miércoles, 23 de octubre de 2024

Fragmentos de La gravedad y la gracia – Simone Weil (Parte I)

LA GRAVEDAD Y LA GRACIA
Titulo original: La pesanteur et la grâce
Trad. de Elena M. Cano e Íñigo Sánchez-Paños, 2024.
Prólogo de Carmen Herrando
Lo real, para ella, es trascendente: «es la idea esencial de Platón». Y lo real se plasma en la verdad (…) ‘Una verdad es siempre la verdad de algo. La verdad es el resplandor de la realidad. El objeto de amor no es la verdad, sino la realidad. Desear la verdad es desear un contacto directo con la realidad. Desear un contacto directo con la realidad es amarla. No se desea la verdad más que para amar en la verdad’. (…) «Hay que ir hacia lo verdadero con toda el alma».
(…) ‘Una verdad sólo aparece en el espíritu de un ser humano particular, pero ¿cómo la comunicará? Si trata de exponerla, nadie va a escucharle, porque, como quienes escuchan no están al tanto de esa verdad, no la reconocen como tal; no saben que lo que dice es verdad, y no le prestan la atención suficiente para percatarse de ello, pues no tienen motivos para acometer semejante esfuerzo de atención’. Y remata la idea afirmando que un esfuerzo de atención para comprender a otro sólo es posible para quienes le aman. De hecho, para ella, la amistad es una forma de amor.
La gravedad y la gracia (…) da cuenta de los dos ejes en torno a los que discurre el contenido: de un lado, la pesadez o gravedad, que arrastra hacia abajo y representa la porción del alma que domina el egoísmo y la fuerza; de otro, la gracia, procedente de lo alto, que abre el alma al resquicio de lo sobrenatural y la orienta hacia el aniquilamiento del egoísmo.
(…) Constituye el método -el organon- de la filosofía weliana: «En el ámbito de la inteligencia, la virtud de la humildad no es sino el poder de la atención». (…) La atención a lo real y su seriedad intelectual (…) El pensamiento, además, genera una transformación en quien piensa: «La expresión correcta de un pensamiento siempre produce un cambio en el alma».
 
La gravedad y la gracia
Todos los movimientos naturales del alma se rigen por leyes análogas a las de la gravedad material. Solo la gracia constituye una excepción.
(…)
Dos fuerzas rigen el universo: la luz y la gravedad.
Gravedad. En general, lo que esperamos de los demás viene determinado por los efectos de la gravedad en nosotros; lo que recibimos viene determinado por los efectos de la gravedad en ellos. A veces lo que esperamos y lo que recibimos coinciden (por casualidad), a menudo no.
¿Por qué, en cuanto un ser humano da pruebas de que necesita poco o mucho de otra persona, esta se aleja? Gravedad. (…) Todo lo que se llama bajeza es un fenómeno de la gravedad. De hecho, el término bajeza así lo indica. El objeto de una acción y el nivel de energía que la alimenta son cosas distintas. Lo bajo y lo superficial están al mismo nivel.
(…) El hombre tiene la fuente de energía moral en el exterior, como la fuente de la energía física (alimento, respiración). Generalmente la encuentra, y por eso llega al espejismo -como con lo físico- de que su ser lleva en sí mismo el principio de su propia conservación.
(…)
La gracia es la ley del movimiento descendente.
Rebajarse es elevarse con respecto a la gravedad moral. La gravedad moral nos hace caer hacia arriba.
 
Vacío y compensación
(…)
La búsqueda de equilibrio es mala porque es imaginaria.
(…)
Una recompensa puramente imaginaria (una sonrisa de Luis XIV) es el equivalente exacto de lo que uno ha gastado, porque tiene exactamente el valor de lo que uno ha gastado -a diferencia de las recompensas verdaderas que, como tales, están por encima o por debajo-. Así pues, solo las ventajas imaginarias proporcionan la energía necesaria para esfuerzos ilimitados. Pero Luis XIV debe sonreír de verdad; sino sonríe, privación indecible. Un rey solo puede pagar recompensas la mayoría de las veces imaginarias, o sería insolvente.
Equivalente en religión, a cierto nivel.
A falta de recibir la sonrisa de Luis XIV, nos fabricamos un Dios que nos sonríe.
O se alaba uno a sí mismo. Hace falta una recompensa equivalente. Inevitable como la gravedad.
(…) Los hombres nos deben lo que nos imaginamos que nos darán. Perdónales la deuda.
Aceptar que sean distintos, no las criaturas de nuestra imaginación, es imitar a la renuncia de Dios.
Yo también soy distinta, no la que imagino ser. Saberlos es el perdón.
 
