desnudez salvaje será automáticamente habitual, perfectamente solos, sin ver a nadie, nosotros dos en un eterno cuarto.

Habrá diversiones constantes, brincos, besos matutinos, peleas en la cama compartida, una única y enorme esponja derramando sus lágrimas en cuatro hombros, chorreando en medio de risas por entre cuatro piernas.

Cuando abandonaban cualquiera de esas partes sus ojos volvían siempre a converger en la misma fisura agamuzada, que daba la sensación de estar cobrando vida bajo su mirada prismática. Aún no sabía qué acción emprender, por miedo a perderse alguna cosa, a no aprovechar plenamente la firmeza feérica que poseía el sueño.

Frases de Sabato!

"Vivir consiste en construir futuros recuerdos."

"Nietzsche afirmó la preeminencia de la vida sobre la ciencia; para él, como para Kierkegaard, la existencia no puede ser
regida por las razones, porque la vida es contradictoria y paradojal."

"Ser original es en cierto modo estar poniendo de manifiesto la mediocridad de los demás."

"La vanidad es tan fantástica, que hasta nos induce a preocuparnos de lo que pensarán de nosotros una vez muertos y
enterrados."

"El artista debe ser mezcla de niño, hombre y mujer."

"El proceso cultural es un proceso de domesticación que no puede llevarse a cabo sin rebeldía por parte de la naturaleza
animal, ansiosa de libertad."

"Yo creo que la verdad es perfecta para las matemáticas, la química, la filosofía, pero no para la vida. En la vida, la ilusión,
la imaginación, el deseo, la esperanza cuentan más."

Fragmentos de Cortazar

- Como no sabías disimular me di cuenta en seguida de que para verte como yo quería era necesario empezar por cerrar los ojos.

- Cuántas palabras, cuántas nomenclaturas para un mismo desconcierto. A veces me convenzo de que la estupidez se llama triángulo, de que ocho por ocho es la locura o un perro.

- Pero detrás de toda acción había una protesta, porque todo hacer significaba salir de para llegar a, o mover algo para que estuviera aquí y no allí, o entrar en esa casa en vez de no entrar o entrar en la de al lado, es decir que en todo acto había la admisión de una carencia, de algo no hecho todavía y que era posible hacer, la protesta tácita frente a la continua evidencia de la falta, de la merma, de la parvedad del presente. Creer que la acción podía colmar, o que la suma de las acciones podía realmente equivaler a una vida digna de este nombre, era una ilusión de moralista. Valía más renunciar, porque la renuncia a la acción era la protesta misma y no su máscara.

- ¿Y el Tiempo? Todo recomienza, no hay un absoluto. Después hay que comer o descomer, todo vuelve a entrar en crisis. El deseo cada tantas horas, nunca demasiado diferente y cada vez otra cosa: trampa del tiempo para crear las ilusiones. «Un amor como el fuego, arder eternamente en la contemplación del Todo. Pero en seguida se cae en un lenguaje desaforado.

- El alacrán clavándose el aguijón, harto de ser un alacrán pero necesitando de su alacranidad para acabar con el alacrán.

Utopia


Ella está en el horizonte -dice Fernando Birri-. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para que sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar. Eduardo Galeano Hughes

Fragmento de Soren Kierkegaard

El espectáculo más ridículo para mí es el de andar apresurado por todo, el que ofrece un hombre que se mata trabajando y buscando comida. Por eso cuando veo que una mosca se posa en la nariz de un negociante en el momento crítico, o que éste es salpicado por un carro que pasa ante él con más prisa aún, o que se hunde un puente de madera, o que se le cayó encima una teja y le mató, me río con verdaderas ganas. ¿Y quién podría dejar de reir? ¿Qué arreglan con sus prisas esos hombres? ¿No les ocurre acaso lo que a aquella mujer que, al declararse un incendio en su casa, en su prisa salvó las tenazas de la lumbre? ¿Qué otra cosa salvaron ellos del gran incendio de la vida?

Frases de Rayuela - Julio Cortázar!

