viernes, 1 de junio de 2012

Poemas de Ezra Pound

"Los discursos radiofónicos de Pound era tan delirantes que un oficial italiano pensó que el poeta era un agente doble trasmitiendo en clave."

Meditación
Cuando considero detenidamente 
las costumbres curiosas de los perros
me veo obligado a concluir
que el hombre es el animal superior
Cuando considero las costumbres curiosas 
de los hombres
te confieso, amigo, que estoy desconcertado.

Una chica
El árbol ha entrado por mis manos,
la savia ha subido por mis brazos,
el árbol ha crecido en mi pecho –
hacia abajo,
las ramas salen de mí, como brazos.
Árbol eres,
musgo eres,
y las violetas en el viento.
Un niña – tan alta- eres,
y para el mundo todo esto es un delirio.

La zambullida
Querría bañarme en extrañeza:
estas comodidades amontonadas 
encima de mí, me asfixian!
Me quemo, ardo en deseos de algo nuevo,
amigos nuevos, caras nuevas y lugares!
Oh, estar lejos de todo esto,
esto que es todo lo que quise...
salvo lo nuevo!
Y tú, amor, la que mucho, la que más he deseado!
¿Acaso no me repugnan todas las paredes,
las calles, las piedras, todo el barro, 
la bruma, toda la niebla,
todas las clases de tráfico?
A ti, yo te querría
fluyendo encima de mí como el agua,
¡oh, pero fuera de aquí!
Hierba y praderas y colinas y sol
¡oh, suficiente sol!
¡Lejos y a solas, en medio de gente extraña!

Pacto
Hice un pacto con vos, Walt Whitman 
pues te había detestado demasiado.
Vine a vos como un chico crecido
que ha tenido un cerdo con la cabeza del padre.
Soy demasiado viejo ahora para hacer amigos.
Fuiste vos quien quebró la nueva madera 
y ahora es tiempo de tallarla.
Tenemos una savia y una raíz, 
dejemos que haya  comerció entre nosotros.

Una Inmoralidad
Cantamos por amor y  pereza
lo que para ningún otro tiene importancia.
Aun cuando he estado en más de una tierra
hubo ningún otro en la vida.
Y preferí tener a mi dulzura
aunque las hojas de la rosa murieran de pena,
en lugar de realizar grandes hazañas en Hungría,
con el fin de atravesar todas las creencias de los  hombres.

Cantar XLV - Usura
Con usura no tiene el hombre casa de buena piedra
con bien cortados bloques y dispuestos
de modo que el diseño lo cobije,
con usura no hay paraíso pintado 
para el hombre en los muros de su iglesia
harpes et lutz (arpas y laúdes)
o lugar donde la virgen reciba el mensaje
y su halo se proyecte por la grieta,
con usura no se ve el hombre Gonzaga,
ni a su gente ni a sus concubinas
no se pinta un cuadro para que perdure 
ni para tenerlo en casa
sino para venderlo y pronto
con usura, pecado contra la naturaleza,
es tu pan para siempre harapiento,
seco como papel, 
sin trigo de montaña,
sin la fuerte harina.
Con usura se hincha la línea
con usura nada está en su sitio 
(no hay límites precisos)
y nadie encuentra un lugar para su casa.
El picapedrero es apartado de la piedra
el tejedor es apartado del telar
con usura no llega lana al mercado
no vale nada la oveja con usura.
Usura es un parásito
mella la aguja en manos de la doncella
y paraliza el talento del que hila. 
Pietro Lombardo no vino por usura
Duccio no vino por usura ni Pier della Francesca; 
no por usura Zuan Bellini ni se pintó “La Calunnia”
no vino por usura Angélico; no vino Ambrogio Praedis,
no hubo iglesia de piedra con la firma: Adamo me fecit.
No por usura St. Trophime, no por usura St. Hilaire.
Usura oxida el cincel, oxida la obra 
y al artesano, corroe el hilo en el telar.
Nadie hubiese aprendido a poner oro en su diseño;
y el azur tiene una llaga con usura;
se queda sin bordar la tela.
No encuentra el esmeralda un Memling.
Usura mata al niño en el útero
no deja que el joven corteje
ha llevado la sequedad hasta la cama, 
y yace entre la joven novia y su marido
Contra naturam, 
ellos trajeron putas a Eleusis,
sientan cadáveres a su banquete
por mandato de usura.

El árbol
Estuve sin moverme, y fui un árbol en el bosque,
y supe la verdad de las cosas nunca vistas,
de Dafne y del laurel y de la antigua pareja 
que a los dioses celebraba unida, 
encina-roble, en medio de la campiña.
Sólo cuando los dioses fueron propiciamente
Llamados y atraídos al fuego de su pecho
pudo obrarse el milagro.
Pues que fui un árbol del bosque
y muchas cosas comprendí
que antes me parecieron inauditas.

Ulteriores instrucciones
VAMOS, cantos míos, 
expresemos nuestras más bajas pasiones,
expresemos nuestras envidia por los hombres 
con empleo permanente y ninguna preocupación por el futuro.
Sois muy ociosos, cantos míos, temo que vais a acabar mal.
Os plantáis por las calles, haraganeáis en las esquinas 
y en las paradas de los autobuses, no hacéis nada del todo.
Ni siquiera expresáis nuestras noble cualidades internas;
acabaréis muy mal.
¿Y yo? Me he vuelto medio loco.
Tanto os he hablado que casi ya os veo alrededor mío,
¡insolentes bestezuelas! ¡Sinvergüenzas! ¡Faltas de atavío!
Pero tú, canto, el más nuevo de todos,
aún no tienes edad para haber hecho mucho daño.
Te conseguiré una casaca verde en China
con dragones bordados en ella.
Te conseguiré los calzones de seda escarlata
de la estatua del Niño Jesús en Santa María Novella;
no vaya a ser que digan que no tengo gusto
o que no hay sangre azul en la familia.

Los demás
¡Oh minoría indefensa de mi patria,
oh restos esclavizados!
Artistas que os habéis roto contra ella,
descarriados, perdidos en los pueblos,
objetos de recelo, de maledicencias,
amantes de la belleza, famélicos,
frustrados por los sistemas,
indefensos contra el control;
vosotros que no podéis rendir al máximo
por seguir buscando el éxito,
vosotros que sólo podéis hablar,
que no encontráis el coraje para reafirmaros;
vosotros cuya sensibilidad más fina,
se rompe contra el falso conocimiento,
vosotros que tenéis sabiduría de primera mano,
los odiados, los encerrados, en quienes nadie confía,
daos cuenta: ya he capeado la tormenta,
he vencido mi exilio.

jueves, 24 de mayo de 2012

Poemas de Li Po (del 700 d.c.)

Sentado, solo, en la montaña Zhing Ting
Los pájaros han tornado a sus nidos en bandadas.
Perezosa, la última nube se aleja.
La montaña es mi única compañera.
Ni al uno ni al otro vernos nos cansa.

Paseo por el río blanco de Nanyan escalando la roca Shiji
Al despuntar la aurora,
vadeo el río Blanco
en el angosto cauce de su nacimiento.
Me alejo así por el momento
del mundo de los hombres.
Innumerables islas se visten
con los maravillosos colores
de la naturaleza.
El cielo y el río, ligados,
se ofrecen en un Inmenso espejo azul.
Mis ojos siguen las nubes, que,
una a una, se pierden en el mar.
Mis pensamientos, sosegados,
divagan como peces
que se deleitan en el agua.
Canto todo el día,
hasta la caída del sol.
Luego, en compañía de la luna,
retorno a mi cabaña.

Libación solitaria bajo la luna
Rodeado de flores, ante una jarra de vino
libo solo, sin compañera.
Alzo la copa, y convido a la luna.
Ella, mi sombra y yo, 
venimos a ser tres amigos.

Aunque la luna no puede beber,
y mi sombra en vano sigue a mi persona,
las tomo por transitorias compañías.
¡Divirtámonos, amigas, 
antes de que pase la primavera!

Canto, mientras la luna pasea.
Bailo, mientras mi sombra vacila.
Antes de mi embriaguez 
nos entretenemos juntos.
Y cuando estoy estoy ebrio, 
se deshace nuestra compañía.

¡Oh, luna! 
Serás mi inmortal amiga,
nos veremos a menudo, 
a través de la Vía Láctea.

Visita infructuosa a un taoísta de la montaña Dai Tien
En medio del murmullo del arroyo ladra un perro.
Tras la lluvia se abren con vigor flores de durazno.
En lo más hondo del bosque, corre uno que otro ciervo.
Y junto al agua, ya es mediodía, aún no oigo campanadas.
Cortinas de bambúes separan las densas nieblas,
y de la esmeralda cumbre pende una cascada.
Nadie sabe adónde ha ido el ermitaño.
Triste descanso, recostado en un pino.

Contemplando la cascada de la montaña Lu Shan
El sol enciende el Incensario,
que exhala un vapor violáceo.
Lejos una cascada
cuelga de la montaña.
En un vertiginoso vuelo
rueda mil pies hacia abajo.
¿Estará la Vía Láctea cayendo
de lo más alto del cielo?

Estando en huésped
En las copas de jade brilla el ámbar;
es el licor de Lan Ling,
fragante como un tulipán.
Mi anfitrión insiste en embriagarme
para ahuyentar mis añoranzas del hogar.

