jueves, 9 de noviembre de 2023

Nada está lejos - Robert Francis

NADA ESTÁ LEJOS
Aunque nunca he escuchado la palabra
de Dios en el canto de ningún pájaro,
oigo todo lo que los ancianos oyen.
Aunque no he visto ninguna deidad
entrar o salir de ningún árbol crepuscular,
veo todo lo que los videntes ven.
Una piedra común y corriente puede sin embargo revelar
algo que no es piedra, que no vemos, pero que es real.
¿Qué puede una piedra común y corriente ocultar?
Nada está lejos si una vez estuvo cerca.
Nada está oculto si una vez fue evidente.
Nada fue Dios que no esté aquí.
Aquí está el pájaro, el árbol, la piedra.
Aquí estoy yo, sentado al sol, solo
entre lo conocido y lo desconocido.
...Nothing is far that once was near.
Nothing is hid that once was clear.
Nothing was God that is not here.
Here is the bird, the tree, the stone.
Here in the sun i sit alone
between the known and the unknown.
Versión de Jonio González.

viernes, 3 de noviembre de 2023

Viejo Diálogo - Leonard Cohen

«...nosotros que estamos llenos hasta la garganta de desdicha, deberíamos mirar con atención a nuestro alrededor, dudando de todo lo que vemos, de todo lo que se hace y se dice, precisamente porque conocemos el nombre de todo ello, pero no su alquimia.» Djuna Barnes

VIEJO DIÁLOGO
-   ¿Ha hecho esta nueva vida más profundas tus percepciones?
-   Eso supongo.
-   Entonces, has sido entrenado de la manera correcta.
-   ¿Para qué?
-   Si lo supieses, no te habríamos entrenado.

martes, 31 de octubre de 2023

Fuego - Joy Harjo

FUEGO
una mujer no puede sobrevivir
con su propio aliento
sola
debe conocer
las voces de las montañas
debe reconocer
la eternidad del cielo azul
debe fluir
con los inasibles
cuerpos
de los vientos nocturnos
que la llevarán
hacia sí misma

mírame
no soy una mujer aislada
soy una prolongación
del cielo azul
soy la garganta
de las montañas
un viento nocturno
que arde
con cada bocanada de aire
que respira.
Versión de Jonio González

Fragmento de Borrador para un testamento - Efraín Huerta

 BORRADOR PARA UN TESTAMENTO
A Octavio Paz
1
Así pues, tengo la piel dolorosamente ardida de medio siglo,
el pelo negro y la tristeza más amarga que nunca.
(…)
Había un mundo para caerse muerto y sin tener con qué,
había una soledad en cada esquina,
(…)
Nos dividíamos en ebrios y sobrios,
inteligentes e idiotas, ebrios e inteligentes,
sobrios e idiotas.
Nos juntaba una luz, algo semejante a la comunión,
(…)
2
Las estrellas tenían el espesor de la muerte.
(…)
Éramos como estrellas iracundas:
llenos de libros, manifiestos, amores desolados,
desoladamente tristes a la orilla del mundo,
víctimas victoriosas de un
severo y dulce látigo de aura crepuscular.
3
Después,
dimos venas y arterias,
lo que se dice anhelos,
a redimir el mundo cada tibia mañana;
vivimos
una lluvia helada de bondad.
(…)
Estaban todos –y todos construían su poesía.
(…)
–el minutero es de piedra, sol y soledad–;
entonces…

lunes, 23 de octubre de 2023

Fragmentos de East Coker - T. S. Eliot

EAST COKER
(...)
Hay, nos parece, a lo sumo un valor limitado
en el conocimiento que se deriva de la experiencia.
El conocimiento impone un diseño y falsifica,
porque el diseño es nuevo a cada instante
y cada instante, una nueva y estremecedora
valoración de cuanto hemos sido.
(...)
La única sabiduría que podemos esperar adquirir
es la sabiduría de la humildad:
La humildad es infinita.
(...)
Para llegar ahí,
para llegar adonde estás,
para salir desde donde no estás,
debes ir por un camino en el que no hay éxtasis.
Para llegar a lo que no sabes
debes ir por un camino que es el de la ignorancia.
Para poseer lo que no posees
debes ir por el camino de la desposesión.
Para llegar a lo que no eres
debes ir por el camino en el que no eres.
Y lo único que sabes es lo que no sabes
y lo único que posees es lo que no posees
y en donde estás es en donde no estás.
(...)
En el desorden general
de la inexactitud del sentimiento,
escuadras de la emoción sin disciplina.

