lunes, 20 de mayo de 2024

Fragmentos de Totalidad e infinito - Emmanuel Levinas I

TOTALIDAD E INFINITO
Ensayo sobre la exterioridad
Emmanuel Levinas
Trad. Daniel E. Guillot
Presentación de la edición castellana
Que todo aparecer del ser sea una posible apariencia; que la manifestación de las cosas y el testimonio de la conciencia no sean, quizás, sino el efecto de una cierta magia, capaces de extraviar al hombre que espera salir de si hacia el ser, todo esto no es un loco pensamiento de filósofo. Es todo el desarrollo de la humanidad moderna: su temor a dejarse hechizar. (…) La ideología, inocente o maligna, ha alterado ya nuestro saber. Por ella los hombres se engañan o son engañados. (…)
Prefacio
Aceptaremos fácilmente que es cuestión de gran importancia saber si la moral no es una farsa. (…) La política se opone a la moral, como la filosofía a la ingenuidad. (…) La prueba de fuerza es la prueba de lo real. Sin embargo, la violencia no consiste en herir y aniquilar como en interrumpir la continuidad de las personas, en hacerles desempeñar papeles en los que ya no se encuentran, en hacerles traicionar, no sólo compromisos, sino su propia sustancia; en la obligación de llevar a cabo actos que destruirán toda posibilidad de acto. Como en la guerra moderna, en toda guerra las armas se vuelven contra quien las detenta. La guerra (…) destruye la identidad del Mismo.
(…) En la idea de lo infinito se piensa lo que permanece siempre exterior al pensamiento. Condición de toda opinión, es también condición de toda verdad objetiva. La idea de lo infinito es el espíritu antes de presentarse a la distinción de lo que descubre por sí mismo y de lo que recibe de la opinión. (…) Este libro se presenta entonces como una defensa de la subjetividad, pero no la tomará a nivel de su protesta puramente egoísta contra la totalidad, ni en su angustia ante la muerte, sino como fundada en la idea de lo infinito. (…) La subjetividad realiza estas exigencias imposibles: el hecho asombroso de contener más de lo que es posible contener. (…) Contener más de lo que se es capaz es, en todo momento, hacer estallar los cuadros de un contenido pensado, superar las barreras de la inmanencia, pero sin que esta caída en el ser se reduzca de nuevo a un concepto de caída...
El mismo y lo otro
I. Metafísica y trascendencia
1. Deseo de lo invisible
(…) El deseo metafísico tiene otra intensión: desea el más allá de todo lo que puede simplemente colmarlo. Es como la bondad: lo Deseado no lo calma, lo profundiza. Generosidad alimentada por lo Deseado y, en este sentido, relación que no es desaparición de la distancia, que no es acercamiento, o, para ajustar con mayor aproximación la esencia de la generosidad y de la bondad, relación cuya positividad proviene del alejamiento, de la separación, puesto que se nutre, podría decirse, de su hambre. Alejamiento que es radical sólo si el deseo no es la posibilidad de anticipar lo deseable, si no lo piensa previamente, si va hacia él a la aventura, es decir, hacia una alteridad absoluta, imposible de anticipar, como se va hacia la muerte. El deseo es absoluto, si el ser que desea es mortal y lo Deseado, invisible. La invisibilidad no indica una ausencia de relación; implica relaciones con lo que no está dado, de lo cual no hay idea. La visión es una adecuación entre la idea y la cosa: comprehensión que engloba. (…) La dimensión misma de la altura1 está abierta por el Deseo metafísico. Que esta altura no sea ya el cielo, sino lo Invisible, es la elevación misma de la altura y su nobleza. [1. «Yo soy incapaz de admitir que exista otro estudio que haga mirar al alma hacia lo alto, sino el que se relaciona con lo real que es lo invisible» Platón, République.] (…) Loca pretensión de lo invisible al tiempo que una experiencia aguda de lo humano enseña, en el siglo XX, que los pensamientos de los hombres son conducidos por las necesidades, que implican sociedad e historia; que el hambre y el miedo pueden vencer toda resistencia humana y toda libertad. (…) Pero ser hombre es saber que es así. La libertad consiste en saber que la libertad está en peligro. Pero saber o ser consiente, es tener tiempo para evitar y prevenir el momento de inhumanidad. (…) el deseo de lo absolutamente Otro o la nobleza, la dimensión de la metafísica.
2. Ruptura de la totalidad
(…) Ser yo es, fuera de toda individualización a partir de un sistema de referencias, tener la identidad como contenido. El yo, no es un ser que permanece siempre el mismo, sino el ser cuyo existir consiste en identificarse, en recobrar su identidad a través de todo lo que le acontece. Es la identidad por excelencia, la obra original de la identificación.
(…) La modalidad del Yo contra lo «otro» del mundo, consiste en morar; en identificarse existiendo allí en lo de sí. El Yo, en un mundo primeramente otro, es sin embargo autóctono. Es la mudanza misma de esta alteración. Encuentra en el mundo un lugar y una casa. Habitar es el modo mismo de sostenerse (…) El «en lo de sí» no es un continente, sino un lugar donde yo puedo, donde, dependiendo de una realidad que es otra, soy a pesar de esta dependencia, o gracias a ella, libre. Es suficiente caminar, hacer para apoderarse de todo, para apresar. Todo, en cierto sentido, está en su lugar, todo está a mi disposición a fin de cuentas, aun los astros (…) El lugar, medio ambiente, ofrece medios. Todo está aquí, todo me pertenece; todo de antemano es aprehendido con la aprehensión original del lugar, todo es com-prendido.
(…) Para que la alteridad se produzca en el ser hace falta un «pensamiento» y un Yo. La irreversibilidad de la relación es llevada a cabo por uno de los términos de la relación, como el movimiento mismo de la trascendencia, como el recorrido de esa distancia y no como una retención o la invención psicológica de este movimiento. El «pensamiento», la «interioridad» son la ruptura misma del saber y la producción (no el reflejo) de la trascendencia. (…) La alteridad solo es posible a partir del Yo. (…) La apología en la que el Yo a la vez se afirma y se inclina ante lo trascendente, está en la esencia del discurso.
3. La trascendencia no es la negatividad
El movimiento de la trascendencia se distingue de la negatividad por la cual el hombre descontento rechaza la condición en la que está instalado. La negatividad supone un ser instalado, situado en un lugar donde está «en casa»; es un hecho económico, en el sentido etimológico de este adjetivo. (…) [los hombres] se oponen a su condición, permaneciendo al mismo tiempo ligados a sus horizontes. El «de otro modo» y «en otra parte» que desean, se mantienen aún en el aquí abajo que rechazan. (…) Este modo de negar, refugiándose al mismo tiempo en lo que se niega, perfila los lineamientos del Mismo2 o del Yo. [2. ‘primacía del Mismo’: en el aprendizaje no se recibe nada del Otro, sino que únicamente se saca ‘a la luz’ lo que ya está previamente dado en el individuo.]
4. La metafísica precede de la ontología
(…) El saber o la teoría significa primeramente una relación tan con el ser, que el ser cognoscente deja manifestarse al ser conocido respetando su alteridad y sin marcarlo en modo alguno con esta relación de conocimiento. En este sentido, el deseo metafísico seria la esencia de la teoría. Pero la teoría significa también inteligencia -logos del ser- es decir un modo tal de abordar el ser conocido que su alteridad con respecto al ser cognoscente se desvanece. (…) sensación en la cual se confunden cualidad objetiva y afección subjetiva. (…) La ontología que retorna lo Otro al Mismo, promueve la libertad que es la identificación del Mismo, que no se deja alienar por el Otro. (…) A este cuestionamiento de mi espontaneidad por la presencia del Otro, se llama ética. (…) lección de Sócrates. No recibir nada del Otro sino lo que está en mí, como si desde toda la eternidad yo tuviera lo que viene de fuera. No recibir nada o ser libre. La libertad no se parece a la caprichosa espontaneidad del libre albedrío. Su sentido último reside en esta permanencia en el Mismo, que es razón. El conocimiento es el despliegue de esta identidad. Es libertad. (…) Conocer viene a ser aprehender el ser a partir de nada o llevarlo a la nada, quitarle su alteridad. Iluminar es quitar al ser su resistencia, porque la luz abre un horizonte y vacía el espacio: entrega el ser a partir de la nada.
(…) «Yo pienso» se convierte en «yo puedo» en una apropiación de lo que es, en una explotación de la realidad. (…) el pensamiento como obediencia a la verdad del ser.