Respondiendo desde la montaña
¿Por qué vivo en la montaña esmeralda? 
Callado sonrío, el corazón sereno.
Las flores de durazno que se lleva el arroyo 
me abren un mundo nuevo,
totalmente distinto del de los hombres.

("Prédica en las montañas
Si me preguntáis porqué vivo aquí
entre las verdes montañas,
reiré silenciosamente,
y cerraré mi corazón.
El capullo del melocotonero y
el agua silenciosa
me transportan a otro universo
más allá del mundo de los hombres".)

Despierto de la embriaguez en un día primaveral
La vida es un largo sueño.
¿Para qué abrumarla con fatigas?
Por eso, todo el día estoy ebrio.
Abatido, me acuesto
junto a una columna de la puerta.
Al despertar, miro más allá del patio,
y veo un ave que canta entre las flores.
La interpelo:
«¿ En qué estación del año estamos? ».
« ¡Vaya pregunta!
¿No ves que es la primavera
quien hace hablar, con su brisa,
a la oropéndola vagabunda? »
Conmovido, quiero arrancarme un suspiro. 
Mas prefiero volver a servirme vino.
Canto en voz alta, esperando la luna.
Al terminar, todo queda en el olvido.

Al pie de la montaña de los cinco pinos, en casa de la abuela Sun
Me alojo al pie de los Cinco Pinos,
solo, e incómodo.
La gente del campo
trabaja duro en otoño.
Azotada por el frío de la noche,
una doncella vecina
desgrana las semillas.
La abuela, arrodillada,
me ofrece una sopa de chouhu.
La luna alumbra el plato blanco, 
recordándome a la lavandera.
Le doy las gracias
una y otra vez,
mas no puedo quitarle su comida.

Llorando la desaparición de Ji, el buen destilador de vino
En el otro mundo,
el anciano Ji seguirá destilando su vino.
¿Pero a quién se lo venderá,
si Li Po no está allá?

miércoles, 23 de mayo de 2012

Poemas de Bukowski

…¿Qué clase de mierda es ésta?
Es tan fácil ser poeta y 
tan difícil ser hombre.

…inventate
y vuelve a inventarte
cambia tanto de tono
que no puedan encasillarte
jamás.
La danza de la vida
El área que divide el cerebro y el alma
se ve afectada en muchos sentidos por la
experiencia.
Hay quienes pierden la mente por completo
para ser alma: locos.
Hay quienes pierden el alma por completo
para ser mente: intelectuales.
Hay quienes pierden ambos
para ser:
aceptados.

El corazón que ríe
Tu vida es tu vida
no dejes que sea golpeada contra la húmeda sumisión
mantente alerta
hay salidas
hay una luz en algún lugar
puede que no sea mucha luz pero
vence a la oscuridad
mantente alerta
los dioses te ofrecerán oportunidades
conócelas
tómalas
no puedes vencer a la muerte pero
puedes vencer a la muerte en la vida, a veces
y mientras más a menudo aprendas a hacerlo
más luz habrá
tu vida es tu vida
conócela mientras la tengas
tú eres maravilloso
los dioses esperan para deleitarse
en ti.

Nadie sino tú
Nadie puede salvarte sino
tú mismo.
te verás una y otra vez
en situaciones
casi imposibles.
intentarán una y otra vez
por medio de subterfugios, engaños o
por la fuerza
que renuncies, te des por vencido y/o mueras lentamente
por dentro.

nadie puede salvarte sino
tú mismo
y será muy fácil desfallecer,
pero muy fácil,
pero no desfallezcas, no, no.
limítate a mirarlos.
escucharlos.
¿quieres ser así?
¿un ser sin cara, sin mente,
sin corazón?
¿quieres experimentar
la muerte antes de la muerte?

nadie puede salvarte sino
tú mismo
y mereces salvarte.
no es una guerra fácil de ganar
pero si algo merece la pena ganar,
es esto.

piénsalo.
piensa en salvarte a ti mismo.
tu parte espiritual.
la parte de tus entrañas.
tu parte mágica y ebria.
sálvala.
no te unas a los muertos de espíritu.

mantente
con buen talante y garbo
y al cabo,
si fuera necesario,
apuesta tu vida en plena refriega,
al carajo las probabilidades, al carajo
el precio.

nadie puede salvarte sino
tú mismo.
¡Hazlo! ¡sálvate!
entonces sabrás exactamente de
qué hablo.
 
Si vas a intentarlo, ve hasta el final…
Si vas a intentarlo, ve hasta el final,
de lo contrario ni siquiera empieces.
 
Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
Esto puede significar perder novias,
esposas, parientes, trabajos y,
quizá tu cordura. Ve hasta el final.
Esto puede significar no comer por 3 o 4 días.
Esto puede significar congelarse en el banco de un parque.
Esto puede significar la cárcel, la humillación, las burlas, el desdén, la soledad…
La soledad es el premio.
Todo lo demás solo sirve para poner a prueba tu resistencia,
tus auténticas ganas de hacerlo.
Y lo harás.
A pesar del rechazo y de las desventajas,
y será mejor que cualquier cosa
que hayas imaginado.
Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
No existe una sensación igual.
Estarás a solas con los dioses
y las noches arderán en llamas.
Hazlo, hazlo, hazlo. Hasta el final.
Llevarás las riendas de tu vida directo
a la perfecta carcajada.
Es por lo único que vale la pena luchar.

El genio de la multitud
Hay suficiente traición y odio, violencia.
Necedad en el ser humano corriente
como para abastecer cualquier ejercito
o cualquier jornada.
Y los mejores asesinos son aquellos
que predican en su contra.
Y los que mejor odian son aquellos
que predican amor.
Y los que mejor luchan en la guerra
son -al final- aquellos que
predican PAZ.
Aquellos que hablan de Dios,
necesitan a Dios.
Aquellos que predican paz,
no tienen paz.
Aquellos que predican amor,
no tienen amor.
Cuidado con los predicadores,
cuidado con los que saben.
Cuidado con aquellos que
están siempre leyendo libros.
Cuidado con aquellos que detestan
la pobreza o están orgullosos de ella.
Cuidado con aquellos de alabanza rápida
pues necesitan que se les alabe a cambio.
Cuidado con aquellos que censuran con rapidez:
tienen miedo de lo que no conocen.
Cuidado con aquellos que buscan constantes
multitudes; no son nada solos.
Cuidado con el hombre corriente,
con la mujer corriente,
cuidado con su amor.
Su amor es corriente,
busca lo corriente.
Pero es un genio al odiar
es lo suficientemente genial
al odiar como para matarte,
como para matar a cualquiera.
Al no querer la soledad
al no entender la soledad
intentarán destruir
cualquier cosa
que difiera
de lo suyo.
Al no ser capaces
de crear arte
no entenderán
el arte.
Considerarán su fracaso
como creadores
sólo como un fracaso
del mundo.
Al no ser capaces de amar plenamente
creerán que tu amor es
incompleto
y entonces te
odiarán.
Y su odio será perfecto
como un diamante resplandeciente
como una navaja
como una montaña
como un tigre
como cicuta
Su mejor
ARTE.

Los más fuertes de los extraños
No los vas a ver a menudo.
Donde sea que esta la multitud
ellos no están.

Esos raros, no son muchos
pero de ellos vienen
las pocas buenas pinturas
las pocas buenas sinfonías
los pocos buenos libros
y otras obras.

y de los mejores 
de los extraños
quizá nada.

Ellos son 
sus propias pinturas
sus propios libros
su propia música
su propia obra

a veces creo verlos
digo
cierto viejo
sentado en cierto
banco
de una cierta
manera

o
una cara rápida
yendo hacia el otro lado
en un auto que pasa

o
hay un cierto movimiento
de las manos
de un chico o un chica
que empaqueta las cosas
en el supermercado

a veces
incluso es alguien
con quien estuviste
viviendo algún tiempo
te vas a dar cuenta
de una mirada rápida
y luminosa
que no habías visto antes

a veces
te vas a dar cuenta
de repente
en un recuerdo
vivido
algunos meses
algunos años
después de que se fueron

recuerdo a uno así
tenia 20 años
y estaba borracho
a las 10 de la mañana
mirándose en un espejo 
en New Orleans

la cara soñadora
contra las
paredes del mundo

y yo adonde fui?

aire y luz y tiempo y espacio
Sabes, yo tenía una familia, un trabajo, 
algo siempre estaba en el medio
pero ahora he vendido mi casa, 
he encontrado este lugar, un estudio amplio, 
deberías ver el espacio y la luz
por primera vez en mi vida voy a tener el lugar
y el tiempo
para
crear

no, nene, si vas a crear
vas a crear trabajando
16 horas al día en una mina de carbón
o vas a crear en una habitación con tres chicos
mientras estás desocupado,
vas a crear aunque te falte parte de tu mente 
y de tu cuerpo.
Vas a crear ciego,
mutilado,
loco.
Vas a crear con un gato trepando 
por tu espalda mientras la ciudad entera tiembla, 
con terremotos, bombardeos,
inundaciones y fuego.
Nene, aire y luz y tiempo y espacio
no tienen nada que ver con esto
y no crean nada
excepto, quizá una vida más larga para encontrar
nuevas excusas.