Y lo que debe ser conquistado
mediante fuerza y sumisión,
ya ha sido descubierto, una, dos, varias veces,
por hombres que uno no tiene esperanza de emular,
pero no hay competencia:
solo existe la lucha por recobrar lo perdido
y encontrado y perdido una vez y otra vez
y ahora en condiciones impropicias.
O quizá no hay ganancia ni pérdida:
 
Para nosotros solo existe el intento.
Lo demás no es asunto nuestro.

sábado, 7 de octubre de 2023

Sigue tu destino - Fernando Pessoa

«Y a veces, en mitad de la calle
―por fin sin que reparen en mí―
me detengo, vacilo,
busco algo así como una nueva dimensión,
una puerta que dé al interior del espacio,
al otro lado del espacio…»
Sigue tu destino,
riega tus plantas,
ama tus rosas.
El resto es la sombra
de árboles ajenos.
 
La realidad
siempre es más o menos
lo que deseamos.
Sólo nosotros somos siempre
iguales a nosotros mismos.
 
Suave es vivir solo.
Grande y noble es siempre
vivir simplemente.
Deja el dolor en las aras
como exvoto a los dioses.
 
Ve de lejos la vida.
Nunca la interrogues.
Ella nada puede
decirte. La respuesta
está más allá de los dioses.
 
Pero serenamente
imita al Olimpo
en tu corazón.
Los dioses son dioses
porque no piensan.
Ricardo Reis (Fernando Pessoa, Lisboa, 1888-1935),
versión de Rodolfo Alonso.
¡Germi te amo mucho!
¡Gracias por estar en mi vida!

viernes, 22 de septiembre de 2023

El hombre nace en el Tao - Chuang Tzu

Los peces nacen en el agua,
el hombre nace en el Tao.
Si los peces, nacidos en agua,
buscan la sombra profunda
del lago y del estanque,
todas sus necesidades
están satisfechas.
Si el hombre, nacido en el Tao,
se hunde en la profunda sombra
de la no acción,
para olvidar la agresión y la preocupación,
no le falta nada
y su vida es segura.
 
Moraleja:
«Todo lo que el pez necesita
es perderse en el agua.
Todo lo que el hombre necesita
es perderse en el Tao (Camino)».
Traducción por Thomas Merton.
Fragmento del poema Rilke – Susana Thénon
(…)
Y sus hombres sirven en civilizaciones
y caen pesadamente del equilibrio y la medida,
y llaman progreso a sus huellas de babosas
y marchan más rápido donde marcharon lentamente
y se menean y relucen como las putas
y hacen más ruido con el metal y el vidrio.
Es como si un engaño los burlara diariamente,
ya no pueden en absoluto ser ellos mismos;
y el dinero crece, posee todas sus fuerzas
y es grande como el viento del este, 
y ellos son diminutos y socavados, 
y esperan que el vino y todo el veneno
de los jugos animales y humanos 
los incite a un quehacer efímero.

«Despierto. Tengo ante mí, detrás de mí, la noche eterna. He dormido durante millones de años; durante millones de años voy a dormir... No tengo más que una hora. ¿Acaso van a estropearla ustedes con explicaciones y máximas? Me estiro al sol, sobre la almohada del placer, en una mañana que jamás volverá.»
Fragmento de Febo del Poggio en El tiempo, gran escultor - Marguerite Yourcenar.

jueves, 14 de septiembre de 2023

Fragmento de "El concepto de Infinitud en el joven Hegel" y otras nociones.

 
Imagen "Otoño hegeliano": Estacionamiento "Hegel", Córdoba capital.
«¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero 
si pierde su alma? La lógica, la inteligencia y la razón 
están satisfechas, pero el corazón está hambriento.»
Alan Watts
Sentirse dentro del todo de la vida sin límites, en lo infinito. Conciencia de lo que el hombre es, experiencia de la flexibilidad de la conciencia.
El pensamiento se abre a una totalidad que surge de sí misma a través de un proceso de desarrollo. 
«La vie comme infinité concrète» 
La oposición implica la posibilidad de unificación (síntesis de los opuestos: antinomia).
DEMOSTRAR SIGNIFICA PROBAR LA DEPENDENCIA.
El ser sobrepasa a la conciencia y por ello ha de ser captado por la fe.
Infinito: como superación de lo finito y de las formas de pensar del entendimiento. La dinámica del saber va de la mano de la razón cuya infinitud comprende en sí lo finito. La infinitud como finitud que se produce indefinidamente tiene su lugar en la naturaleza.
«We are apt to think»
La noción general de infinito según Kant: "Infinitud es un predicado que se le puede asignar a la intuición en la medida en que ésta es continúa."

[Todo esto sacado del contexto en el que se desarrolla realmente el tema para dar ha entender otro punto o, tal vez, el mismo... ¿Quién sabe?]