jueves, 9 de mayo de 2024

Fragmento de Tao Te Ching - Lao Tsé

1
El tao que puede ser expresado no es el tao eterno
[dao ke dao fei chang dao]
El hombre que puede ser definido no es el hombre inmutable.
La no existencia es llamada el antecedente del cielo y de la tierra
La existencia es la madre de todas las cosas
Desde la eterna no existencia vemos con claridad las distinciones aparentes
La existencia y la no existencia son idénticas en su origen
    solo se diferencian al hacerse manifiestas
Esa identidad se llama profundidad
La infinita profundidad es la fuente de todas las cosas del Universo
-
N. 'hsuan' (traducido como profundidad) significa lo infinitamente pequeño no conocido, o la no abarcable pequeñez, esto es lo que está en lo profundo de lo existente pero no conocemos ni vemos, según la edición de Morata (Madrid, 1983)
3
No aplaudiendo al ilustre, preservamos al hombre de la rivalidad
No valorando lo precioso, lo protegemos de la codicia
No revelando lo deseable, lo mantenemos lejos de la confusión
Por consiguiente el sabio gobierna
   Vaciando el corazón del hombre
   Llenando su estómago
   Debilitando la ambición
   Y fortaleciendo sus huesos
Lo protege de conocer lo malo y de desear lo bueno,
   y no permite así el triunfo del astuto
Gobierna por medio de la no-acción; luego, no hay nada que no sea gobernado.
Traducción de Caridad Díaz. Morata, 1983. Publicado por Jorge Aulicino. 
Por mi parte, leí el Tao por primera vez en el 2014 y volví a leerlo en junio del 2023, sin embargo nunca publiqué los fragmentos que me gustaron, si textos relacionados. Más adelante subiré.

martes, 30 de abril de 2024

Fragmentos de 'Inmóvil como el colibrí' - Henry Miller I

INMÓVIL COMO EL COLIBRÍ
Traducción de Carlos Manzano
Prefacio
…aunque cambiemos de piel una y otra vez, nunca perdemos nuestra identidad. (…)
La idea es: no esperes a que cambien las cosas, la hora del hombre es la presente y, ya estés trabajando en la base del montón o en su cima, si eres una persona creativa seguirás produciendo, pase lo que pase, y eso es lo máximo que puedes esperar. (…) cuando estas convencido de que todas las salidas están bloqueadas, o te pones a creer en los milagros o te quedas inmóvil como el colibrí. El milagro estriba en que la miel está siempre ahí, delante de tus narices; solo, que estabas demasiado ocupado buscándola en otro lado para darte cuenta. Lo peor no es la muerte, sino la ceguera ante la realidad de que todo en la vida tiene un carácter milagroso.
El lenguaje de la sociedad es el del conformismo; el de la persona creativa es el de la libertad. Mientras quienes componen el mundo cierren los ojos ante la realidad, la vida seguirá siendo un infierno. Pasar de una ideología a otra es un juego inútil. Cada uno de nosotros es único y se debe reconocer como tal. (…) Antes que nada todos somos seres humanos, diferentes unos a otros, y estamos obligados a vivir juntos, a cocernos en la misma olla. Los espíritus creativos son los fecundadores: son los lame vov que impiden el hundimiento del mundo. Si no se les hace caso, si se los reprime, la sociedad se convierte en una colección de autómatas.
Lo que no queremos afrontar, lo que no queremos oír ni escuchar -ya sea disparate, traición o sacrilegio- es precisamente aquello a lo que debemos prestar atención. Incluso un idiota puede tener un mensaje para nosotros. Tal vez yo sea uno de esos idiotas, pero voy a dar mi opinión. Falta mucho, muchísimo, camino por recorrer y, como dijo Fritz von Unruh, «aún no se ve la salida».
Henry Miller, 16 de febrero de 1962. California.
La hora del hombre
…Era sencillo. Al estar a la altura total de uno mismo – dicho de otro modo, dar más de lo pedido-, devolvíamos al necesitado su dignidad humana. (…) La necesidad del otro desaparecía al instante, porque se la satisfacía con la reserva inagotable del espíritu y el espíritu responde al espíritu. (…) no debatir, no demorarnos, no preguntarnos por el resultado de nuestra acción… y, desde luego, no buscar la aprobación ni la recompensa. (…) Sobre todo, no esperar a que el siguiente hombre haga lo propio. Nos parecía absolutamente claro y simple a nosotros: demasiado claro, demasiado sencillo, tal vez. Quien procure poner en practica esa verdad ha de tener el valor del león, la tenacidad del toro, la astucia de la serpiente y la inocencia de la paloma.
(…) «Hablar siempre de Dios de una forma nueva: ésa debería ser nuestra misión fundamental», dijo Eric Gutkind. (…) Dios, el mundo y el hombre. Lo que es, lo que puede ser, lo que debe ser. (…) (el hombre) Aún está dispuesto a dar cabida a nuevos dioses, nuevas religiones… a partir del descreimiento mas que de la creencia. Se niega rotundamente a reconocer que en su inmediato centro de visión está el venero de la revelación. En una roca no ve otra cosa que una roca, en una flor sólo una flor y en el hombre nada más que un hombre. Sin embargo, la verdad es que en el más insignificante objeto de la Creación está encerrado el secreto de todas las creaciones.
(…) La verdad simple y evidente de que aceptar el mundo es transformarlo parece superar totalmente su capacidad de comprensión. Si la puerta cede, se debe forzarla. Nada puede contener la subida de la marea y todas las pruebas indican que ésta está subiendo. Por mucho que el hombre se rodee de toda la seguridad que imagina, la puerta cederá.
Hijos de la tierra
…Todas las veces en que me aventuro por el mundo, me veo preguntándome si la gente quiere de verdad cambiar. (…) El hombre anhela la felicidad aquí, en la tierra, no la satisfacción, no la emancipación. Entonces, ¿se engañan totalmente al buscar la felicidad? No, la felicidad es deseable, pero es un subproducto, el resultado de una forma de vida, no de un objetivo que esté por siempre jamás fuera de nuestro alcance. La felicidad se alcanza por el camino y, si es efímera, como creen la mayoría de los hombres, puede dar paso también, en lugar de a la ansiedad o la desesperación, a un jubilo sereno y duradero. Convertir la felicidad en la meta es destruirla por adelantado. Si hay que tener una meta, cosa discutible, ¿por qué no la de la autorrealización? Esa actitud para con la vida presenta la excepcional y saludable característica de que en ese proceso la meta y el buscador se vuelven una y la misma cosa. (…) Es que, si hay un poder con el que cuenta el hombre indubitablemente - ¿acaso no hemos tenido demostraciones de ello una y otra vez? - es el de alterar nuestra forma de vida. Tal vez sea el único poder del hombre.
(…) El hombre no tiene su ser en un vacío de hechos históricos, sino en un reino de magia y misterio. Sólo en el mito tiene valor para reconocer la gloria de su origen, la capacidad de su espíritu. (…) El único nivel en el que se puede producir un cambio decisivo, con sentido, es el del espíritu. Estar regenerado significa poder remontarse hasta el origen, recuperar las capacidades creativas con las que afrontar todos los problemas. (…)
Viviendo aparte y en paz conmigo mismo, he llegado a comprender más vívidamente el significado de la doctrina de la aceptación: abstenerse de dar consejos, abstenerse de inmiscuirse en los asuntos de los demás, abstenerse de modificar – aun cuando los motivos fueran los más elevados – la forma de vida de otros… ¡Tan sencillo y, sin embargo, tan difícil para un espíritu activo! ¡No intervenir! Y, sin embargo, no volverse indiferente ni denegar la ayuda cuando se te solicite sinceramente. Al vivir así, al practicar la forma de vida sencilla, ocurren cosas extrañas; alguien podría considerarlas milagrosas. Y se reciben asombrosas enseñanzas instructivas de quienes menos se podía esperar… (…) Como se sabe, el maestro zen dice a veces: «¡Mata al Buda!» Se trata de acabar con los esfuerzos fútiles, no situar al Buda (o a Cristo) más allá, fuera de ti, sino reconocerlo en ti mismo, ser quien eres, completamente. Desde luego, cuando alcanzas ese estado de conciencia, no hay necesidad – ni urgencia – de convertir a otros a nuestra forma de pensar. Ni siquiera es necesario – como lo expresó en cierta ocasión Vivekananda – ir por ahí haciendo el bien. (…) Nuestro destino estriba precisamente en la capacidad para distinguir las incesantes transformaciones que este navío de la vida – la condition humaine – puede experimentar. (…) Quien haya experimentado la unicidad y el gozo de la vida sabe que ser lo es todo. «La madurez lo es todo», dijo Shakespeare. Es la misma cosa.