Están por todos lados
Los oledores de tragedias están
por todos lados
se levantan a la mañana
y empiezan a encontrar las cosas
mal.
Y se sumergen
en la rabia,
una rabia que dura hasta
que se van a la cama,
e incluso ahí
se retuercen en su
insomnio,
incapaces de quitar
de sus mentes
los pequeños obstáculos
que han hallado.
Se sienten en contra,
es un complot.
Y por estar constantemente
furiosos sienten que
siempre tienen
razón.
Los ves en el tráfico
tocando la bocina como salvajes
ante la más leve infracción,
puteando
desparramando sus
insultos.
Los sentís
en las colas
de los bancos,
de los supermercados,
de los cines
presionan
en tu espalda
te pisan los talones
están impacientes por
una furia.
Están por todos lados
y en
todas las cosas,
esas almas
violentamente
infelices.
En realidad están asustados,
como siempre quieren
tener razón
fustigan
sin cesar...
es un mal
una enfermedad de
esa raza.
El primero de ellos
que vi fue
mi padre
y desde entonces
he visto mil padres
malgastando sus vidas
en el odio,
arrojando sus vidas
al pozo ciego
y gritando
enloquecidos.
 
Ella dijo
¿Qué haces con esos pañuelos
de papel en tu auto?
Nosotros no tenemos pañuelos
como esos
¿Cómo es que la radio de tu auto 
está siempre puesta en alguna
estación de rock and roll?
¿Andas por ahí con
alguna cosita
joven?

Estás tirando jugo de
mandarina en el piso.
Siempre que vas a la cocina
este trapo queda 
húmedo y sucio.
¿Cómo puede ser?

Cuando llenas la bañera
nunca la limpias
primero.

¿Por qué no pones tu 
cepillo de dientes
atrás en el botiquín?

Siempre deberías secar
tu navaja

a veces pienso
que odias
a mi gato.

Martha dice que estuviste
con ella sentado en la escalera 
y no tenías pantalones.

No deberías usar esos
zapatos de $100
en el jardín.

Y no tienes que andar
encima de lo que plantaste,
eso es tonto.

Siempre tienes que poner
la comida del gato
en el mismo lugar.

No hagas pescado al
horno en un sartén...

Nunca ví a nadie
que frene como tú.

Vamos al cine.

Óyeme, ¿Qué te pasa?
pareces deprimido.
 
Ni lo pienses
Ahora, escúchame,
cuando muera no quiero
ningún llanto, sólo hagan un entierro decente.
He tenido una vida plena, y
si alguien tuvo un filo, fui yo.
Viví 7 ú 8 vidas en
una, suficiente
para
cualquiera.

Todos somos, finalmente lo mismo, así que sin
discursos, por favor,
a menos que quieras decir - jugaba a los caballos
y era muy bueno en eso.-

Tu eres el próximo y quizás yo ya sepa algo
que tú todavía no sabes.
 
Sé bueno
Siempre se nos pide
entender el punto de vista de otra persona
sin importar
cuán anticuado
tonto
o
detestable sea.

se nos pide
ver
su más completo error
su vida desperdiciada
con benevolencia,
especialmente si son
ancianos

pero la edad es la suma
de nuestro quehacer.

ellos han envejecido
equivocadamente
porque han vivido
fuera de foco,
se han rehusado a ver.

¿Qué no es su culpa?

¿De quién entonces?
¿Mía?

Se me pide ocultar
mi punto de vista
de ellos
por miedo a su
miedo.

la edad no es un crimen

pero la vergüenza
de una vida
desperdiciada
deliberadamente
entre tantas
vidas
desperdiciadas
deliberadamente

lo es.
 
Que risa
Sería bueno salir
de aquí,
irse,
reventar, huir
de los recuerdos de todo
esto,
pero quedarse tiene su
sabor también:
todas esas nenas que
creían estar
muy fuertes
y ahora viven en sucios
apartamentos
mientras esperan
el próximo capítulo
de la telenovela,
y todos esos tipos
ésos que de veras
creían
que iban a conseguirlo,
sonriendo en el
álbum del colegio con sus
caritas lozanas,
ahora son
policías,
empleados,
encargados del puesto
de tacos,
peones del hipódromo,
huellas en el
polvo.

es bueno quedarse
por aquí
y ver qué
les pasó a
los demás - sólo que
cuando vayas
al baño,
evita el
espejo
y
no mires
lo que el agua
se lleva
cuando tiras
la cadena.
 
Mi tío Jack
mi tío Jack
es un ratón
es una casa en llamas
es una guerra a punto de estallar
es un hombre que baja por la calle con un cuchillo clavado en la
espalda

mi tío Jack
es el embarcadero de Santa Mónica
es una almohada azul cubierta de polvo
es un perro blanco y negro que se rasca
es un hombre con un solo brazo que enciende un cigarrillo con una
sola mano.

mi tío Jack
es una rebanada de pan quemado
es el lugar en el que te has olvidado de buscar las llaves
es el placer de encontrar 3 rollos de papel higiénico en el armario
es el peor sueño que hayas tenido nunca y que no puedes recordar.

mi tío Jack
es el petardo que te explotó en la mano
es tu gato, atropellado y muerto a la entrada de tu casa a las 10:30
de la mañana
es la partida de dados que ganaste en el aparcamiento de Santa Anita
es el hombre por el que te dejó tu mujer aquella noche en que
estabais en la habitación de un hotelucho.

mi tío Jack
es tu tío Jack
es la muerte que se acerca como un mercancías
es un payaso de ojos llorosos
es el gato del coche y tus uñas y el ulular de la montaña más alta.

La retirada de Bonaparte
Lo llamaban Fred.
Siempre estaba sentado al final de la barra
cerca de la puerta,
y siempre estaba ahí
desde que abrían hasta que
cerraban.
Estaba más que yo,
lo cual es decir bastante.

Nunca hablaba con 
nadie.
Sólo se sentaba y
tomaba sus vasos de
cerveza tirada.
Miraba derecho hacia adelante
a través de la barra
pero nunca miraba 
a nadie.

y había otra cosa.

De vez en cuando
se levantaba
iba a la fonola
y siempre ponía 
el mismo disco:
"la retirada de Bonaparte".

Ponía esa canción
todo el día y toda la
noche.

Era su canción,
está bien.

Nunca se cansaba 
de ella.

Y cuando su cerveza tirada
le pegaba
se levantaba y ponía
"la retirada de Bonaparte"
6 ó 7 veces
seguidas.

Nadie sabía quién era él o
cómo zafaba,
sólo que vivía
en el hotel de enfrente
y era el primer borracho
en el bar
cada día
al abrir.

Yo le protesté a Clyde,
el barman:
"escúchame, nos vuelve
locos con esa cosa.
los otros discos
se cambian
pero
"la retirada de Bonaparte"
queda.
¿Qué quiere decir
eso?"

"Es su canción",
dijo Clyde.
"¿Vos no tenés una
canción?".

Bueno, llegué a eso
de la una de la tarde
aquel día
y estaban los de siempre
menos Fred.

Pedí mi trago,
y dije en voz alta,
"Hey, ¿Dónde está
Fred?"

"Fred está muerto",
dijo Clyde.

Miré al final de la
barra.
El sol entraba a través de las
persianas
pero no había nadie
en el último
taburete.

"Me estás cargando",
dije, "Fred está en cana o
algo así".

"Fred no vino esta mañana",
dijo Clyde, "así que
fui hasta el hotel
y ahí estaba duro
como una caja 
de cigarrillos".

Todo el mundo 
estaba muy quieto.
Aquellos tipos 
nunca hablaban mucho 
de todos modos.

"Bueno", dije, "al menos
no tenemos que escuchar más
"la retirada de Bonaparte".

Nadie dijo
nada.

"¿Todavía está ese
disco en la
fonola?", pregunté.

"Sí", dijo
Clyde.

"Bueno", dije,
"voy a ponerlo una vez
más".

Me levanté.

"Espera",
dijo Clyde.

Salió de atrás de la barra,
fue hasta la fonola.

Tenía una llavecita
en la mano.
Puso la llave
en la fonola
y la abrió.

Metió la mano
y sacó un disco.

Entonces agarró el disco 
y lo rompió sobre
su rodilla.

"Era su canción", 
dijo Clyde.

Cerró 
la fonola,
se llevó el disco
atrás de la barra
y lo tiró.

El nombre del 
bar era "Joya's".
estaba en 
Crenshaw y
Adams,
un día lo cerraron 
y no lo volvieron a abrir más.