Fragmentos de "Nada oscurecerá la belleza de este mundo" - Ilarie Voronca

NADA OSCURECERÁ LA BELLEZA DE ESTE MUNDO
para Léon-Paul Fargue.
Nada oscurecerá la belleza de este mundo.
Las lágrimas pueden anegar toda la visión. El sufrimiento
puede hincar sus garras en mi garganta. La pena,
la amargura, pueden levantar sus paredes de ceniza,
la cobardía, el odio, pueden extender su noche,
nada oscurecerá la belleza de este mundo.
 
Ninguna derrota me ha sido ahorrada.
(…)
¡Ah! Querían ponerme a prueba, apartar
mi mirada de este mundo. Se preguntaban: “¿Resistirá?”
Todo lo que me era querido me fue arrebatado.
(…) pero nada oscurecerá la belleza de este mundo.
Yo sabía que lo humilde tenía contornos tiernos,
la carreta en el campo como un sol naciente,
dicha, río helado, que en primavera
se despierta (…)
 
¡Vamos! Hay que resistir. Pues quieren engañarnos,
si caemos en la turbación estaremos perdidos.
Cada tristeza está ahí para ocultar un milagro.
Una cortina que corremos sobre el día fulgurante,
recuerda las dulces citas, los juramentos,
porque nada oscurecerá la belleza de este mundo.
Nada oscurecerá la belleza de este mundo,
hay que arrancarse la máscara del dolor,
y anunciar el tiempo del hombre, la bondad,
y las comarcas de la risa y la quietud.
Dichosos, marcharemos hacia la última prueba
con la frente en la claridad, libación de la esperanza,
nada oscurecerá la belleza de este mundo.
Trad. del francés, Jorge Segovia.

domingo, 3 de septiembre de 2023

Fragmentos de Diario II (1934-1939) - Anaïs Nin [Parte I]

THE DIARY OF ANAIS NIN
Traducción de Enrique Hegewicz
Introducción por Gunther Stuhlmann
«Lo que prefiero en mí -escribe- es la audacia y el valor. La forma de ser fiel a mí misma sin herir ni molestar excesivamente a quienes me rodean…»
Sigue siendo «incapaz de arraigar tranquilamente debido a la presencia de diversos aspectos de mí misma, siempre en florecimiento, estratos de misterios latentes, de todo lo que todavía no soy.»
«Me he dado cuenta perfectamente del drama político que se estaba desarrollando, pero no he tomado partido alguno, porque la política, todas las políticas, me parecían podridas hasta el fondo, y porque están siempre basadas en la economía en lugar de hacerlo sobre una base humanitaria. El sufrimiento del mundo me parecía irremediable, como no sea a través de lo que podamos cada uno hacer individualmente (…) no tenía confianza en ningún sistema ni en ningún movimiento.»
«nada puede cambiar la naturaleza humana. Sé demasiado bien que el hombre sólo puede ser cambiado psicológicamente, y que el miedo y la codicia le hacen inhumano.»
[Noviembre de 1934]
…la vida es todo exteriorización, todo acción, sin pensamiento, ni meditación, ni sueños, ni reflexión; sólo la exuberancia de la acción. No hay recuerdos del pasado, ni mirada atrás, ni dudas, ni preguntas.
Ahora que ya sé lo que hierve en su interior, no me atrevo a mirar demasiado fijamente a los demás, porque me parecen un poco artificiales, como robots, hechos de cemento y cables eléctricos.
¿Es una enfermedad nueva, fruto de nuestra época? No hay tiempo para el amor, no hay tiempo para la amistad, no hay tiempo para la confidencia.
El descubrimiento del significado es lo que embellece y profundiza la experiencia. Ningún objeto, ningún ademán, ningún acto dejan de estar iluminados por el significado.
La negación de uno mismo necesaria para poder ser bueno, humano, es la negación del lado malo natural del yo, y por tanto no es un sacrificio, sino autoprotección; es decir, la más egoísta de las actitudes posibles. Por otra parte, lo que aparentemente es sacrificarse por los demás, es, en realidad, dominio, una defensa para no ser demasiado humano, y continúa siendo un modo de ceder a la maldad fingiendo que se es bueno.
Es interesante leer el prólogo de D. H. Lawrence al libro de Edward Dahlberg Bottom Dog:
En América, el verdadero pionero luchó como un diablo y sufrió hasta que el alma se le cayó a pedazos… El espíritu y la voluntad sobrevivieron; pero algo del alma pereció: la suavidad, el expansionarse, la ternura natural… Se produce entonces un volverse hacia el interior individual, un aislamiento, un amorfo desasimiento como el que se da en los granos de arena, cada uno aislado con su propia voluntad…
…me di cuenta de la rapidez con que la psique humana puede despojarse de su conciencia y sus contactos emocionales para quedar reducida a una condición sub-brutal de simple persistencia.
Si tan fácil resultó que se les cayera el alma a pedazos, quedarse sin alma, es que ésta ya al principio tenía muy poca fortaleza.
[Febrero de 1935]
…el pensamiento puro pocas veces existe en forma abstracta, pues es parte de la experiencia y de las emociones. Una síntesis.
El hombre generaliza a partir de la experiencia, y niega la fuente de sus generalizaciones. La mujer individualiza y personaliza, pero, en último término, el análisis revelará que las racionalizaciones del hombre son un disfraz de su tendencia personal, y que la intuición de la mujer no era sino un reconocimiento de la influencia de lo personal en todo pensamiento.
Es extraño; perder el yo, el ego. El ego es la caricatura que las personas confunden con su yo, el ego es el fraude, el actor, el travestí del yo.
Yoes perdidos, confundidos, ciegos. Cuando nace el verdadero yo, el ego desaparece.
Aquí está el remedio contra la ira, el contraveneno que el mundo prefiere denigrar e ignorar. Cuántas personas duras y no-humanas he visto derretirse ante mis ojos y volverse humanas. Cuántas iras se desvanecieron, cuántas actitudes falsas se abandonaron, cuántos odios quedaron curados.
He visto personas torcidas e impotentes transformarse en seres constructivos, creadores, humanos. Sobre todo, he visto que la fuente de ira más corriente es la impotencia. La hostilidad no es más que celos. El afán destructivo es un signo de impotencia.