miércoles, 27 de marzo de 2024

He decidido - Mary Oliver

«Quien ha escuchado alguna vez 
la voz de las montañas, 
nunca la podrá olvidar» 
Proverbio tibetano
HE DECIDIDO
He decidido encontrar un hogar en las montañas, en un sitio elevado donde aprender a vivir en paz en medio del frío y el silencio. Se dice que en un lugar así pueden tenerse ciertas revelaciones. Que es posible sentir por fin, aunque no exactamente comprender, eso que el espíritu busca. Despacio, sin duda. No estoy hablando de unas vacaciones.
Por supuesto, al mismo tiempo me quedaré exactamente donde estoy.
¿Me estás siguiendo?
Traducción de Jonio González (...a pedido ¡gracias Jonio!)
I HAVE DECIDED
I have decided to find myself a home in the mountains, somewhere high up where one learns to live peacefully in the cold and the silence. It’s said that in such a place certain revelations may be discovered. That what the spirit reaches for may be eventually felt, if not exactly understood. Slowly, no doubt. I’m not talking about a vacation.
Of course, at the same time I mean to stay exactly where I am.
Are you following me?

martes, 26 de marzo de 2024

El camino no escogido - Robert Lee Frost

EL CAMINO NO ESCOGIDO
Dos caminos se bifurcan en un bosque dorado
y me apena no poder tomar los dos
Siendo un caminante largamente me paré
mirando uno de ellos tan lejos como pude,
hasta donde se perdía en la espesura;

Entonces tomé el otro, imparcialmente,
y habiendo tenido quizás la elección acertada,
pues era tupido y requería uso;
aunque en cuanto a lo que vi allí
hubiera elegido cualquiera de los dos.

Y ambos esa mañana yacían igualmente,
¡Oh, había guardado aquel primero para otro día!
Aun sabiendo el modo en que las cosas siguen adelante,
dudé si debía haber regresado sobre mis pasos.

Un día lo contaré como un suspiro
en algún lugar después de tantos años:
Dos caminos bifurcándose en un bosque,
yo tomé el menos transitado
y eso hizo
toda la diferencia.
Traducción de Víctor Toledo y Agustí Bartra.
¡Eclipse de Luna llena en Libra!

lunes, 18 de marzo de 2024

Fragmentos de 'La realidad exige' - Wislawa Szymborska

La realidad exige
que lo digamos bien claro:
la vida sigue su curso.
Sucede así en Cannas y en Borodinó,
en los llanos de Kosovo y en Guernica.
Hay una gasolinera
en una pequeña plaza de Jericó,
hay bancos recién pintados
cerca de Bila Hora.
Las cartas van y vienen
entre Pearl Harbor y Hastings,
pasa un camión de muebles
bajo la mirada del León de Queronea
y solo un frente atmosférico amenaza
los florecientes jardines cercanos a Verdún.
 
Hay tanto de todo
que lo que hay de nada queda muy bien cubierto.
De los yates de Accio
llega la música
y en la cubierta, al sol, bailan las parejas.
 
Pasan siempre tantas cosas
que seguro tienen que pasar en todas partes.
(…)
 
Donde estaba Hiroshima
de nuevo está Hiroshima
y se siguen produciendo
objetos de uso cotidiano.
 
No le faltan encantos a este hermoso mundo
ni tampoco amaneceres
para los que merece la pena despertar.
 
En los campos de Macejowice
la hierba es verde,
y en la hierba, como pasa en la hierba,
la escarcha, transparente.
 
Quizá no haya un lugar que no haya sido un campo de batalla,
los aún recordados,
los hoy ya olvidados,
bosques de cedros y bosques de abedules,
nieves y arenas, pantanos irisados
y barrancos de negro fracaso
donde en caso de urgencia
satisfacemos ahora nuestras necesidades.
 
Qué moraleja sale de todo esto: parece que ninguna.
(…)
y es inevitable:
la imagen nos da risa.