viernes, 4 de mayo de 2012

Aquel naufragio - Mario Benedetti

Fue precisamente en la casa de la calle Capurro que empecé a sentirme integrante de una familia mayor. Dos primos, que me llevaban un par de años, vinieron de Cerro Largo a radicarse en Montevideo, y al principio vivían con el abuelo Javier, padre de mi madre. Más tarde, los padres vinieron también a la Capital y se instalaron todos en Capurro, a cinco cuadras de casa. Mi prima Rosalba, que me llevaba tres años, vivía en Canelones, pero venía a menudo a visitarnos con su madre, la tía Joaquina, que por cierto no gozaba de las simpatías de mi padre. No soporto a tu hermana, le decía frecuentemente a mi madre. Es bruta, brutísima, y además necia. Ella sólo alegaba: Pero es mi hermana, e increíblemente este argumento era el único que derrotaba a mi viejo. 
Por otra parte, el abuelo Vincenzo, padre de mi padre, venía a menudo de Buenos Aires, donde tenía un almacén, y siempre paraba en casa. 
A las abuelas las veía menos. A la madre de mi madre, porque siempre estaba enferma, 
y en consecuencia nunca salía a la calle ni había que importunarla con visitas; y a la madre de mi padre, porque vivía en Buenos Aires y cuando el abuelo Vincenzo viajaba a Montevideo, ella se quedaba atendiendo el almacén de Caballito. 
El abuelo Vincenzo era tan divertido como el abuelo Javier, pero en otro estilo. Una vez me contó cómo se había salvado de un naufragio famoso. Le pregunté si se había librado porque sabía nadar. "No, cómo se te ocurre. Siempre he tenido más afinidad con las aves que con los peces. Pero la verdad es que tampoco sé volar." Su carcajada florentina resonaba en el patio como un carillón. "¿Y entonces cómo te salvaste?" "Muy sencillo: perdí el barco en Génova. Llegué al puerto media hora después de su partida asquerosamente puntual. Traté de conseguir una lancha que me llevara hasta el vapor (aún estaba a la vista). Para mi suerte fracasé en el intento. Cuando diez días después me enteré de que el buque se había hundido en pleno Atlántico, no se me ocurrió nada menos egoísta que celebrarlo con una damajuana de Chianti. Ya sé que está mal, que debía haber pensado en los otros; hoy no lo habría hecho así, pero en aquella época era muy joven y aún no había aprendido a ser hipócrita."Y aquí otra carcajada. Yo en cambio no me reía. Enseguida me di cuenta que el abuelo no había leído CORAZÓN, el libro de Edmondo de Amicis que era mi Biblia, ya que, de haberlo leído, no habría tenido una actitud tan mezquina, y si de todos modos hubiera decidido empinarse la damajuana de vino, lo habría hecho con tristeza y hasta llorando un poco por los que se ahogaron. 
Pero no, al abuelo todavía le duraba el regocijo de haber escapado a la muerte casi por milagro, aunque ni siquiera eso lo había reconciliado con el cura de su parroquia, pues toda su vida fue un ateo militante y arremetió contra Dios como si éste fuera un mero organizador de descarrilamientos y naufragios.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Fragmento "Así hablaba Zaratustra" - Nietzsche!

"¡Qué sería tu felicidad, radiante astro, 
si no tuvieses aquellos para los que brillas!"
DE LOS COMPASIVOS:
Amigos míos, han llegado unas palabras de mofa hasta vuestro amigo: «¡Ved a Zaratustra! ¿No camina entre nosotros como si fuésemos animales?» Pero está mejor dicho así: «¡El que conoce camina entre los hombres como entre animales que son!». Mas, para el que conoce, el hombre mismo se llama: el animal que tiene mejillas rojas. ¿Cómo le ha ocurrido eso? ¿No es porque ha tenido que avergonzarse con demasiada frecuencia? ¡Oh, amigos míos! Así habla el que conoce: Vergüenza, vergüenza, vergüenza ¡ésa es la historia del hombre! Y por ello el noble se ordena a sí mismo no causar vergüenza: 
se exige a sí mismo tener pudor ante todo lo que sufre. En verdad, yo no soporto a ésos, a los misericordiosos que son bienaventurados en su compasión: les falta demasiado el pudor.
Si tengo que ser compasivo, no quiero, sin embargo, ser llamado así; y si lo soy, entonces prefiero serlo desde lejos. Con gusto escondo también la cabeza y me marcho de allí antes de ser reconocido: ¡y así os mando obrar a vosotros, amigos míos! ¡Quiera mi destino poner siempre en mi senda a gentes sin sufrimiento, como vosotros, y a gentes con quienes me sea lícito tener en común la esperanza y la comida y la miel! En verdad, yo he hecho sin duda esto y aquello en favor de los que sufren: pero siempre me parecía que yo obraba mejor cuando aprendía a alegrarme mejor. Desde que hay hombres, el hombre se ha alegrado demasiado poco: ¡tan sólo esto, hermanos míos, es nuestro pecado original!
Y aprendiendo a alegrarnos mejor es como mejor nos olvidamos de hacer daño a otros y de imaginar daños. Por eso yo me lavo la mano que ha ayudado al que sufre, por eso me limpio incluso el alma. Pues me he avergonzado de haber visto sufrir al que sufre, a causa de la vergüenza de él y cuando le ayudé, ofendí duramente su orgullo. Los grandes favores no vuelven agradecidos a los hombres, sino vengativos; y si el pequeño beneficio no es olvidado acaba convirtiéndose en un gusano roedor. ¡Sed reacios en el aceptar! ¡Honrad por el hecho de aceptar!, esto aconsejo a quienes nada tienen que regalar. Pero yo soy uno que regala: me gusta regalar, como amigo a los amigos. 
Los extraños, en cambio, y los pobres, que ellos mismos cojan el fruto de mi árbol: eso avergüenza menos. ¡Más a los mendigos se los debería suprimir totalmente! En verdad, molesta el darles y molesta el no darles. ¡E igualmente a los pecadores, y a las conciencias malvadas! Creedme, amigos míos: los remordimientos de conciencia enseñan a morder. Lo peor, sin embargo, son los pensamientos mezquinos. ¡En verdad, es mejor haber obrado con maldad que haber pensado con mezquindad!
Es cierto que vosotros decís: «El placer obtenido en maldades pequeñas nos ahorra más de una acción malvada grande». Pero aquí no se debería querer ahorrar. Como una llaga es la acción malvada: escuece e irrita y revienta, habla sinceramente. 
«Mira, yo soy enfermedad» - así habla la acción malvada; ésa es su sinceridad. Mas el pensamiento mezquino es igual que el hongo: se arrastra y se agacha y no quiere estar en ninguna parte hasta que el cuerpo entero queda podrido y mustio por los pequeños hongos.
A quien, sin embargo, está poseído por el diablo yo le digo al oído esta frase: «¡Es mejor que cebes a tu diablo! ¡También para ti sigue habiendo un camino de grandeza! ¡Ay, hermanos míos! ¡Se sabe de cada uno algo de más! Y muchos se nos vuelven transparentes, mas aun así estamos muy lejos todavía  de poder penetrar a través de ellos. Es difícil vivir con hombres, porque callar es muy difícil. Y con quien más inicuos somos no es con aquel que nos repugna, sino con quien nada en absoluto nos importa.
Si tú tienes, sin embargo, un amigo que sufre, sé para su sufrimiento un lugar de descanso, mas, por así decirlo, un lecho duro, un lecho de campana: así es como más útil le serás. Y si un amigo te hace mal, di: «Te perdono lo que me has hecho a mí; pero el que te hayas hecho eso a ti ¡cómo podría yo perdonarlo!» Así habla todo amor grande: él supera incluso el perdón y la compasión. Debemos sujetar nuestro corazón; pues si lo dejamos ir, ¡qué pronto se nos va entonces la cabeza! Ay, ¡en qué lugar del mundo se han cometido tonterías mayores que entre los compasivos! ¡Y qué cosa en el mundo ha provocado más sufrimiento que las tonterías de los compasivos! ¡Ay de todos aquellos que aman y que no tienen todavía una altura que esté por encima de su compasión! Así me dijo el demonio una vez: «También Dios tiene su infierno: es su amor a los hombres.» Y hace poco le oí decir esta frase: «Dios ha muerto; a causa de su compasión por los hombres ha muerto Dios». Por ello, estad prevenidos contra la compasión: ¡de ella continúa viniendo a los hombres una nube! ¡En verdad, yo entiendo de señales del tiempo! Mas recordad también esta frase: todo gran amor está por encima incluso de toda su compasión: pues él quiere además ¡crear lo amado! «De mí mismo hago ofrecimiento a mi amor, y de mi prójimo igual que de mí» éste es el lenguaje de todos los creadores. Mas todos los creadores son duros. Así habló Zaratustra.

lunes, 9 de abril de 2012

El mar de lágrimas - Dieter Roth (1971)

El artista contrató con un periódico suizo la publicación de una serie de 220 avisos clasificados, pero el proyecto se interrumpió por las protestas de los lectores: los avisos "no se entendían".
Traducción de Pablo Gianera en Diario de Poesía.

Avisos:

1 - Una lágrima es mejor que una mala palabra.
2 - Dos lágrimas son mejores que una lágrima.
3 - Una palabra es casi tan buena como una lágrima.
4 - Una lágrima no es una palabra.
5 - Una piedra no es una lágrima.
6 - Una piedra es una piedra.
7 - Una piedra no es una piedra.
8 - Una lágrima no es una piedra.
9 - Muchas lágrimas son mas que ninguna piedra.
10 - Ninguna piedra es mejor que una mala palabra.
11 - Un mar de lágrimas es un mar.
12 - El mar de lágrimas es un mar que viene de las lágrimas.
13 - Una lágrima es un mar.
14 - Una piedra no es una lágrima que brota del mar.
15 - Una piedra es tan buena como una lágrima.
16 - Una mala palabra no es ni una piedra ni una lágrima.
17 - El mar es una lágrima.
18 - Algunas lágrimas son algunas piedras.
19 - Una piedra será una lágrima.
20 - Una piedra es mejor que una mala palabra.
21 - Tres piedras son mejores que dos piedras.
22 - Dos piedras son mejores que tres piedras.
23 - Dos lágrimas son mejores que cinco piedras.
24 - Veinticuatro piedras son mejores que ninguna lágrima y una mala palabra.
25 - Una Coca-Cola es una piedra y una lágrima.
26 - Doscientas piedras son mejores que doscientas piedras.
27 - El mar de lágrimas.
28 - Las piedras.
29 - Las malas y las buenas palabras.
30 - Las malas palabras
31 - Las malas lágrimas son lágrimas.
32 - Una buena lágrima es algo que es bueno y sin lágrimas.
33 - Una lágrima es algo bueno.
34 - Todo es piedra.
35 - La mala palabra petrifica.
36 - Las lágrimas son mejores que la suavidad de las piedras.
37 - Los seres no siempre sufren por las lágrimas.
38 - TODOS LOS SERES LAMENTABLEMENTE SE LAMENTAN SIEMPRE.
39 - Si un lápiz se cae de la mano, es una lágrima que brota del ojo.
40 - Todo lo que cae son lágrimas.
41 - Nadie a llegado a ser sin llorar sabiamente.
42 - Muchos han llegado a ser sin llorar sonoramente.
43 - Todos lloran siempre.
44 - Todos están en silencio.
45 - Todos son por lo general sabios.
46 - Todo lo que cae, cae en el mar.
47 - Todo lo que cae en el mar, sube.
48 - El mar es un navío.
49 - El navío es un mar.
50 - Las lágrimas son un navío en el mar de lágrimas.
51 - El cantante es un gallo.
52 - Todo esto es un submarino.
53 - El mundo es un submarino.
54 - Un avión es una mala palabra.
55 - Los edificios quieren caer al mar.
56 - Las malas palabras aletean en las orejas.
57 - Desahogarse es dormirse.
58 - Un buen comienzo es un mal final.
59 - Una lágrima es tan mala como una buena palabra.
60 - Sucederá una vez.
61 - La humanidad se quedará cada vez menos dormida.
62 - Cuando el ángel levanta vuelo y deja sus ojos en la mesa, esas son dos lágrimas.
63 - El habitante del mar es una esponja nauseabunda.
64 - EL MIEDO AL 13 ES ALGO.
65 - Los que lloran quieren ser llorados.
66 - No le crean a Bernd B. porque quienes enseñan no quieren ser enseñados.
67 - ¿Quién quiere perder aquello que lo acompaña?
68 - Quien me sirve un bife recibe por eso un llanto.
69 - Quien me sirve un bife recibe de mi dos bifes servidos.
70 - La carne estará lista cuando haya pasado una hora (adivinanza).
71 - La carne esta lista si ha pasado una hora.
72 - Si él me sirve un bife recibe a cambio un bife servido por mi.
73 - Si él me sirve un bife recibe a cambio un bife servido por mi.
74 - Alguien que me sirve un bife recibe a cambio un bife servido por mi.
75 - ¿Alguien que te sirve un bife a ti recibe de nuevo un bife servido por ti?
76 - El que te sirve de nuevo un bife a ti recibe a cambio un bife servido por mi.
77 - El que me sirve dos bifes recibe un bife servido por mi.
78 - El y ella, que me sirven un bife, reciben dos bifes cada uno servidos por mi.
79 - Las vacas nos han servido la mayoría de los bifes.
80 - Ella, que no me sirve ningún bife, recibe como adelanto de ti o de mi 10 bifes.
81 - La inspiración para solucionar el problema de los bifes se encontrará mientras se completa MASCULINO o FEMENINO en la planilla para el embarque aéreo.
82 - Muchos están verdaderamente locos.
83 - En general, los hombres viven en un valle de lágrimas.
84 - En lágrimas vive el hombre en general.
85 - En vides vive el hombre en el jardín.
86 - "¿En qué consiste el tiempo? En que transcurra."
87 - "¿En qué transcurre el tiempo? En aquello en que persiste."
88 - "Si muchas cosas transcurren, otras persisten."
89 - "Si también muchas cosas persisten, la mayoría transcurre."
90 - "Si también muchas, incluso la mayoría, transcurre, la mayoría persiste."
91 - "Si también muchas cosas transcurren, el stadtanzeiger persiste."
92 - "Si también el stadtanzeiger persiste, transcurre."
93 - "Si también el anzaiger transcurre, tú y yo persistimos."
94 - Quien llega, ¿es un extraño?
95 - Si alguien habla sobre mi, ¿es él, la o lo yo?
96 - Si alguien habla sobre ti, ¿es el, la o lo tú?
97 - Si alguien habla sobre ti, ¿no es el tú?
98 - Si alguien discurre sobre ti, ¿no es la tú?
99 - Si alguien habla de ti, ¿no es lo tú?
100 - Puede el, la o lo hablar sobre el, la o lo sin ser el, la o lo?
101 - ¿Puede el hablar sobre la sin devenir y ser eso?
102 - ¿Puede la hablar sobre el sin devenir y ser eso?
103 - ¿Puede uno hablar en contra de otro sin ser este?
104 - ¿Puede un ser mirar algo sin devenir y ser eso?
105 - ¿Puede un ser mirar algo sin devenir y ser eso que mira?
106 - ¿Puede eso ser?
107 - ¿Puede esto ser?
108 - ¿Puede eso esto ser?
109 - Una lágrima puede a veces no ser ninguna lágrima.
110 - A veces puede una lágrima ser una sola lágrima.
111 - A veces puede la lágrima ser una lágrima sola.
112 - ¿Pero puede una lágrima ser una lágrima y no ser ninguna?
113 - ¡Claro que si! ¡Una lágrima puede ser tanto una lágrima como una lágrima!
114 - Quien domina ésta o aquella vida es un tipo particular de idiota.
115 - Quien discute ésta vida esta sospechosamente vacío de lágrimas.
116 - Aquello que sube muchas veces baja.
117 - Aquello que asciende por lo general sube.
118 - Aquello que llora sueña por lo general con un valle de lágrimas.
119 - Aquello que vuelve tan atractivo al valle de lágrimas es su naturaleza fluida, su fluidez.
120 - A veces un río fluye por el valle de lágrimas, es decir, raramente ocurre algo bueno.
121 - Raramente ocurre lo frecuente.
122 - Siempre ocurre algo.
123 - Pronto todo será como si no hubiera sido.
124 - Con frecuencia, todo es nada.
125 - Con frecuencia, uno se dice: ¡Que significa todo esto!.
126 - Con frecuencia, uno se pregunta: ¿Qué significa todo esto?
127 - "Son algunas cosas más entre todas las cosas."
128 - "Es solo alguna cosa más entre las cosas."
129 - "Es solo una de esas cosas"
130 - Con frecuencia, uno se pregunta: "¿Qué significa eso?"
131 - Con frecuencia, uno se pregunta: ¿Qué significa eso?
132 - Con frecuencia, uno se pregunta: ¿Qué significa eso?
133 - Con frecuencia, alguien quiere algo.
134 - Casi siempre, alguien quiere algo.
135 - Casi siempre, algo empieza.
136 - Casi siempre, alguien sufre.
137 - El salame tiene dos contrarios: lo salame y la salame.
138 - La salame tiene dos contrarios: al salame y a lo salame.
139 - Lo salame tiene dos contrarios: a la salame y al salame...
140 - "El sinsentido tiene dos contrarios: el sentido y el sinsentido."
141 - El diablo tiene 2 cuernos.
142 - La vaca tiene dos cuernos.
143 - La vaca tiene 2 cuernos.
144 - Los hombres tienen mañas.
145 - Los animales no tienen oficio.
146 - EL PRIMER OFICIO DE LOS HOMBRES ES EL GRITO.
147 - El oficio secundario de los animales es estar aquí.
148 - EL OFICIO SECUNDARIO DE LOS HOMBRES ES PONER EL GRITO EN EL CIELO.
149 - El primer oficio secundario de los hombres es el lloriqueo.
150 - El hobby de los hombres es la tontería.
151 - La decadencia de los hombres es su hobby.
152 - El hobby secundario de los hombres es hacer sus necesidades.
153 - El primer hobby de los H. es sufrir, ser infelices y tener mala suerte.
154 - La alegría de los hombres es el aseo, o bien la suciedad.
155 - El ideal de los H. es el bien.
156 - El primer ideal de los H. es lo mejor y lo segundo mejor.
156 - El auténtico ideal de los H. es el mal.
157 - El ideal secundario de los H. es su ideal.
158 - El mayor enemigo de las mujeres es el hombre.
159 - El segundo mayor enemigo de las mujeres son las mujeres.
160 - El supremo enemigo de las mujeres es el niño.
161 - El meyor enemigue de les mejeres es el nene.
162 - El tercer mayor enemigo del hombre son sus niños.
163 - El cuarto mayor enemigo del hombre son los niños en general.
164 - El tercer mayor enemigo del hombre y de la mujer también es lo fluido.
165 - El segundo mayor enemigo de la mujer es lo sólido.
166 - El supremo mayor enemigo del niño es el hombre bueno o el hombre malo.
167 - El supremo vecino de la mujer buena es el hombre malo.
168 - La supremísima enemiga de la mujer es el enemigo bueno, neutral, malo..
169 - El supremísimo amigo de la mujer es el enemigo.
170 - De lejos, la mayor mujer es el niño.
171 - De lejos, la cosa suprema y mejor no se ha visto.
172 - LOS ANIMALES GRANDES NO QUIEREN SER HUMANOS.
173 - Tampoco los animales pequeños quieren ser humanos.
174 - ¿Por qué debería hacer uno algo que otro puede hacer peor?
175 - Allí donde los llamados hombres son malos las mujeres son buenas.
176 - Al ser buenas, ¿pretenden las mujeres arruinar lo malo del hombre?
177 - No, al ser buenas, las mujeres quieren quitarle de bajo los pies la alfombra de la maldad.
178 - Las lenguas mutuamente cargadas se deslizan sobre sus cargas. 
179 - El habitante del saber es un repartidor de embustidos en bancarrota.
180 - El habitante del progreso es un probado mujeriego.
181 - El habitante de la técnica es un vomitivo.
182 - Estar enfermo es algo asqueroso.
183 - Los humanos serán montados hasta quedar exhaustos.
184 - Una persona monta a otra hasta que quedan ambas exhaustas.
185 - Si me dices buenos días, él me morderá el dedo.
186 - Si me dices buenas tardes, él me morderá el dedo.
187 - Quienes se miran a los ojos se muerden las cabezas.
188 - Todos muerden los dientes de otros para que (no) puedan devorarse.
189 - LA MEDIDA DE LA BONDAD DE LOS HOMBRES ES LA AGUDEZA DE SUS DIENTES COMBINADA CON LA DEL ESTÓMAGO.
190 - Los humanos se comen a todos.
191 - El paté de hígado y el chucrut son caníbales.
192 - Lo que trago me traga.
193 - Lo que tragas te come.
194 - Lo que él come, lo come. Así no puede ser lo que es.
195 - Ella traga aquello que extraña.
196 - Ella traga a quien extraña.
197 - A quien ella extraña, la traga.
198 - Ella es tragada por quien extraña.
199 - Al que extrañamos nos falta.
200 - Busquemos a quien extrañar, él nos tragará.
201 - Aquello que tocamos, nos borra, y aquello que ellos borran, encontrará su camino en nuestros estómagos.
202 - Nosotros los tragaremos...
203 - ...en el caso de que ellos traguen.
204 - -¿Viste la luna? - No.
205 - -¿Supiste qué es la luna? - No.
206 - -¿Viste a los hombres, los animales, la tierra, a ti y a mi? - No.
207 - -¿Me viste? - No -¿Me ves? - No.
208 - -¿Te viste? - No.
209 - -¿Me verás? - No.
210 - -¿Te verás? - No.
211 - Un estrépito modesto suele sonar como un gran ruido.
212 - "Cogito ergo mudo"
213 - Lo, el o la sólo pueden ser llamados neutros si lo, el o la no toman partido ni siquiera una vez.
214 - El, la o lo sólo pueden ser llamados neutros si el, la o lo no toman ningún partido.
215 - La, lo o el sólo pueden ser llamados neutros si la, lo o el no toman el partido del adversario.
216 - Sólo lo puede ser llamado un humano que no cree ni en lo navideño ni en lo pascual.
217 - Sólo tiene la libertad de no creer en lo navideño quien nunca conoció lo pascual.
218 - Que no haya nada de qué reírse queda a criterio del lector.
219 - ¡Oh, Ángel, tus lágrimas tenaces!
220 - ¡Oh, Ángel, tus lágrimas pertinaces!