viernes, 11 de agosto de 2023

Del sentimiento de no estar del todo - Julio Cortázar (Fragmento de la relectura)

…El hombre de nuestro tiempo cree fácilmente que su información filosófica e histórica lo salva del realismo ingenuo. En conferencias universitarias y en charlas de café llega a admitir que la realidad no es lo que parece, y está siempre dispuesto a reconocer que sus sentidos lo engañan y que su inteligencia le fabrica una visión tolerable pero incompleta del mundo. Cada vez que piensa metafísicamente se siente "más triste y más sabio", pero su admisión es momentánea y excepcional mientras que el continuo de la vida lo instala de lleno en la apariencia, la concreta en torno de él, la viste de definiciones, funciones y valores. Ese hombre es un ingenuo realista más que un realista ingenuo. Basta observar su comportamiento frente a lo excepcional, lo insólito; o lo reduce a fenómeno estético o poético ("era algo realmente surrealista, te juro") o renuncia en seguida a indagar en la entrevisión que han podido darle un sueño, un acto fallido, una asociación verbal o causal fuera de lo común, una coincidencia turbadora, cualquiera de las instantáneas fracturas del continuo. Si se lo interroga, dirá que no cree del todo en la realidad cotidiana y que sólo la acepta pragmáticamente. Pero vaya si cree, es en lo único que cree. Su sentido de la vida se parece al mecanismo de su mirada. A veces tiene una efímera conciencia de que cada tantos segundos los párpados interrumpen la visión que su conciencia ha decidido entender como permanente y continua; pero casi de inmediato el pestañeo vuelve a ser inconsciente, el libro o la manzana se fijan en su obstinada apariencia. Hay como un acuerdo de caballeros entre la circunstancia y los circunstanciados: tú no me sacas de mis costumbres, y yo no te ando escarbando con un palito. Pero ahora pasa que el hombre-niño no es un caballero sino un cronopio que no entiende bien el sistema de líneas de fuga gracias a las cuales se crea una perspectiva satisfactoria de esa circunstancia, o bien, como sucede en los collages mal resueltos, se siente en una escala diferente con respecto a la de la circunstancia, una hormiga que no cabe en un palacio o un número cuatro en el que no caben más que tres o cinco unidades. A mí esto me ocurre palpablemente, a veces soy más grande que el caballo que monto, y otros días me caigo en uno de mis zapatos y me doy un golpe terrible, sin contar el trabajo para salir, las escalas fabricadas nudo a nudo con los cordones y el terrible descubrimiento, ya en el borde, de que alguien ha guardado el zapato en un ropero y que estoy peor que Edmundo Dantés en el castillo de If porque ni siquiera hay un abate a tiro en los roperos de mi casa.
   Y me gusta, y soy terriblemente feliz en mi infierno, y escribo. Vivo y escribo amenazado por esa lateralidad, por ese paralaje verdadero, por estar siempre un poco más a la izquierda o más al fondo del lugar donde se debería estar para que todo cuajara satisfactoriamente en un día más de vida sin conflictos. Desde muy pequeño asumí con los dientes apretados esa condición que me dividía de mis amigos y a la vez los atraía hacia el raro, el diferente, el que metía el dedo en el ventilador. No estaba privado de felicidad; la única condición era coincidir de a ratos (el camarada, el tío excéntrico, la vieja loca) con otro que tampoco calzara de lleno en su matrícula, y desde luego que no era fácil; pero pronto descubrí los gatos, en los que podía imaginar mi propia condición, y los libros donde la encontraba de lleno. En esos años hubiera podido decirme los versos quizá apócrifos de Poe:

From childhood's hour I have not been
As others were; I have not seen
As others saw; I could not bring
My passions from a common spring
 
Pero lo que para el virginiano era un estigma (luciferino, pero por ello mismo monstruoso) que lo aislaba y condenaba,
 
And all I loved, I loved alone

no me divorció de aquellos cuyo redondo universo sólo tangencialmente compartía. Hipócrita sutil, aptitud para todos los mimetismos, ternura que rebasaba los límites y me los disimulaba; las sorpresas y las aflicciones de la primera edad se teñían de ironía amable. Me acuerdo: a los once años presté a un camarada El secreto de Wilhelm Storitz, donde Julio Verne me proponía como siempre un comienzo natural y entrañable con una realidad nada desemejante a la cotidiana. Mi amigo me devolvió el libro: "No lo terminé, es demasiado fantástico." Jamás renunciaré a la sorpresa escandalizada de ese minuto. ¿Fantástica, la invisibilidad de un hombre? Entonces, ¿sólo en el fútbol, en el café con leche, en las primeras coincidencias sexuales podíamos encontrarnos?
(…)
Me sumo a los pocos críticos que han querido ver en Rayuela la denuncia imperfecta y desesperada del establishment de las letras, a la vez espejo y pantalla del otro establishment que está haciendo de Adán cibernética y minuciosamente, lo que delata su nombre apenas se lo lee al revés: nada.
Julio Cortázar

lunes, 24 de julio de 2023

Relectura rápida de Las enseñanzas de Don Juan - Carlos Castaneda II

«Escucha al silencio dentro de la ilusión del mundo,
y recordarás la lección que olvidaste»
Jack Kerouac

Vieron que el universo entero era un universo de intento, y para ellos el intento era el equivalente de inteligencia. (…) la energía vibratoria, consciente de sí misma, era en extremo inteligente.

Don Juan, por ejemplo me alertó al hecho de que mi mundo cotidiano no estaba regido por mi percepción sino por la interpretación de mi percepción.
-¡No!-dijo categóricamente-. El poder depende de la clase de saber que se tenga. ¿De qué sirve saber cosas que no valen la pena?
(…)
-No. Porque no conoces tu corazón. Lo importante es que sepas exactamente por qué quieres comprometerte.
 
…dijo con mucha seriedad que, si quería yo aprender, debía ser inflexible conmigo mismo.
 
Era un miedo o una desdicha indefinidos; una cierta melancolía, que yo no podía definir con exactitud. Y tal estado no me parecía noble en modo alguno.
Don Juan rió y dijo:
-Estás empezando a aprender.
-Este tipo de aprendizaje no es para mí. No estoy hecho para él, don Juan.
-Tú eres muy exagerado.
-Esta no es ninguna exageración.
-Lo es. El único problema es que solamente exageras los malos aspectos.
-En lo que a mí toca, no hay buenos aspectos. Todo lo que sé es que me da miedo.
-No hay nada malo en tener miedo. Cuando uno teme, ve las cosas en forma distinta.
 
El miedo es el primer enemigo natural que un hombre debe derrotar en el camino del saber. Además, tú eres curioso. Eso compensa. Y aprenderás a pesar tuyo; esa es la regla.
 
No estás acostumbrado a esta clase de vida; por eso las señales se te escapan. Así y todo eres una persona seria, pero tu seriedad está ligada a lo que tú haces, no a lo que pasa fuera de ti. Te ocupas demasiado de ti mismo. Ese es el problema. Y eso produce una tremenda fatiga.
-¿Pero qué otra cosa puede uno hacer, don Juan?
-Busca y ve las maravillas que te rodean. Te cansarás de mirarte a ti mismo, y el cansancio te hará sordo y ciego a todo lo demás.
 
-Un hombre va al saber como en la guerra: bien despierto, con miedo, con respeto y con absoluta confianza. Ir en cualquier otra forma al saber o a la guerra es un error, y quien lo cometa vivirá para lamentar sus pasos.
Le pregunté por qué era así, y dijo que, cuando un hombre ha cumplido estos cuatro requisitos, no hay errores por los que deba rendir cuentas; en tales condiciones sus actos pierden la torpeza de las acciones de un tonto. Si tal hombre fracasa, o sufre una derrota, sólo habrá perdido una batalla, y eso no provocará deploraciones lastimosas.
 