viernes, 15 de marzo de 2024

Fragmentos de El crepúsculo de los ídolos – Friedrich Nietzsche I

EL CREPÚSCULO DE LOS ÍDOLOS O CÓMO SE FILOSOFA CON EL MARTILLO
Traducción de José Mardomingo Sierra
AFORISMOS Y FLECHAS
6. De lo que mejor se descansa en la naturaleza salvaje de uno mismo es de la contranaturaleza, de la espiritualidad de uno mismo…
9. Ayúdate, y te ayudarán. Primer principio del amor al prójimo.
15. (…) no se nos entiende nunca, y de ahí nuestra autoridad…
34. (…) Sólo los pensamientos adquiridos a fuerza de andar tienen valor.
41. ¿Quieres ir con los demás?, ¿o delante de los demás?, ¿o solo y por tu cuenta?... Hay que saber qué se quiere y que se quiere. Cuarta cuestión de consciencia.
44. Fórmula de mi felicidad: un sí, un no, una línea recta, una meta…
EL PROBLEMA DE SÓCRATES
2. (…) los juicios, los juicios de valor sobre la vida, a favor o en contra, nunca pueden ser verdaderos; tienen valor solamente como síntomas, se los debe tener en cuenta solamente como síntomas, y en sí mismos tales juicios son tonterías.
4. (…) Las cosas honorables, al igual que las personas honorables, no llevan sus razones en la mano, así sin más. (…) Lo que tiene que empezar dejándose mostrar es poco valioso.
10. (…) Hay que ser prudente, claro, lúcido a cualquier precio: toda concesión a los instintos, a lo inconsciente, lleva hacia abajo…
CÓMO EL «mundo verdadero» TERMINÓ POR CONVERTIRSE EN UNA FÁBULA
HISTORIA DE UN ERROR
3. El mundo verdadero, inalcanzable, indemostrable, imprometible, pero ya como pensado, un consuelo, una obligación, un imperativo.
(El viejo sol en el fondo, pero a través de la niebla y el escepticismo; la idea vuelta sublime, pálida, nórdica, regiomontana.)
4. El mundo verdadero, ¿inalcanzable? En todo caso inalcanzado. Y en tanto que inalcanzado también desconocido. En consecuencia, tampoco consolador, redentor, obligante: ¿a qué puede obligarnos algo desconocido…?
(Gris comienzo del día. Primer bostezo de la razón. Canto del gallo del positivismo.)
MORAL COMO CONTRANATURALEZA
1. Todas las pasiones tienen un tiempo en el que son meramente fatídicas, en el que tiran para debajo de su víctima con el peso de la estupidez, y un tiempo posterior, muy posterior, en el que se casan con el espíritu, se «espiritualizan». Antes, a causa de la estupidez contenida en la pasión, se hacia la guerra a la pasión misma (…) Aniquilar las pasiones y apetitos, meramente para prevenir la estupidez y las desagradables consecuencias de la estupidez, nos parece hoy que es a su vez meramente una forma aguda de estupidez.
3. La espiritualización de la sensualidad se llama amor (…)
6. Consideremos, por último, qué gran ingenuidad implica decir: «¡el hombre debería ser de tal y tal modo!». La realidad nos muestra una arrebatadora riqueza de tipos, la exuberancia de un juego y cambio de formas dilapidador: ¿y un infeliz haragán cualquiera de moralista va a decirle a ella: «¡no!, el hombre debería ser de otro modo? (…) Decirle «cambia» significa exigir que todo cambie, hacia atrás incluso… (…)
Nosotros los distintos, nosotros los inmoralistas, hemos ampliado nuestro corazón, a la inversa, para todo tipo de entender, comprender, aprobar. No negamos fácilmente, ponemos nuestro honor en ser afirmativos.
LOS CUATRO GRANDES ERRORES
1. Error de la confusión de la causa y la consciencia. No hay error más peligroso que confundir la consecuencia con la causa: lo llamo la auténtica corrupción de la razón.
2. La fórmula más general que subyace a toda religión y moral reza así: «Haz tal cosa y tal otra, omite tal cosa y tal otra, ¡y serás feliz! De lo contrario…» (…) En una fórmula: su virtud es la consecuencia de su felicidad…
3. Error de una causalidad falsa. (…) Nos creíamos a nosotros mismos causales en el acto de la voluntad; pensábamos al menos que ahí habíamos pillado a la causalidad con las manos en la masa.
(…) ¿Quién habría negado que un pensamiento es causado, que el yo causa el pensamiento?... De estos tres «hechos internos» que parecían avalar la causalidad, el primero y más conveniente es el de la voluntad como causa; la concepción de una consciencia («espíritu») como causa y, posteriormente, además la del yo (la del «sujeto») como causa son nacidos después de que la causalidad constase como dada por la voluntad, como experiencia… (…) El mundo interior está lleno de imágenes ilusorias y fuegos fatuos: la voluntad es uno de ellos. La voluntad ya no mueve nada, y en consecuencia tampoco explica ya nada; meramente acompaña procesos, y también puede faltar. El denominado «motivo»: otro error. (…)
El hombre ha proyectado hacia fuera de él sus tres «hechos internos», aquello en lo que creía con más firmeza, la voluntad, el espíritu, el yo: sacó el concepto del ser del concepto del yo; puso con arreglo a su imagen, con arreglo a su concepto del yo como causa, las «cosas» como siendo. Nada tiene de extraño que más tarde sólo encontrase en las cosas lo que él había metido en ellas.
4. (…) La mayor parte de nuestras sensaciones generales, todo tipo de inhibición, presión, tensión, explosión en el juego y resistencia de los órganos, como sucede especialmente con el estado del nervus sympathicus, excitan nuestra pulsión de buscar causas: queremos tener una razón de nos encontremos de tal y tal modo, de que nos encontremos mal o de que nos encontremos bien. Nunca nos basta limitarnos a constatar sencillamente el hecho de que nos encontramos de tal y tal modo: no admitimos ese hecho -no nos hacemos conscientes de él- hasta que le hemos dado una especie de motivación.
5. Explicación psicológica de lo anterior. Remitir algo desconocido a algo conocido alivia, tranquiliza, satisface, da además una sensación de poder. Con lo desconocido vienen dados el peligro, la intranquilidad, la preocupación: el primer instinto se dirige a eliminar esos estados penosos. Primer principio: cualquier explicación es mejor que ninguna. Dado que en el fondo se trata solamente de querer librarse de representaciones que oprime (…) la primera representación con la que lo desconocido se explica como conocido sienta tan bien que se la «tiene por verdadera». (…) La pulsión de buscar causas está, así pues, condicionada y excitada por la sensación de miedo. (…) Que algo ya conocido, vivenciado, inscripto en el recuerdo, sea puesto como causa es la primera consecuencia de esa necesidad. Lo nuevo, lo no vivenciado, lo ajeno, es excluido como causa. Así pues, se busca como causa no sólo un tipo de explicaciones, sino un tipo de explicaciones escogido y preferido, aquellas en las que la sensación de lo ajeno, nuevo, no vivenciado haya sido eliminada con la mayor rapidez y frecuencia posibles: las explicaciones más acostumbradas.
6. (…) (las emociones, los sentidos puestos como causa, como «culpables»; estados de necesidad fisiológicos interpretados mediante otros estados de necesidad como «merecidos») (…) se confunde la verdad con el efecto de lo creído como verdadero…
7. (…) Dondequiera que se busquen responsabilidades suele ser el instinto de querer castigar y juzgar quien las busca. Se ha despojado al devenir de su inocencia cuando cualquier ser de tal y tal modo se remite a la voluntad, a propósitos, a actos de responsabilidad: la doctrina de la voluntad ha sido inventada esencialmente con la finalidad de castigo, es decir, del querer encontrar culpable. (…) con el concepto de «orden moral del mundo» siguen infestando la inocencia del devenir mediante el «castigo» y la «culpa».
8. (…) Nadie es responsable del mero hecho de existir, de estar constituido de tal o cual modo, de hallarse en estas circunstancias, en este entorno.