viernes, 6 de abril de 2012

Poemas de Fernando Pessoa!

Oda sensacionista - Álvaro de Campos
Sentir todo de todas las maneras,
vivir todo de todos los lados,
ser la misma cosa de todos los modos posibles al mismo tiempo,
realizar en mí toda la humanidad de todos los momentos
en un sólo momento difuso, profuso, completo y lejano.

Quiero ser siempre aquello con que simpatizo,
me vuelvo siempre, más tarde o más temprano,
aquello con que simpatizo, sea una piedra o un ansia,
sea una flor o una idea abstracta,
sea una multitud o un modo de comprender a Dios.
Y yo simpatizo con todo, vivo todo de todo.
Me son simpáticos los hombres superiores porque son superiores
y me son simpáticos los hombres inferiores porque son superiores también,
porque ser inferior es diferente de ser superior,
y por eso es una superioridad desde ciertos puntos de vista.
Simpatizo con algunos hombres por sus cualidades de carácter
y simpatizo con otros por falta de esas cualidades,
y aún con otros simpatizo por simpatizar con ellos,
y hay momentos absolutamente orgánicos en que esos son todos los hombres.
Sí, como soy rey absoluto de mi simpatía,
basta que ella exista para que tenga razón de ser.
Estrecho en mi pecho jadeante, en un abrazo conmovido,
(en el mismo abrazo conmovido)
al hombre que da su camisa al pobre que desconoce,
al soldado que muere por la patria sin saber lo que es la patria,
y...
Y al matricida, fraticida, al incestuoso, al violador de niños,
al ladrón de caminos, al salteador de los mares,
al raterillo de carteras, al sombra que espera en los callejones.
Todos son mi amante predilecta por lo menos una vez en la vida.
Beso en la boca a todas las prostitutas,
beso en los ojos a todos los souteneurs,
mi pasividad yace a los pies de todos los asesinos,
y mi capa española esconde la retirada de todos los ladrones.
Todo es la razón de ser en mi vida.
Cometí todos los crímenes,
viví dentro de todos los crímenes
(Yo mismo fui, ni uno ni otro en el vicio,
sino el propio vicio en persona practicado entre ellos,
y esas son las horas más Arco del Triunfo de mi vida).
Me multipliqué para sentirme,
para sentirme, necesité sentir todo,
me transbordé, no hice sino extravasarme,
me desnudé, me entregué,
y hay en cada rincón de mi alma un altar a un Dios diferente.
Los brazos de todos los atletas me apretaron súbitamente femenino,
y yo sólo de pensar en eso me desmayé entre sus supuestos músculos.
En mi boca fueron dados los besos de todos los encuentros,
se agitaron en mi corazón los pañuelos de todas las despedidas,
todas las señas obscenas de gestos y miradas
me golpean de lleno en todo el cuerpo, especialmente en los centros sexuales.
Fui todos los ascetas, todos los marginados, todos los como que olvidados,
y todos los pederastas -absolutamente todos (no faltó ninguno).
¡Rendez-vous rojo y negro en el hondo infierno de mi alma!

Lisbon Revisited (1923)
No: no quiero nada.
Ya dije que no quiero nada.
¡No me vengan con conclusiones!
La única conclusión es morir.
¡No me traigan estéticas!
¡No me hablen de moral!
¡Quítenme de aquí la metafísica!
¡No me pregonen sistemas completos, no me encajen conquistas
De las ciencias (¡de las ciencias, Dios mío, de las ciencias!)-
De las ciencias, de las artes, de la civilización moderna!
¿Qué mal les hice yo a todos los dioses?
¡Si tienen la verdad, guárdensela!
Soy un técnico, pero tengo técnica sólo dentro de la técnica.
Fuera de eso estoy loco, con todo el derecho a estarlo.
Con todo el derecho a estarlo, ¿oyeron?
¡No me molesten, por amor de Dios!
¿Me querían casado, fútil, cotidiano y tributante?
¿Me querían lo contrario de esto, lo contrario de cualquier cosa?
Si yo fuera otra persona, les haría a todos, su voluntad.
Así, como soy, ¡tengan paciencia!
¡Váyanse al diablo sin mí,
O dejen irme solitario al diablo!
¿Para qué habríamos de ir juntos?
¡No me tomen del brazo!
No me gusta que me tomen del brazo. Quiero estar sólo.
¡Ya dije que soy solitario!
¡Ah, que estupidez querer que yo sirva de compañía!
¡Oh cielo azul -el mismo de mi infancia-
Eterna verdad vacía y perfecta!
¡Oh suave Tajo ancestral y mudo,
Pequeña verdad donde el cielo se refleja!
¡Oh angustia revisitada, Lisboa de otrora de hoy!
Nada me das, nada me quitas, nada eres que yo me sienta.
¡Déjenme en paz! No tardo, que yo nunca me tardo...
Y en tanto tarda el Abismo y el Silencio ¡Quiero estar solo!
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"No sólo quien nos odia o nos envidia
nos limita y oprime; quien nos ama
no menos nos limita.
Que los dioses me concedan que, desnudo
de afecto, tenga la fría libertad
de las cumbres sin nada.
Quien quiere poco, tiene todo; quien quiere nada
es libre; quien no tiene, y no desea,
hombre, es igual a los dioses."

Tan de prisa 
¡Tan de prisa pasa todo cuanto pasa!
¡Muere tan joven ante los dioses cuanto muere!
¡Todo es tan poco!
Nada se sabe, todo se imagina.
Circundante de rosas, ama, bebe
y calla. Lo demás es nada.