Un aliado te hará ver y entender cosas sobre las que ningún ser humano podría jamás iluminarte.
 
Dijo que aprender por medio de la conversación era no sólo un desperdicio sino una estupidez, porque el aprender era la tarea más difícil que un hombre podría echarse encima.
 
Dijo que los temores son naturales; todos los sentimos y no podemos evitarlo. Pero por otra parte, pese a lo atemorizante que sea el aprender, es más terrible pensar en un hombre sin aliado o sin conocimientos.
 
El hombre vive sólo para aprender. Y si aprende es porque ésa es la naturaleza de su suerte, para bien o para mal.

Coro 34: Mexico City Blues - Jack Kerouac

«Esta es la historia de América. 
Todo el mundo está haciendo 
lo que creen que se supone 
que deben hacer.»
CORO 34: MEXICO CITY BLUES
No tengo planes
      Ni citas
           Ni compromisos con nadie

Así que exploro tranquilamente
           almas y ciudades

Geográficamente provengo
           y pertenezco al grupo
           de los Pennsylvania Dutch

Pero en realidad soy un ciudadano
        del mundo
           que odia el Comunismo
           y tolera la Democracia

Sobre la cual dijo Platón hace 2000
           años
que era la mejor forma de mal gobierno

Simplemente estoy explorando almas & ciudades
desde el punto de vista
de mi torre de marfil,
construida con la ayuda
           del opio

Con eso alcanza, ¿cierto?

Traducción de Juan Arabia.

martes, 20 de junio de 2023

¿Quién soy? - Carl Sandburg

¿QUIÉN SOY?
Mi cabeza choca contra las estrellas.
Mis pies están en la cima de las colinas.
Las puntas de mis dedos están en los valles y las costas
   de la vida universal.
Abajo en la resonante espuma de las cosas primordiales
   extiendo las manos y juego con las piedras del destino.
He estado en el infierno y he vuelto muchas veces.
Lo sé todo sobre el cielo, porque he hablado con Dios.
Chapoteo en la sangre y las tripas de lo terrible.
Conozco el apasionado rapto de la belleza
y la maravillosa rebelión del hombre ante todos los letreros
   que dicen "Prohibida la entrada".
Mi nombre es Verdad y soy el cautivo más escurridizo
   del universo.
WHO AM I?
My head knocks against the stars.
My feet are on the hilltops.
My finger-tips are in the valleys and shores of universal life.
Down in the sounding foam of primal things I
   reach my hands and play with pebbles of destiny.
I have been to hell and back many times.
I know all about heaven, for I have talked with God.
I dabble in the blood and guts of the terrible.
I know the passionate seizure of beauty
And the marvelous rebellion of man at all signs
   reading “Keep Off”.
My name is Truth and I am the most elusive captive 
in the universe.
Versión de Jonio González.

lunes, 12 de junio de 2023

El zen y el arte del tiro con arco – Eugen Herrigel

El primer principio es no engañarse a sí mismo,
y yo soy la persona más fácil de engañar.
Richard Feynman

La mente confusa del arquero se traiciona a sí misma en todo sentido y en todos los planos de su actividad.

El hombre es una flecha pensante pero sus más grandes obras sólo las realiza cuando no está pensando o calculando. La “puerilidad” debe ser recuperada a través de largos años de adiestramiento en el arte del olvido de sí, y cuando lo logra, el hombre piensa aunque no piense.

…el tirador apunta a sí mismo y busca acertar en sí mismo.

El meramente curioso no tiene derecho a pedir nada… El zen, como toda mística, será comprendido únicamente por el místico que… no sucumbirá a la tentación de obtener de forma subrepticia lo que la experiencia mística le niega.

Si desea ir más allá, habrá de entregarse con todo su ser…

Satori: Intuición, la iluminación de la comprensión de la verdadera naturaleza de uno. Es percepción, de la síntesis de afirmación y negación. Aprehensión de que el ser es devenir y el devenir es ser. Intuición que capta la totalidad e individualidad de las cosas.

El hombre es un ser pensante pero sus grandes obras las realiza cuando no calcula ni piensa.

Lo que le obstruye el camino es su voluntad demasiado activa. Usted cree que lo que usted no haga, no se hará ¿Qué hacer? Aprender a esperar ¿Y cómo se aprende? Desaprendiéndose de sí mismo, dejándose atrás; que de usted no quede otra cosa que el estado de tensión, sin intención alguna.

¿Por qué anticipar con el pensamiento lo que sólo la experiencia puede enseñar?