Fragmentos de El crepúsculo de los ídolos – Friedrich Nietzsche II

EL CREPÚSCULO DE LOS ÍDOLOS O CÓMO SE FILOSOFA CON EL MARTILLO
Traducción de José Mardomingo Sierra
LO QUE LES FALTA A LOS ALEMANES
6. (…) …las tres tareas para la que se necesitan educadores. Hay que aprender a ver, hay que aprender a pensar, hay que aprender a hablar y a escribir: la meta en esas tres tareas es una cultura noble. Aprender a ver: acostumbrar el ojo a la calma, a la paciencia, a dejar que las cosas se le acerquen; aprender a diferir el juicio, a rodear y abarcar el caso particular de todas partes. Ésta es la primera enseñanza preliminar para la espiritualidad: no reaccionar a un estímulo inmediatamente, sino dominar los instintos inhibidores (…) Aprender a ver (…) es casi lo que el modo de hablar no filosófico denomina voluntad fuerte: (…) poder suspender la decisión. (…) toda la vulgaridad descansa en la incapacidad de prestar resistencia a un estímulo: se tiene que reaccionar, se da seguimiento a todo impulso. En muchos casos ese «tener que» es ya algo enfermizo, decadencia, síntoma de agotamiento (…) incapacidad fisiológica de no reaccionar. Una aplicación práctica del haber aprendido a ver: como discente en general se habrá hecho uno lento, desconfiado, reacio. A lo ajeno, a lo nuevo de todo tipo sólo se le dejará que se acerque con una calma hostil, se retirará la mano cuando se aproxime.
INCURSIONES DE UN INTEMPESTIVO
7. (…) La naturaleza es la casualidad. (…) Ver lo que es: esto es propio de otro género de espíritus, de los antiartísticos, de los fácticos. Hay que saber quién se es…
8. (…) Lo esencial de la ebriedad es la sensación de incremento de fuerza, de plenitud. De esta sensación se da también a las cosas, se las fuerza a que tomen de nosotros, se las viola: a esta operación se la denomina: idealizar. Librémonos aquí de un prejuicio: el idealizar no consiste, como se cree comúnmente, en retirar o descontar lo pequeño, lo accesorio. Un enorme resaltar los rasgos principales es más bien lo decisivo, de modo que así los demás desaparecen.
9. (…) Este tener que transformar en lo perfecto es… arte. (…) en el arte el hombre se disfruta como perfección.
10. (…) A la persona dionisiaca le es imposible no comprender una sugestión, no pasa por alto señal alguna de la emoción, posee en su más alto grado el instinto que comprende y adivina, al igual que posee en su más alto grado el arte de la comunicación.
13. (…) Emerson posee aquella jovialidad bondadosa e ingeniosa que deja desarmada a cualquier seriedad; absolutamente no sabe lo viejo que es ya y lo joven que será aún; podría decir de él mismo, con una frase de Lope de Vega, «yo me sucedo a mí mismo» (…) «Ut desint vires – decía agradecido-, tamen est laudanda voluptas.» («Aunque falten las fuerzas, sin embargo es de alabar la pasión que se pone.»
18. Sobre la «conciencia intelectual». Nada me parece hoy más raro que la auténtica hipocresía. (…) ¿Qué es lo que lo pone hoy a uno en un compromiso? Ser consecuente. Ir en línea recta. Admitir menos de cinco interpretaciones. Ser auténtico… (…) los pocos hipócritas que he conocido imitaban la hipocresía: eran, como hoy en día casi un hombre de cada diez, actores.
19. (…) El hombre cree que el mundo mismo está repleto de belleza, pero se olvida de sí mismo como su causa. (…) En el fondo, el hombre se refleja en las cosas, tiene por bello cuanto le devuelve reflejada su imagen: el juicio «bello» es su vanidad de la especie
22. (…) Platón (…) sostiene una tesis distinta: que toda belleza estimula a procrear, que esto es precisamente lo proprium de su efecto, desde lo más sensual hasta las alturas de lo más espiritual…
27. «¡Este retrato es encantadoramente bello!»… La mujer literaria, insatisfecha, excitada, aburrida y vacía en el corazón y en sus entrañas, escuchando atentamente en todo momento con dolorosa curiosidad el imperativo que desde las profundidades de su organización susurra: «aut liberi aut libri» («o hijos o libros»); la mujer literaria, lo suficientemente cultivada para entender la voz de la naturaleza, incluso cuando hable en latín, y, por otra parte, lo suficientemente vanidosa y gansa para decirse secretamente, y en francés: «Je me verrai, je me lirai, je m’extasierai et je dirai: Possible, que j’aie eu tant d’esprit?»… («Yo me veré, yo me leeré, yo me extasiaré y diré: ¿Es posible que yo haya tenido tanto espíritu?» [¡Ja!]
29. De un examen de doctorado. «¿Cuál es la tarea de todo sistema educativo superior?» Hacer del hombre una máquina. «¿Cuál es el medio para ello?» Tiene que aprender a aburrirse. «¿Cómo se logra eso?» Mediante el concepto de deber.
38. (…) ¡qué es la libertad! Tener la voluntad de la propia responsabilidad. Mantener la distancia que nos separa. Volverse más indiferente a la fatiga, a la dureza, a las privaciones, incluso a la vida. (…) El hombre que ha llegado ha ser libre, y tanto más el espíritu que ha llegado a ser libre, pisotea el despreciable tipo de bienestar con el que sueñan (…) los demócratas. El hombre libre es guerrero. (…) el peligro, que es lo primero que nos hace conocer nuestros recursos, nuestras virtudes, nuestra defensa y nuestras armas, nuestro espíritu, que nos constriñe a ser fuertes…Primer principio: hay que necesitar ser fuerte: de lo contrario, nunca se llegará a serlo. (…) …la palabra libertad: como algo que se tiene y que no se tiene, que se quiere, que se conquista
46. (…) No sin finura se ha dicho: il est indigne des grands coeurs de répandre le trouble, qu’ils ressentent («Es indigno de los grandes corazones difundir a su alrededor la turbación que ellos experimentan»: sólo hay que añadir que no tener miedo de lo más indigno puede ser también grandeza del alma.
47. (…) es preciso haber preferido la belleza a la utilidad, a la costumbre, a la opinión, a la inercia. Criterio supremo: es preciso no «dejarse ir» tampoco ante uno mismo.
48. (…) «vuelta a la naturaleza» (…) no es un volver, sino un subir, subir a la alta, libre, incluso terrible naturaleza y naturalidad, a una que juega con grandes tareas, a la que le es lícito jugar con ellas…
(…) ¡La doctrina de la igualdad! (…) «Igual a los iguales, desigual a los desiguales, éste sería el verdadero discurso de la justicia: y, lo que se sigue de ahí, no igualar nunca lo desigual.»
49. Goethe. (…) Lo que quería era totalidad (…) se creó a sí mismo. En medio de una época de mentalidad irreal, Goethe era un realista convencido. (…) Goethe concibió un hombre fuerte, sumamente culto, hábil en todas sus corporalidades, que se tiene a raya a sí mismo, lleno de veneración por sí mismo, al que le es lícito atreverse a concederse todo el volumen y riqueza de la naturalidad, que es lo suficientemente fuerte para esa libertad; el hombre de la tolerancia, no por debilidad, sino por fortaleza, porque sabe utilizar en beneficio propio aquello en lo que la naturaleza media perecería…
50. (…) a todo aquello a lo que Goethe aspiraba como persona: una universalidad en el entender, en el aprobar, un dejar que se le acerquen a uno cosas de todo tipo, un osado realismo, una veneración por todo lo fáctico. (…) se malentiende a los grandes hombres cuando se los ve desde una ruin perspectiva de una utilidad pública. Que no se sepa extraer de ellos utilidad alguna, esto incluso quizá forma parte de la grandeza
LO QUE LE DEBO A LOS ANTIGUOS
1. (…) y lo que más me gusta es no decir absolutamente nada…
2. (…) la voluntad incondicionada de no engañarse a sí mismo con figuración alguna y de ver la razón en la realidad: no en la «razón», todavía menos en la «moral»… (…) La valentía en la realidad diferencia en último término a naturalezas como Tucídides y Platón: Platón es un cobarde ante la realidad, y, en consecuencia, se refugia en el ideal; Tucídides se tiene a sí mismo bajo su poder, y, en consecuencia, mantiene también las cosas bajo su poder…
3. (...) Se necesitaba ser fuerte (...) no se quería tampoco otra cosa que sentirse seguro de sí mismo, que mostrarse seguro de sí mismo (...)

viernes, 8 de marzo de 2024

Perdóname - Mary Oliver

PERDÓNAME
Los ángeles son maravillosos pero tan, bueno..., reservados.
Eso es lo que percibo en el barro y las raíces de los
árboles, o la fuente, o el granero, o la roca con
su cítrico mapa de líquen que hace que me detenga y
me brillen los ojos al sentir la presencia de algún
espíritu, algún pequeño dios que allí habita.
Si yo fuese una persona perfecta, no pararía de inclinarme.
No lo soy, y aun así me detengo allí donde siento esta
santidad, por eso a menudo tardo tanto
en volver de dondequiera que haya ido.
Perdóname.
FORGIVE ME
Angels are wonderful but they are so, well, aloof.
It’s what I sense in the mud and the roots of the
trees, or the well, or the barn, or the rock with
its citron map of lichen that halts my feet and
makes my eyes flare, feeling the presence of some
spirit, some small god, who abides there.
If I were a perfect person, I would be bowing
continuously.
I’m not, though I pause wherever I feel this
holiness, which is why I’m often so late coming
back from wherever I went.
Forgive me.
Traducción de Jonio González

jueves, 7 de marzo de 2024

No creo en presentimientos - Arseni Tarkovski

NO CREO EN PRESENTIMIENTOS               
No creo en presentimientos ni temo
a los agüeros. Acepto el veneno,
la calumnia. No existe la muerte,
la vida es eterna. No hay que temer
a la muerte ni a los diecisiete,
ni a los setenta. Sólo hay vida y luz,
ni oscuridad, ni muerte hay en este mundo.
Todos estamos a la orilla del mar
y soy de los que eligen la red
cuando la eternidad pasa de largo.
Traducción de Jorge Bustamante García

Todo lo que puede pasar - Llorenç Gomis

TODO LO QUE PUEDE PASAR
                                      Llorenç Gomis
Todo lo que puede pasar es lo que pasa,
no puede pasar nada más, no tengas miedo.
No quería Jesús la pasión
ni la muerte que por ley la vida traga.
Abre un libro de historia. Todo son muertos.
Todos sufrieron, poquísimos lo querían,
todos eran débiles y todos fueron fuertes
todos hicieron más de lo que hacer sabían.
Las cartas no son muchas, pero dan bastante juego;
las ramas se hacen brasas y deja ceniza el fuego.