Bastante metafísica hay en no pensar en nada.
¿Lo que pienso del mundo?
¿Sé yo lo que pienso del mundo?
Si me enfermase, pensaría.
¿Qué idea tengo de las cosas?
¿Qué opinión sobre las causas y los efectos?
¿He meditado sobre Dios y el alma
y sobre la creación del mundo?
No sé. Para mí pensar en esto es cerrar los ojos
y no pensar. Y correr las cortinas
de mi ventana ( que no tiene cortinas ).
¿El misterio de las cosas?¿Sé yo lo que es misterio?
El único misterio es que alguien piense en el misterio.
Aquel que está al sol y cierra los ojos
comienza a no saber lo que es el sol
no puede ya pensar en nada
porque la luz del sol vale mas que los pensamientos
de todos los filósofos y todos los poetas.
La luz del sol no sabe lo que hace
y por eso no yerra y es común y buena.
¿Metafísica?¿Qué metafísica tienen estos árboles?
La de ser verdes y copudos y echar ramas
y dar frutos a su hora -nada que nos haga pensar,
a nosotros, que no podemos dar por ellos.
¿Qué metafísica mejor que la suya,
no saber para qué viven
ni saber que no lo saben?
"Constitución íntima de las cosas"...
"Sentido íntimo del universo"...
Todo esto es falso, todo esto no quiere decir nada.
Es increíble que pueda pensarse así.
Es como pensar en razones y fines
mientras reluce al comenzar la mañana
y al flanco de los árboles la sombra
va perdiéndose en un oro vago y lustroso.
Pensar en el sentido último de las cosas
es aumentarlo, como cavilar sobre la salud
o llevar un vaso de agua a la fuente.
El único sentido íntimo de las cosas
es que no tiene sentido íntimo alguno.
No creo en Dios por que nunca lo he visto.
Si quisiera él que yo creyese en él
sin duda vendría a hablar conmigo,
empujaría la puerta y entraría
diciéndome ¡Aquí estoy!
(Tal vez esto suene ridículo
para aquel que, por no saber lo que es mirar las cosas
no comprende al que habla de ellas
con el modo de hablar que enseña el verlas de verdad.)
Si Dios es las flores y los arboles,
los montes, el sol y el claro de luna,
entonces creo en él,
creo en él a todas horas,
toda mi vida es oración y misa,
una comunión con los ojos y los oídos.
Pero si Dios es los árboles y las flores,
los montes, la luna, el sol,
¿Para qué lo llamo Dios?
Lo llamo flores, árboles, monte, luna, sol.
Si él se ha hecho, para que yo lo vea,
sol y luna y árboles y montes,
si él se me presenta como árbol y monte
y claro de luna y sol y flor,
es por que quiere que yo lo conozca
como árbol, monte, luna, sol, flor.
Y yo lo obedezco
(¿Sé mas de Dios que Dios de sí mismo?)
Lo obedezco viviendo espontáneamente,
como uno que abre los ojos y ve,
y lo llamo luna y sol y flores y árboles y montes
y lo llamo sin pensar en él
y lo pienso con los ojos y los oídos
y ando con él a todas horas.

miércoles, 4 de abril de 2012

Hay que ser realmente idiota para... - Julio Cortázar

Hace años que me doy cuenta y no me importa, pero nunca se me ocurrió escribirlo porque la idiotez me parece un tema muy desagradable, especialmente si es el idiota quien lo expone.
Puede que la palabra idiota sea demasiado rotunda, pero prefiero ponerla de entrada y calentita sobre el plato aunque los amigos la crean exagerada, en vez de emplear cualquier otra como tonto, lelo o retardado y que después los mismos amigos opinen que uno se ha quedado corto. En realidad no pasa nada grave pero ser idiota lo pone a uno completamente aparte, y aunque tiene sus cosas buenas es evidente que de a ratos hay como una nostalgia, un deseo de cruzar a la vereda de enfrente donde amigos y parientes están reunidos en una misma inteligencia y comprensión, y frotarse un poco contra ellos para sentir que no hay diferencia apreciable y que todo va benissimo. Lo triste es que todo va malissimo cuando uno es idiota, por ejemplo en el teatro, yo voy al teatro con mi mujer y algún amigo, hay un espectáculo de mimos checos o de bailarines tailandeses y es seguro que apenas empiece la función voy a encontrar que todo es una maravilla.
Me divierto o me conmuevo enormemente, los diálogos o los gestos o las danzas me llegan como visiones sobrenaturales, aplaudo hasta romperme las manos y a veces me lloran los ojos o me río hasta el borde del pis, y en todo caso me alegro de vivir y de haber tenido la suerte de ir esa noche al teatro o al cine o a una exposición de cuadros, a cualquier sitio donde gentes extraordinarias están haciendo o mostrando cosas que jamás se habían imaginado antes, inventando un lugar de revelación y de encuentro, algo que lava de los momentos en que no ocurre nada más que lo que ocurre todo el tiempo.
Y así estoy deslumbrado y tan contento que cuando llega el intervalo me levanto entusiasmado y sigo aplaudiendo a los actores, y le digo a mi mujer que los mimos checos son una maravilla y que la escena en que el pescador echa el anzuelo y se ve avanzar un pez fosforecente a media altura es absolutamente inaudita.
Mi mujer también se ha divertido y ha aplaudido, pero de pronto me doy cuenta (ese instante tiene algo de herida, de agujero ronco y húmedo) que su diversión y sus aplausos no han sido como los míos, y además casi siempre hay con nosotros algún amigo que también se ha divertido y ha aplaudido pero nunca como yo, y también me doy cuenta de que está diciendo con suma sensatez e inteligencia que el espectáculo es bonito y que los actores no son malos, pero que desde luego no hay gran originalidad en las ideas, sin contar que los colores de los trajes son mediocres y la puesta en escena bastante adocenada y cosas y cosas. Cuando mi mujer o mi amigo dicen eso -lo dicen amablemente, sin ninguna agresividad- yo comprendo que soy idiota, pero lo malo es que uno se ha olvidado cada vez que lo maravilla algo que pasa, de modo que la caída repentina en la idiotez le llega como al corcho que se ha pasado años en el sótano acompañando al vino de la botella y de golpe plop y un tirón y no es mas que corcho. Me gustaría defender a los mimos checos o a los bailarines tailandeses, porque me han parecido admirables y he sido tan feliz con ellos que las palabras inteligentes y sensatas de mis amigos o de mi mujer me duelen como por debajo de las uñas, y eso que comprendo perfectamente cuánta razón tienen y cómo el espectáculo no ha de ser tan bueno como a mí me parecía (pero en realidad a mí no me parecía que fuese bueno ni malo ni nada, sencillamente estaba transportado por lo que ocurría como idiota que soy, y me bastaba para salirme y andar por ahí donde me gusta andar cada vez que puedo, y puedo tan poco). Y jamás se me ocurriría discutir con mi mujer o con mis amigos porque sé que tienen razón y que en realidad han hecho muy bien en no dejarse ganar por el entusiasmo, puesto que los placeres de la inteligencia y la sensibilidad deben nacer de un juicio ponderado y sobre todo de una actitud comparativa, basarse como dijo Epicteto en lo que ya se conoce para juzgar lo que se acaba de conocer, pues eso y no otra cosa es la cultura y la sofrosine. De ninguna manera pretendo discutir con ellos y a lo sumo me limito a alejarme unos metros para no escuchar el resto de las comparaciones y los juicios, mientras trato de retener todavía las últimas imágenes del pez fosforecente que flotaba en mitad del escenario, aunque ahora mi recuerdo se ve inevitablemente modificado por las críticas inteligentísimas que acabo de escuchar y no me queda más remedio que admitir la mediocridad de lo que he visto y que sólo me ha entusiasmado porque acepto cualquier cosa que tenga colores y formas un poco diferentes.
Recaigo en la conciencia de que soy idiota, de que cualquier cosa basta para alegrarme de la cuadriculada vida, y entonces el recuerdo de lo que he amado y gozado esa noche se enturbia y se vuelve cómplice, la obra de otros idiotas que han estado pescando o bailando mal, con trajes y coreografías mediocres, y casi es un consuelo pero un consuelo siniestro el que seamos tantos los idiotas que esa noche se han dado cita en esa sala para bailar y pescar y aplaudir. Lo peor es que a los dos días abro el diario y leo la crítica del espectáculo, y la crítica coincide casi siempre y hasta con las mismas palabras con lo que tan sensata e inteligentemente han visto y dicho mi mujer o mis amigos. Ahora estoy seguro de que no ser idiota es una de las cosas más importantes para la vida de un hombre, hasta que poco a poco me vaya olvidando, porque lo peor es que al final me olvido, por ejemplo acabo de ver un pato que nadaba en uno de los lagos del Bois de Boulogne, y era de una hermosura tan maravillosa que no pude menos que ponerme en cuclillas junto al lago y quedarme no sé cuánto tiempo mirando su hermosura, la alegría petulante de sus ojos, esa doble línea delicada que corta su pecho en el agua del lago y que se va abriendo hasta perderse en la distancia.

Mi entusiasmo no nace solamente del pato, es algo que el pato cuaja de golpe, porque a veces puede ser una hoja seca que se balancea en el borde de un banco, o una grúa anaranjada, enormísima y delicada contra el cielo azul de la tarde, o el olor de un vagón de tren cuando uno entra y se tiene un billete para un viaje de tantas horas y todo va a ir sucediendo prodigiosamente, el sándwich de jamón, los botones para encender o apagar la luz (una blanca y otra violeta), la ventilación regulable, todo eso me parece tan hermoso y casi tan imposible que tenerlo ahí a mi alcance me llena de una especie de sauce interior, de una verde lluvia de delicia que no debería terminar más. Pero muchos me han dicho que mi entusiasmo es una prueba de inmadurez (quieren decir que soy idiota, pero eligen las palabras) y que no es posible entusiasmarse así por una tela de araña que brilla al sol, puesto que si uno incurre en semejantes excesos por una tela de araña llena de rocío, ¿Qué va a dejar para la noche en que den King Lear? A mí eso me sorprende un poco, porque en realidad el entusiasmo no es una cosa que se gaste cuando uno es realmente idiota, se gasta cuando uno es inteligente y tiene sentido de los valores y de la historicidad de las cosas, y por eso aunque yo corra de un lado a otro del Bois de Boulogne para ver mejor el pato, eso no me impedirá esa misma noche dar enormes saltos de entusiasmo si me gusta como canta Fischer Dieskau. Ahora que lo pienso la idiotez debe ser eso: poder entusiasmarse todo el tiempo por cualquier cosa que a uno le guste, sin que un dibujito en una pared tenga que verse menoscabado por el recuerdo de los frescos de Giotto en Padua. La idiotez debe ser una especie de presencia y recomienzo constante: ahora me gusta esta piedrita amarilla, ahora me gusta "L'année dernière à Marienbad", ahora me gustas tú, ratita, ahora me gusta esa increíble locomotora bufando en la Gare de Lyon, ahora me gusta ese cartel arrancado y sucio. Ahora me gusta, me gusta tanto, ahora soy yo, reincidentemente yo, el idiota perfecto en su idiotez que no sabe que es idiota y goza perdido en su goce, hasta que la primera frase inteligente lo devuelva a la conciencia de su idiotez y lo haga buscar presuroso un cigarrillo con manos torpes, mirando al suelo, comprendiendo y a veces aceptando porque también un idiota tiene que vivir, claro que hasta otro pato u otro cartel, y así siempre.

sábado, 24 de marzo de 2012

Alfredo Zitarrosa

Qué pena, que no me duela el dolor...