Las formas dominadas a la perfección no oprimen sino que liberan. Día tras día aumenta su capacidad de seguir sin dificultad técnica cualquier inspiración, pero también de recibirlas. Con su vida le da ejemplo de la obra interior y lo convence con su sola presencia.

Al que debe caminar 100 millas, nosotros le recordamos que considere 90 como la mitad.

Actitud íntima, como si el blanco se encontrara a distancia infinita, depende de la “presencia de espíritu”: vivacidad y vigilia. Los aciertos confirman exteriormente lo que interiormente sucede… Discípulo responde: esa coincidencia no la comprendo. Maestro: se trata de fenómenos inalcanzables para el intelecto. Aún en la naturaleza existen coincidencias incomprensibles y tan ciertas que nos acostumbramos a ellas como si se sobreentendieran. Lo interior y lo exterior son uno.

Ya sabe que no debe enojarse por los tiros fallados, pero tampoco debe regocijarse con los logrados. Tiene que desaprenderse de ese fluctuar entre placer y desplacer. Tiene que aprender a sobreponerse a ello con libre ecuanimidad, alegrándose como si otro hubiese hecho esos disparos. Estos también tiene que practicarlo incansablemente, no se imagina cuanta importancia tiene.

“Ello” dispara, “ello” acierta: ¿soy yo quién estira el arco, o es el arco que me atrae al estado de máxima tensión? ¿Soy yo quién da en el blanco o es el blanco que acierta en mí? ¿El “ello” es espiritual visto con los ojos del cuerpo, o corporal visto con los ojos del espíritu? ¿Es ambas cosas o ninguna? Todo eso: el arco, la flecha, el blanco y yo estamos enredados de tal manera que ya no me es posible separar nada; y hasta el deseo de separar ha desaparecido.

Es un enfrentamiento consigo mismo que penetra hasta las ultimas profundidades. Lo sentirán cuando se reencuentren con sus amigos y relaciones; ya no habrá la misma armonía de antes. Ustedes ven muchas cosas de manera distinta y miden con otras medidas.

La oración es una flecha apuntada al oído de Dios
(agrego: y los gestos a su espíritu)

Fragmentos de La tierra baldía - T.S. Eliot

1935
I
El tiempo presente y el tiempo pasado
quizá estén ambos presentes en el tiempo futuro.
Y el tiempo futuro contenido en el tiempo pasado.
Si todo tiempo es eternamente presente,
todo tiempo es irredimible.
Lo que pudo haber sido es una abstracción,
una posibilidad perpetua
en un mundo especulativo.
Lo que pudo haber sido y lo que ha sido
apuntan a un fin que siempre es presente.
Las pisadas resuenan en la memoria,
por el pasillo que no tomamos,
hacia la puerta que nunca abrimos
en el jardín de las rosas.
(...)
Otros ecos
habitan el jardín. ¿Vamos a seguir?
Rápido, dijo el pájaro, ve por ellos, ve por ellos,
a la vuelta de la esquina. A través de la primera puerta
en nuestro primer mundo, ¿seguiremos
el juego del tordo? En nuestro primer mundo.
Y ahí estaban, dignos, invisibles,
moviéndose ligeros sobre las hojas muertas
en el otoño caldeado, en el aire vibrante.
(...)
Allí estaban como nuestros invitados, aceptados y aceptando.
Entonces caminamos, nosotros y ellos, formalmente,
a lo largo del paseo desierto, hacia la rotonda,
para echar una ojeada al estanque vacío.
(...)
y ellos estaban detrás de nosotros, reflejados en el agua.
(...)
Atrás, atrás, atrás, dijo el pájaro: la especie humana
no resiste mucha realidad.
El tiempo pasado y el tiempo futuro,
lo que pudo haber sido y lo que ha sido,
apuntan a un fin que siempre es presente.
"Four Quartets", Collected Poems 1909-1962, Faber & Faber, Londres, 1963.
Trad. de Jorge Aulicino.

Poemas de Marianne Moore!

«Cómo una mujer tan pequeña puede rugir tanto, 
como un Niágara secreto, 
y con una inferencia tan graciosa, 
es uno con todos los misterios 
donde la fuerza 
disfrazada de debilidad 
—una mujer, una frágil mujer— 
nos desconcierta.»
Marianne Moore por William Carlos Williams
 
«...uno descubre que hay dentro
después de todo, un lugar para lo genuino.»