TOT EL QUE POT PASSAR
Tot el que pot passar és el que passa,
no pot passar res més, no tinguis por.
No volia Jesús la passió
ni la mort que per llei la vida empassa.
Obre un llibre d’història. Tot són morts.
Tots van patir, poquíssims ho volien,
tots eren dèbils i tots van ser forts,
tots van fer més d’allò que fer sabien.
Les cartes no són moltes, mes donen força joc;
les branques es fan brases i deixa cendra el foc.
Traducción de Jonio González.

lunes, 12 de febrero de 2024

El lugar de descanso - Robert Walser

EL LUGAR DE DESCANSO
Tú ve allí, que allí todo
es fácil, quiero decir que estando allí
no necesitarás nada, y te sentirás bien contigo siempre. Todo lo mejor
estará en y junto a ti, y todo alrededor
será claro, y también tú serás clara,
de tal modo que estarás eternamente
satisfecha contigo y con el mundo,
y de acuerdo con la vida.
Allí la tierra es verde y marrón
y blanca como una alfombra, y si quisieras
flores, bien, creo que también allí florecen,
y que tampoco falta un cielo azul.
Trinan los pájaros en las ramas,
y tienen mesas y sillas en todas partes
para que puedas dibujar
en una hoja de papel
todo cuanto sientes,
si es que te apetece
semejante pasatiempo. Pero más te gustará
descansar y entregarte al pensamiento
y soñar y sentirte sólo bien.
Tú ve. El lugar
se encuentra fácil. Si quisieras,
te podría acompañar;
así podremos los dos
alegrarnos de lo ameno
y hartarnos de observar lo bello,
sólo tienes que confiar en mí.
Seguro que únicamente encontrarás
lo que quieres y que no pasará nada
que no pueda hacernos felices.
Traducido por Juan de Sola Llovet. 

Los mares del sur - Cesare Pavese

«Tacere è la nostra virtù.
Qualche nostro antenato dev'essere stato ben solo
- un grand'uomo tra idioti o un povero folle -
per insegnare ai suoi tanto silenzio.»

LOS MARES DEL SUR
Caminamos una tarde sobre la ladera de una colina,
en silencio. En la sombra del tardo crepúsculo
mi primo es un gigante vestido de blanco,
que se mueve tranquilo, el rostro bronceado,
taciturno. Callar es nuestra virtud.
Algún antepasado nuestro debe de haber estado muy solo,
un gran hombre entre idiotas o un pobre loco,
para enseñar a los suyos tanto silencio.

Mi primo habló esta tarde. Me pidió
que subiera con él: desde la cumbre se divisa
en las noches serenas el reflejo del faro,
lejano, de Turín. "Tú que vives en Turín
-me dijo-... pero tienes razón, la vida se vive
lejos de la tierra: se progresa y se goza;
luego, cuando se regresa, como yo, a los cuarenta,
se encuentra todo nuevo. Las Langas no se pierden".
Todo esto me dijo y no habla italiano
sino el lento dialecto que, como estas mismas piedras,
es tan áspero que veinte años de idiomas y de océanos diversos
no consiguieron pulirlo. Y camina por la cuesta
con la mirada ensimismada que vi, de chico,
en los campesinos un poco cansados.

Veinte años ha estado viajando por el mundo,
Se fue cuando yo era un nene en brazos de mujeres
y lo dieron por muerto. Sentí después hablar de él
a las mujeres, a veces, como en una fábula,
pero los hombres, más graves, lo olvidaron.
Un invierno, a mi padre, ya muerto, le llegó una postal
con una gran estampilla verdosa de naves en un puerto
y augurios de buena vendimia. Fue un gran estupor,
pero el muchacho, crecido, explicó ávidamente
que el billete venía de una isla llamada Tasmania
circundada de un mar muy azul, feroz de tiburones,
en el Pacífico, al sur de la Australia, y añadió
que, seguro, el primo pescaba perlas. Y guardó la estampilla.
Todos dieron su opinión, pero todos concluyeron
que si no había muerto, moriría.
Después todos lo olvidaron y pasó mucho tiempo.

Desde que jugué a los piratas malayos, ¡cuánto tiempo ha pasado!,
y desde la última vez que bajé a bañarme a un sitio mortal
y he seguido a un compañero de juegos sobre un árbol
quebrando hermosas ramas y le rompí la cabeza a un rival
y también me la dieron, cuánta vida transcurrió.
Otros días, otros juegos, otros sacudones de sangre
delante de rivales más evasivos: los pensamientos y los sueños.
La ciudad me ha enseñado infinitas pavuras,
una muchedumbre, una calle, me han hecho temblar;
un pensamiento, a veces, espiado sobre un rostro.
Todavía siento en los ojos esa luz burlona
de millares de faroles sobre el ruido de pasos.
 
Mi primo regresó terminada la guerra,
gigantesco como pocos. Y tenía dinero.
La parentela decía por lo bajo: "En un año,
por decir mucho, se lo comió todo y vuelve a vagar.
Así terminan los desesperados".
Mi primo tiene una cara rotunda. Compró un lote
en el pueblo y se hizo construir un garaje de cemento
con un flamante surtidor de nafta en el frente
y sobre la curva del puente, bien grande, un cartel metálico.
Después puso un mecánico adentro a cobrar el dinero
y él se dedicó a recorrer las Langas, fumando.
Se había casado. Tomó una chica rubia y delicada
como las extranjeras que seguramente conoció en el mundo.
Pero sale todavía solo, vestido de blanco,
con las manos atrás y el rostro bronceado;
por la mañana recorría las ferias, con aire cazurro,
negociando caballos. Después me explicó,
cuando fracasó el proyecto, que su plan
era quitarle al valle todas las bestias
y obligar a la gente a comprarle motores.
"Pero la bestia más grande de todas", decía,
"fui yo al pensarlo. Debí saber
que bueyes y personas son aquí la misma raza."

Caminamos más de media hora. La cima está cerca,
aumentan alrededor el susurro y el silbido del viento.
Mi primo se para de golpe y se da vuelta: "Este año
escribo en el cartel: Santo Stefano ha sido siempre
el primero en los festejos del valle del Belbo.
Y que chillen los de Canelli". Después, sigue la subida.
Un perfume de tierra y viento nos envuelve en lo oscuro.
algunas luces en la distancia, casitas, automóviles
que se oyen apenas. Y yo pienso en la fuerza
que me ha devuelto a este hombre, arrancándolo del mar,
de las tierras lejanas, del silencio que dura.
Mi primo no habla de los viajes que hizo; dice, seco,
que ha estado en este lugar, aquel otro,
y piensa en los motores.

Sólo un sueño le ha quedado en la sangre.
Se cruzó una vez, viajando como maquinista
de un pesquero holandés, con el cetáceo,
y ha visto volar los pesados arpones en el sol,
vio huir las ballenas entre espumarajos de sangre
y la persecución, y las colas alzadas y la lucha en la lanza.
Me lo recuerda a veces.

Pero cuando le digo que es de los elegidos que vieron la aurora
sobre las islas más bellas de la tierra,
sonríe al recordarlo y responde que el sol
se levantaba cuando el día era viejo para ellos.
"Lavorare stanca" (1936, 1943), Poesie, Mondadori, 1969. Traducción de Jorge Aulicino.

Reseña de un poema jamás escrito - Wislawa Szymborska

RESEÑA DE UN POEMA JÁMAS ESCRITO
En las palabras iniciales de la obra
la autora sostiene que la tierra es pequeña,
en cambio el cielo es grande hasta la exageración,
y en él hay, cito literalmente, "más estrellas de lo debido".
 