"Hojo Horacio"

"Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja. Me miras…”

“Y pensábamos en cosa increíble que habíamos leído, que un pez solo en su pecera se entristece y entonces basta ponerle un espejo y el pez vuelve a estar contento…”

“¿Y el tiempo?, todo recomienza, no hay un absoluto”

“El deseo cada tantas horas, nunca demasiado diferente y cada vez otra cosa: trampa del tiempo para crear ilusiones…”

“Explicar, explicar. Ustedes si no nombran las cosas ni siquiera las ven. Y esto se llama Perro, y esto se llama Casa, hay que mostrar, no explicar.

– ¿mostrar que?
– Las únicas justificaciones de que estamos vivos”

“Hay ausencias que representan un verdadero triunfo”

“Suspiro, todos suspiraban cuando ella hacia una pregunta, algunos no solo suspiraban sino que resoplaban. Cada vez que alguien se escandalizaba de sus preguntas, una sensación violeta, una masa violeta envolviéndola por un momento. Ya casi no le importaba el suspiro, después de Horacio poco podían importarle los suspiros de nadie cuando hacia una pregunta”

“Comprendería tal vez que tu egocentrismo barato no te da ninguna realidad valida. Te da una creencia tan fundada en el terror, una necesidad de afirmar lo que te rodea para no caerte dentro del embudo y salir por otro lado vaya a saber adonde”

“- Sin lenguaje no hay hombre, sin historia no hay hombre.

– sin crimen no hay asesino, nada te prueba que el hombre no hubiera podido ser diferente. Lo absurdo no son las cosas, lo absurdo es que las cosas estén ahí y las sintamos como absurdas.”

“Los milagros nunca me han parecido absurdos, lo absurdo es lo que los precede y los sigue.”

“No aprendas datos idiotas, para que te vas a poner anteojos si no los necesitas”

“Para gente como ella el misterio empezaba precisamente en la explicación”

“Cierra los ojos y da en el blanco”

“Exactamente el sistema zen de tirar al arco, pero da en el blanco simplemente por que no sabe que ese es el sistema”

“No me confundas con el bebe, vamos a acabar hablándole en glíglico al almacenero o a la portera, se va a armar un lio espantoso”

“Siempre inevitablemente los minouche morrongos miaumiau kitten kat chat cat gatto grises y blancos y negros, dueños del tiempo”

“Ese idiota que quería ver para creer?… Feliz ella que podía creer sin ver”

“Vos no podrías, vos pensas demasiado antes de hacer nada”

“En todo acto había admisión de una carencia, de algo no hecho todavía y que era posible hacer”

“Por que toda acción significa: salir de, para llegar a…”

Frase de Kierkegaard!

El hombre sabe que su ser es existir, y sabe, además, que este existir es temor y temblor, desesperación y angustia. El hombre sabe que vive en el pecado, y que su ser —y aun su «Genialidad»— es el pecado. Sabe, en suma, que está suspendido continuamente en la nada. Sabe todo esto, pero se lo oculta a sí mismo porque pretende llevar una vida sapiente y objetiva, porque tiene la ilusión de poder vivir en el estadio «estético», porque aspira a la felicidad, a la endemonia.

Anécdota de Lenin!

Comentan que alguna vez Lenin dijo “si escucho la Appassionata no hago la revolución. No se puede escucharla y ser malo”.

Lo que dijo más concretamente Lenin es que cuando la escuchaba le daban ganas de acariciar a los hombres capaces de crear cosas tan hermosas y “en estos tiempos no puedes acariciar a nadie porque te cortan la mano”.

Mi frase PREFERIDA de Kierkegaard

"El tiempo pasa, la vida es un río..." dicen los hombres. Yo no lo noto. El tiempo está parado y yo también. Todos los planes que lanzo vuelven directamente a mí. Cuando quiero escupir, me escupo a mí mismo en la cara.

Kierkegaard

La mayoría de los hombres corren demasiado tras los placeres, pasando ante ellos sin gozarlos. Les pasa lo que a aquel enano que cuidaba en su palacio de un princesa cautiva. Un día se puso a dormir la siesta y al despertarse una hora después, se encontró con que la princesa se había escapado. Se calzó a toda prisa las botas de cien leguas; y de un solo paso ya la había dejado muy atrás.

La ley es ésta: si la proclamación es verdad, debe producir lo que proclama.