PUEDO, PODRÍA, DEBO
Si me dices por qué el pantano
parece infranqueable, entonces te
diré por qué pienso que
puedo atravesarlo si lo intento.
                  Trad. de Juan Carlos Villavicencio

CUANDO COMPRO CUADROS
o, lo que es más exacto,
cuando miro aquello de lo que puedo considerarme dueña
imaginaria, elijo lo que en mi cotidianidad podría darme gozo
(...)
El énfasis demasiado intelectual sobre esta o aquella cualidad
disminuye el goce.
No debe pretender demostrar nada; ni puede exaltarse el triunfo
fácilmente concedido: eso que es grande porque otra cosa es pequeña.
Se reduce a esto: de la clase que sea, la obra debe estar 
“iluminada con penetrantes destellos en la vida de las cosas”
debe confirmar la fuerza espiritual que la creó.
Trad. de Lidia Taillefer de Haya

SUFICIENTE
¿Soy yo una fanática? Lo opuesto.
¿Y dónde me gustaría estar?
Sentada bajo el olivo de Platón
o apoyada en su viejo tronco grueso,
 
lejos de la controversia
o de cualquier colérico.
(...)
"Representa la verdad. Es suficiente."
Trad. de Jorge Aulicino

¿QUÉ SON LOS AÑOS?
     ¿Cuál es nuestra inocencia,
cuál nuestra culpa? Todos estamos
     desnudos, nadie está a salvo.
¿Y de dónde el coraje:
la pregunta incontestada,
la duda firme
–que calladamente llama, que sorda escucha–, que
en la desgracia, incluso en la muerte,
     da coraje a los demás
     y, en su derrota, mueve
     al espíritu a ser fuerte?
 
Sabio y dichoso aquel que
     acepta que ha de morir
y en su prisión se eleva
sobre sí mismo como
el mar en un abismo, luchando por ser
libre aunque incapaz de serlo,
     y en ese abandono
     halla supervivencia.
     Así se comporta
quien siente con vigor.
 
     Como el ave que al cantar
yergue su cuerpo creciéndose.
Aunque cautivo, su poderoso canto
dice qué vulgar es la satisfacción,
qué pura la alegría.
     Esto es ser mortal,
     esto es ser eterno.

miércoles, 7 de junio de 2023

La señal - Wilhelm Müller!

LA SEÑAL
¿Por qué evito caminos
que los demás recorren,
y exploro ocultas sendas
entre riscos nevados?
No he cometido crímenes
de los que avergonzarme.
¿Qué insensatos anhelos
me impulsan a estos páramos?
Los postes me señalan,
al pasar, las ciudades;
deambulo sin descanso
buscando mi descanso.
Inmóvil, frente a mí,
contemplo una señal.
Elegiré el camino
del que nadie regresa.
Trad. del alemán, Andrés Neuman.

Fragmentando poemas de Paco Urondo!

LA PURA VERDAD
Me avergüenza verme cubierto de pretensiones
(...)
Los impulsos mordieron mi juventud y ahora, sin
darme cuenta, voy iniciando
una madurez equilibrada, capaz de enloquecer a
cualquiera o aburrir de golpe
.
(...)
Suelo confiar en mis fuerzas y en mi salud
y en mi destino y en la buena suerte
(...)
Estoy seguro de llegar a vivir en el corazón de una palabra;
compartir este calor, esta fatalidad que quieta no
sirve y se corrompe.

Puedo hablar y escuchar la luz
y el color de la piel amada y enemiga y cercana.

Tocar el sueño y la impureza,
nacer con cada temblor gastado en la huida
(...)
Sin jactancias puedo decir
que la vida es lo mejor que conozco.

CADA DÍA QUE PASA
Voy cansado, es cierto, harto como todo el mundo que se precie,
o con desaliento; pero nunca falta
alguna cosa, un olor,
una risa que me devuelva,

para valer la pena; recién entonces empiezo a convencerme;
calles sucias y bocinas y el tráfico
alucinado y dormido todavía; viejos conocidos,
como el destino
o la bruma de la ciudad. Y
el mal semblante; la desconfianza
en los ojos, en los grandes ojos de la gente
hechos para volar.

EL OCASO DE LOS DIOSES
No hay nadie en la calle, en los ruidos húmedos, en el
vuelo de las hojas y mis pasos quieren reiniciar

(...)
Dueños del incendio, de la bondad del crepúsculo,
de nuestro hacer, de nuestra música, del único
amor incoherente; soberanos de esa calle donde los
tactos y la impresión hicieron su universo.
(...)
tu mismo
nombre y tu gesto son una forma nocturna que en
esa constelación crece
y sabe enrostrar nuestra
culpa.

Y todo termina con una esperanza, con una dilación
–"ha estado bien"–, o en un bostezo, o en otro
lugar donde es menester el coraje.

OCURRE LO DE SIEMPRE
Estábamos perdidos y la historia era confusa. Nada tenía que ver con la certeza...