La descripción del cielo denota perplejidad,
la autora se pierde en espacios sobrecogedores,
la inercia de tanto planeta la impacta
y, acto seguido, en su mente (imprecisa, justo es decirlo)
comienza a formularse la pregunta:
¿Estamos solos bajo la capa del sol 
y de todos los soles del universo?
 
¡A pesar del cálculo de probabilidades!
¡Y de la convicción hoy universalmente compartida!
¡En contra de las irrefutables pruebas que de un momento a otro
caerán en poder del hombre! ¡Ay, la poesía!
 
Por de pronto nuestra vate vuelve a ser tierra,
planeta que puede "seguir su curso sin testigos"
la única "ciencia ficción que el cosmos puede permitirse".
La desesperación de Pascal (1623-1662, la nota es mía),
según la autora, no halla rival
en ninguna, digamos, Andrómeda ni Casiopea.
La exclusividad magnifica y obliga,
de ahí el problema acerca de cómo vivir, etcétera,
puesto que "el vacío no lo solucionará por nosotros".
"Dios mío", clama el hombre a Sí Mismo,
"ten piedad de mí, ilumíname"…
 
Atormenta a la autora la idea de una vida derrochada,
como si la vida contara con reservas sin fondo.
De las guerras, siempre -en su provocadora opinión-
derrotas de ambos bandos.
De la "brutestatalidad" (sic) de la gente para con la gente.
La obra exhala una intención moralista que
en pluma menos ingenua tal vez hubiera resultado luminosa.
 
Por desgracia, no es así. La tesis, tremendamente osada
(¿acaso estamos solos
bajo la capa del sol y de todos los soles del universo?),
está planteada con un estilo descuidado
(una mezcla de sublimidad y lenguaje cotidiano),
que abre un interrogante: ¿a quién convencerá?
A nadie, seguro. Con lo dicho basta.
El gran número, 1976. Traducción de Jerzy Slawomirski y Ana María Moix. 

sábado, 27 de enero de 2024

Fragmentos de Diario II (1934-1939) - Anaïs Nin [Parte IV]

THE DIARY OF ANAIS NIN
Traducción de Enrique Hegewicz

[Agosto de 1935]

(…) Los surrealistas son los únicos que creyeron que se puede vivir con superposiciones y expresan, capa sobre capa, el pasado y el presente, el sueño y lo real, porque creen que somos seres unidimensionales, que no existimos o experimentamos a un solo nivel, y que la única forma de trascender las contradicciones de la vida es permitir la existencia de esas mismas contradicciones multilaterales, tal como se presentan.

(…) El amor que el creador muestra por el cambio y la movilidad, no inspira la confianza humana. Creo que en todo esto me impulsa tal pasión por la vida que la idea de no moverme constituye en mí una idea de muerte. (…) La búsqueda de valores estables me parece una búsqueda de la inmovilidad, del estancamiento. (…) Todo lo que no esté vivo quiero arrojarlo lejos de mí. (…) Cuando hacia análisis, observé claramente que el miedo a la muerte estaba en proporción con el no-vivir. Cuanto menos vive una persona, más miedo tiene. Vivir significa, para mí, vivir con cada una de las células, con cada una de las partes del propio yo. (…) La gente que vive en profundidad, no teme a la muerte.

[Octubre de 1935]
(…) Conflicto entre un yo femenino que quiere vivir en un mundo dominado por el hombre, vivir en armonía con los hombres, y el creador que hay en mí, capaz de crear un mundo que me sea propio y un ritmo propio que no encuentro con quien compartir. Mi deseo de aventuras, expansión, fiebre, fantasía, grandeza. (…)
He aprendido a arreglármelas sin ese calor humano, a aceptar esos icebergs, esas remotas especies no-humanas (…) y vivir en la fantasía sin proximidades humanas. (…) En Villa Seurat, sentí que mis palabras se rompían en pedazos porque no quería, no podía aceptar la mediocridad. (…) He decidido llegar a ser temeraria, hacer y tratar de hacerlo todo porque nada me retiene en la tierra, y no me da miedo morir. Viviré mis fantasías, me intoxicaré de gente, vida, ruido, movimiento, trabajo, creación, aunque ello suponga una vida más corta, pues tampoco esto que está fuera de la realidad es lo que proporciona la alegría. (…)
¿Qué me aleja de lo que los demás llaman felicidad, hogar y familia? ¿Por qué el amor que siento por ellos no me retiene? ¿Por qué no permite que eche raíces? Juegos. Aventuras. Lo desconocido.
(…) No pertenezco al mundo de Villa Seurat. Tendré que construirme mi propio mundo.
 
[Enero de 1936]
(…) Que miedo a las conversaciones que hay aquí. No hay conversación. Todo el mundo bebe. Todos los sentimientos, todos los sentidos, embotados. Carecen del sentido de la riqueza, de la plenitud, de la expansión. Les aterra la intimidad. Y, en consecuencia, están alienados. Solos.
 
[Abril de 1936]
(Descripción del mundo árabe. Me hace gracia el inicio, pero es muy hermosa esta parte...)
Por todas partes el árabe se agacha y espera. No importa dónde. (…) Sidi Hassan Benanai me recibió bajo la bella columnata dorada. Pero como acababa de empezar un ayuno de cuarenta días acompañado de oraciones, permaneció sentado silenciosamente, mientras oraba pasando las cuentas, y el té fue servido en silencio, y siguió rezando, sonriéndome de vez en cuando e inclinando la cabeza, hasta que me fui. (…) Misterio y laberinto. Calles complicadas. Paredes anónimas. Lujo secreto. El secreto de esas casas sin ventanas a la calle. Las ventanas y puertas dan al patio. (…) la planta de los jardines es laberíntica. Disponen los arbustos de tal modo que podrías perderte. Les encanta la sensación de haberse perdido. Esto ha sido interpretado como un deseo de reproducir el infinito. (...) Fez. Tarde o temprano, siempre se llega a una ciudad que resulta ser la imagen de las ciudades interiores. Fez es la imagen de mi yo interior. Esto podría explicar la fascinación que me produce. Cubierta por un velo, llena e inagotable, laberíntica, tan rica y variada que me pierdo en ella. Pasión por lo misterioso, lo desconocido, por lo infinito y lo inexplorado. (…) Las relaciones entre las personas no dependen tanto de la conversación como de la creación de una atmosfera, un tono propicio, onírico, meditativo, contemplativo.

lunes, 22 de enero de 2024

Fragmentos de Diario II (1934-1939) - Anaïs Nin [Parte III]

THE DIARY OF ANAIS NIN
Traducción de Enrique Hegewicz
[Junio de 1935]
Un nuevo yo que no es de aquí, un nuevo yo aventurero y nómada. La gente que me rodea no cambia como yo, no les crecen nuevas ramas. (…) Lucho contra la monotonía y la repetición. (…) Estoy enamorada de un mundo nuevo que todavía no ha sido creado.
(…)
La gente se desespera porque trata de encontrar un significado universal a toda la vida, y acaba por decir que es absurda, ilógica y carente de significado. No hay un único significado cósmico valido para todo, sólo existe el significado que damos a nuestra propia vida, un significado individual, una trama individual, como una novela individual, un libro para cada persona. Buscar una unidad total es un error. Para mí, lo correcto es dar a la propia vida el máximo significado posible. Porque así se contribuye al todo. (…) Doy a cada ser humano lo que se merece. No me interesan la clase social o las propiedades. Respeto su espíritu y cualidades humanas o su talento. Satisfago sus necesidades en las medidas de mis posibilidades. (…) Me embriagué de libertad, espacio y dinamismo. (…) Estoy inquieta. La aventura me llama. (…) Me siento liberada de una forma rara, no experimento ningún límite en mí, ni muros, ni miedos. Nada me impide ir hacia la aventura. Me siento móvil, fluida. (…)
Todo el mundo sufre debido a la esterilidad de la conciencia, y todos necesitan ser curados con una llamada al inconsciente para encontrar así de nuevo las verdaderas fuentes de vida. (…) Todo lo que ocurre en un pequeño grupo acaba por ocurrir también en las masas, en el mundo.
[Julio de 1935]
(…) Todos nosotros reproducimos, de una u otra forma, el proceso del psicoanálisis de aquellos que nos rodean: confesión, revelación del yo que se oculta tras las máscaras, absolución, fe, nueva fe y nueva visión. (…)