¿donde andarás?, ¿a quien odiarás?
De amor te morías,
por no poder amar...
¿quién te querrá? ¿pregunto quién serás?...
...¿qué pensarás?¿a quién le dirás que conmigo podías perdonarte y llorar?
¿cuándo vendrás?... a buscar lo demás... 

Alfredo Zitarrosa

sábado, 25 de febrero de 2012

Poema de Antonin Artaud!

Esta mañana
yo que todo lo he inventado
he comprendido
por primera vez
la diferencia
entre una sensación
y un sentimiento.
En la sensación
se toma lo que llega,
en el sentimiento
se interviene.
 
No me parece
ni el espacio
ni la posibilidad,
yo no sabía exactamente qué era,
y no experimentaba la necesidad de pensarlo;
eran palabras
inventadas para definir cosas
que existían
o no existían
frente a la urgencia apremiante
de una necesidad:
la de suprimir la idea,
la idea y su mito
y de hacer reinar en su lugar
la manifestación trotante
de esta explosiva necesidad:
dilatar el cuerpo de mi noche interna,
de la nada interna
de mi yo
que es noche
nada,
irreflexión,
pero que es explosiva afirmación
de que hay algo
a lo cual puede ceder lugar:
mi cuerpo.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Todo es muy simple - Idea Vilariño

Todo es muy simple
mucho más simple
y sin embargo
aún así
hay momentos
en que es demasiado para mí
en que no entiendo
y no sé si reírme a carcajadas
o si llorar de miedo
o estarme aquí sin llanto
sin risas
en silencio
asumiendo mi vida
mi tránsito
mi tiempo.

Ya no - Idea Vilariño

Ya no será
ya no no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber por qué
ni cómo nunca ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre
y tú ya no serás para mí
más que tú.
Ya no estás en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Un millón de sandías - Isidoro Blaisten

Resulta que dos negros estaban dormidos en las laderas del Mississippi. Uno de los dos se desperezó, bostezó, suspiró y dijo: - Cómo me gustaría tener un millón de sandías. El otro negro preguntó: - Rostus, si tuvieras un millón de sandías, ¿me darías la mitad? - ¡No! - ¿No? ¿No me darías un cuarto? - No, no te daría un cuarto. - Rostus, si tuvieras un millón de sandías, ¿no me darías diez sandías? - No. - ¿No me darías siquiera una sandía? ¡A mi que soy tu amigo? - Mira, Sam, si tuviera un millón de sandías, no te daría una sola raja siquiera, una sola tajada de sandía. - Pero, ¿por qué, Rostus? - Porque eres demasiado perezoso para soñar por ti mismo.

domingo, 24 de julio de 2011

Cartas de Islandia - W. H. Auden y Louis MacNeice, Fragmentos.

Éste es el ruego de todo viajero:
"No caer en manos de un médico".
Cada puerto tiene un nombre para el mar:
el inhabitable, el que corroe, el lamento.
Y el norte significa para todos rechazo.

Intenso para el día anormal de este mundo.
"Al que más amé, a aquél di el peor trato".

¿Cuándo se hará justicia?
¿Quién está en contra mía?
¿Por qué estoy siempre solo?

La verdad en el caso de ambos es que
sólo somos felices viviendo entre lunáticos.

Los que alimentan nuestros cerebros 
con cuchicheos y autocompasión,
los que necesitan siempre un ruido, 
la radio o el sonido de un camión,
el tráfico de la ciudad y los semáforos, 
saltarse el ámbar,
siempre en movimiento 
para no tener que recordar

la necesidad del silencio de las islas,
el glaciar que flota lejos de las mismas,

éste es el roce que nos hace contraer los dedos,
y estirarnos como gatos, lo que despierta el deseo
de abrir a la lluvia la ventana cerrada,
salir a la calle y no volver a ser visto en casa.

Las canciones de jazz nos hablan de una luna hermosa
y nos gusta soñar con un calor que nunca sofoca,
con melones para comer, con música y “una espita
de champaña, con horas para deshojar la margarita”.

“Escapa quedándote donde estás;
Un hombre es lo que cree ser 
y el dónde de su felicidad está en él. 
Qué bonito nacer hombre”.

No cambiamos el suelo 
para escapar de un determinado hecho
sino para encontrarlo. 
Este mundo sin duda muy complejo
exige un gran esfuerzo de simplificación; 
para enfocarlo tienes que salir del gentío 
y de algún modo organizarlo.

Aunque lo cierto es que una verdadera decisión nunca tomamos,
y que el estímulo nos lleva, mecánicamente, de las manos.
Aristóteles “Encontró su naturaleza”;
Nosotros encontramos nuestra naturaleza a diario o lo intentamos,
la vieja llama se extingue, el rojo encendido olvidamos.
Un momento de sintonía, otro de intensidad,
y la criatura vuelve a la vida, la sinfonía vuelve a empezar:

Yo he venido del norte, huyendo alegremente
del engranaje agobiante, del cambio permanente,
de los crujidos de la habitación familiar,
de la sonrisa del cruel reloj, de las facturas sin pagar,
del exceso de libros y de almohadones, de los tacones
que resuenan por la calle, de los periódicos y de los vendedores,
de las campañas de la banderita y de la manga ondeante del
lisiado,
del acecho del sexo, de la pasión de extraer un significado
del río incesante de gente que pasa a tu lado,
del intento de escalar el pico más encumbrado;
Qué se encuentra en la cima, nadie lo sabe,
esto es una rifa de gorros que luego no nos valen,
pero todos compramos boletos, seguimos en la vía,
nos detenemos o cambiamos el movimiento por un día;
aquí el ritmo es diferente, las pelotas del malabarista
penden del aire, como el suflé que caerá después ante tu vista.
Aquí es posible tomar un respiro, descansar junto a un lago,
admirar fotogramas de la vida o imágenes del fuego helado;
Entre estas rocas, la lengua pronuncia retazos de pensamientos
que no han sido antes maltratados por cientos,
o trozos de irreflexión, lo cual casi prefiero
(pensar estos días, no provoca sino un general parloteo).

Yo mismo me río.

¿Dónde está el Juan sin Miedo de los buenos tiempos,
el fanfarrón pendenciero de patosas gestas?
Hace mucho que a las llamadas no contesta,
sus acres de seguridad personal están en venta,

de algún modo, soy ese que da la vuelta a la esquina,
y quizá, como Jack Horner, tenga suerte en la vida.

“Soy el secretario particular del ogro;
de su estatura y de su poder estoy bien enterado,
y doy muestras abiertas de mi encono
sólo cuando la gigantesca espalda se ha girado.
Algún día, quién sabe, haré lo que siempre he anhelado.
El renacuajo, con cinco dedos en la puerta,
lo tumbará en el suelo como respuesta”

Algún día -¿Cuál?- o cualquier otro día,
pero no hoy. El ogro conoce a su hombre.
Matar al ogro, eso definitivamente alejaría
el miedo con el que empieza su onírico goce,
y su vida sin soñar sería una pesada mole.
A esos que podrían destruir su hermoso cuento,
a ésos odia con implacable resentimiento.

Sin embargo, son los vivos los que deben elegir
lo que debe hacerse, y la rígida nación
se adapta de la historia al devenir;
Aunque alertas se mantengan sus centinelas en el torreón,
y cada hombre, en cada generación,
mientras da vueltas en la cama, por este dilema acosado,
llame a las sombras de sus nobles antepasados.

“Sólo en Islandia uno está realmente solo, y los grandes espacios despoblados y desiertos contagian parte de su terrible calma al espíritu. Era como escuchar música noble, aunque confusa y difícil de seguir. Si el paisaje italiano es como Mozart; si en Suiza, lo dulce y lo sublime se corresponden artísticamente con Beethoven; Podríamos tomar Islandia como el modelo de naturaleza musical de los modernos, pongamos un Schumann en su expresión más salvaje y extraña”.

“No hay un solo campesino en el país que no tenga un juego de ajedrez, que fabrican con espinas de pescado. La única diferencia entre el suyo y el nuestro es que en el primero el alfil ha sido sustituido por un bufón, ya que los islandeses piensan que los clérigos deberían estar cerca de la persona del rey. Sus torres han sido sustituidas por la figura de unos pequeños capitanes que los entendidos islandeses llaman centuriones. Estas figuras están representadas con una espada a un costado, y tienen mejillas encendidas, como si estuvieran soplando los cuernos que llevan en ambas manos”.