Pasar de la fantasía al realismo, de la ensoñación a la acción, eso es lo que quiero hacer. En nuestra vida, una y otra están entrelazadas.

lunes, 8 de enero de 2024

La fe según Miguel de Unamuno

«Muévete y el camino aparecerá»
Proverbio Zen
Según Unamuno, la fe se basa en la incertidumbre. Kant sostiene que 'la inteligencia de un hombre se mide por la cantidad de incertidumbre que es capaz de soportar' (cita popularizada en el último tiempo). Unamuno escribe que según Seeberg 'la fe es una convicción personal', mientras que para Cournot 'es la tendencia a lo sobrenatural y lo maravilloso lo que da vida'.
La fe es incertidumbre, convicción, inteligencia y sentido de confianza. Es el 'movimiento del ánimo hacia una verdad', es una voluntad. 
"La fe es el poder creador del hombre (...) Adviértase, sin embargo, cómo querer creer, es decir, querer crear, no es precisamente creer o crear, aunque sí es comienzo de ello. La fe crea, en cierto modo, su objeto. (...)
Una y otra vez durante mi vida me he visto en trance de suspensión sobre el abismo; una y otra vez me he encontrado sobre encrucijadas en que se me abría un haz de senderos, tomando uno de los cuales renunciaba a los demás (...) y una y otra vez en tales únicos momentos he sentido el empuje de una fuerza consciente (...) Puede uno sentir que el universo le llama y le guía (...) oír en su interior su voz (...) Creo que el universo tiene una cierta conciencia como yo, por la manera como se conduce conmigo humanamente, (...) 
El que afirma su fe a base de incertidumbre, no miente ni puede mentir. Y no sólo no se cree con la razón ni aún sobre la razón ni por debajo de ella. (...) La fe antes de darnos la esperanza es una fe informe, vaga, caótica, potencial; no es sino la posibilidad de creer, anhelo de creer. Mas hay que creer en algo, y se cree en lo que se espera, se cree en la esperanza. (...) Creer lo que no vimos es creer lo que veremos. La fe es, pues, lo repito, fe en la esperanza; creemos lo que esperamos."

Don, medio dormido, atiende una llamada de Connie (Hilton) a altas horas de la noche...
- ¿Hola?
C - ¿Alguna vez rezas por un problema difícil?
D - Connie...?
C - He tenido una revelación…
(…)
D - Perdón ¿Qué?
C - Ya sabes, Dios nos habla, tenemos un impulso y lo seguimos.
D - Eso es interesante…
C - ¿Cómo sabes que debemos hacerlo Don? ¿Cómo sabemos que debemos hacer algo?
D - ¿Instinto?
C - Entonces decís que sos como un perro…?
Fragmento de Mad Men [Temporada 3 capitulo 9]

martes, 26 de diciembre de 2023

Misterios, si - Mary Oliver

MISTERIOS, SI
Realmente, vivimos misterios muy maravillosos
para ser comprendidos.
 
Cómo el césped puede nutrir la
boca de las ovejas.
Cómo ríos y piedras son siempre
fieles a la gravedad
mientras que nosotros soñamos con elevarnos.
Cómo dos manos se tocan y los lazos
nunca se romperán.
Cómo la gente llega, desde la dicha o las
cicatrices del dolor,
al consuelo de un poema.
 
Déjame mantener mi distancia, siempre, de aquellos
que creen tener las respuestas.
 
Déjame hacer compañía, siempre, a aquellos que dicen:
“¡Mira!” y ríen llenos de asombro,
e inclinan sus cabezas como reverencia.
 
MYSTERIES, YES
Truly, we live with mysteries too marvelous
to be understood.
 
How grass can be nourishing in the
mouths of the lambs.
How rivers and stones are forever
in allegiance with gravity
while we ourselves dream of rising.
How two hands touch and the bonds will
never be broken.
How people come, from delight or the
scars of damage,
to the comfort of a poem.
 
Let me keep my distance, always, from those
who think they have the answers.
 
Let me keep company always with those who say
“Look!” and laugh in astonishment,
and bow their heads.

Fragmentos de Diario II (1934-1939) - Anaïs Nin [Parte II]

THE DIARY OF ANAIS NIN
Traducción de Enrique Hegewicz
Anaïs Nin fue asistente del psicoanalista Otto Rank, discípulo de Freud, quien comenzó siendo su psicoanalista para, posteriormente, ser su maestro y amigo, incentivándola a profundizar sus conocimientos en psicología. Diario II es una selección de textos que abordan sus pensamientos en este período.
[Marzo de 1935]
(…)
¿Seremos algún día capaces de buscar esa fuerza en nosotros mismos? Algunos hombres lo han sido. Y también han enloquecido en su soledad. La mujer será la última de la tierra que aprenda a ser independiente, a encontrar fuerza en sí misma.
[Abril de 1935]
Rank cree que para crear es necesario destruir. La mujer no puede destruir. (...) Para crear sin destruir, estuve a punto de destruirme a mí misma.
(…)
Cuando el cinismo llega al máximo, empiezo a inhibirme. Cuando la gente comienza a burlarse y a destruirse mutuamente, me siento más cerca de mis preocupados pacientes. Me encuentro más cerca de la gente que sufre que de los que hacen chistes, se burlan, odian.
Las veladas frívolas siempre empiezan muy bien. Yo entro en el juego con vivacidad y mucho ánimo, con curiosidad y placer por la aventura. Pero mi placer y diversión se desvanecen gradualmente. La ironía, la burla, el ridículo, me hielan la sangre. Como si fuera testigo de una escena de sadismo.
Busco la salida, una excusa para escaparme (…) Quiero irme.
(…)
Usted no conoce ni la muerte ni las cosas acabadas -me dijo-. Su descontento es, simplemente, inquietud creadora; no es un refunfuñar, sin curiosidad. Usted todavía espera que ocurran milagros.
(…)
Todo el día acude gente, gente que pide fuerza.
Intuyo que el análisis podría crear un tipo nuevo y peligroso de idealismo.
(…)
Mientras bajo, pienso en el problema de la simetría de las emociones, en la necesidad que la gente tiene de vengarse, de replicar, de equilibrar ira con ira, humillación con humillación, indiferencia con indiferencia.
(…)
James Boyd me llevó al teatro. Me contó una historia fascinante sobre Hemingway, que es muy amigo suyo. Dijo que Hemingway paseaba arriba y abajo por su estudio, diciendo: «Sé que hay otra dimensión, soy plenamente consciente de que existe. Pero no consigo alcanzarla.» Así, Hemingway está atrapado por su método de descubrir lo exterior, su fidelidad a la superficie, a las palabras realmente pronunciadas.
(...)
Henry se contenta con un fluir de personas que para él no son vitales. Dedica a este flujo su tiempo, su energía, sus ideas, su conversación, su correspondencia, pero no se da a sí mismo. Cree que así se comunica con el mundo. Cree que soy reservada, porque no comprende que no puedo dar lo superficial, que solamente puedo crear lazos vitales, profundos, con unos pocos. Me mantengo al margen de ese fluir habitual.

viernes, 22 de diciembre de 2023

Sometimes - Mary Oliver (fragmento)

4. Instrucciones para vivir una vida: 
Prestar atención. Asombrarse. Contarlo.
4. Instructions for living a life:
Pay attention. Be astonished. Tell about it.