Aceptar el vacío
«Creemos por tradición en lo que a los dioses se refiere, y vemos por experiencia en lo que a los hombres se refiere, que siempre, por una necesidad de su naturaleza, todo ser ejerce todo el poder de que dispone» (Tucídides).
(...)
El hombre solo escapa a las leyes de este mundo lo que dura un relámpago. Instantes de pausa, de contemplación, de intuición pura, de vacío mental, de aceptación del vacío moral. Gracias a esos instantes es capaz de lo sobrenatural. Quien soporta un momento de vacío, o bien recibe el pan sobrenatural o bien cae. Riesgo terrible, pero hay que correrlo…

martes, 22 de octubre de 2024

MAGNA EST VERITAS 
de Stevie Smith.
(...)
Así que en mi época he recogido unos cuantos hechos,
bastante más que la gente que usa sombreros elegantes
y no engaño porque también soy bastante sencilla
y aunque recojo hechos no siempre sé qué significan.
Los considero una contribución a la Verdad omnipotente, 
magna est veritas et praevalebit,
coincidiendo con ese escritor latino, 
Grande es la Verdad y pronto prevalecerá.

Y AQUÍ ESTAMOS 
de Inger Christensen.
(...)
Por la noche,
cuando el corazón está vacío,
hay una mujer
en el camino.
Su rostro
es arrugado y redondo,
y parece
como si se recordase
a sí misma
tiempo atrás,
mientras en silencio
calcula
cuándo
y por qué
vio a una persona
por última vez.
Después asiente
y se va.

Babel 3 - Jack Spicer

BABEL 3
La torre en sí misma daba igual.
Lo que Él odiaba era nuestras palabras.
Una vez nuestras palabras ascendieron
hasta la bien dispuesta boca de Dios
Como campanas que cantan en las casas.
Cuando alguien amaba
La palabra decía amor
En el piso 38
En el piso 94
En el piso 1224.
Las palabras eran diferentes entonces. Dios no
nos dividía en idiomas diferentes
Dividía
palabras y seres humanos
Seres humanos y palabras
Él llamaba a las palabras ángeles
Nosotros llamábamos a las palabras ángeles
Las cosas eran diferentes entonces.
 Traducción de Jonio González.
BABEL 3
The tower itself was nothing.
It was our words He hated.
Once our words rose
Into God's willing mouth 
Like bells ring into houses.
When someone loved
The word said love
On thẹ 38th floor
On the 94th floor
On the 1224th floor.
Words were different then. God didn't
Divide us into different languages
He divided
Words and men
Men and words
He called the words angels
We called the words angels
Things were different then.

viernes, 13 de septiembre de 2024

Fragmento de una entrevista con John Berryman por John Plotz (1969)

*Leer hasta el final o el final*
Una entrevista con John Berryman (1969)
Entrevistador: Ayer dijo que para ser poeta había que sacrificarlo todo. ¿Puede ampliar eso y decir por qué? 
- Bueno, ser poeta es una forma curiosa de jazz. No te aporta nada. No te aporta dinero, o no mucho, y no te aporta prestigio, o no mucho. Es simplemente algo que haces.
Entrevistador: ¿Por qué?
- Esa es una pregunta difícil. Te daré una respuesta real. Me tomo tu pregunta en serio. Esto viene de Hamann, citado por Kierkegaard. Hay dos voces, y la primera voz dice: «¡Escribe!» y la segunda voz dice: «¿Para quién?» Creo que eso es maravilloso; no cuestiona el imperativo, ¿lo ves? Y la primera voz dice: «Para los muertos a quienes amabas»; de nuevo la segunda voz no lo cuestiona; en cambio dice: «¿Me leerán?» Y la primera voz dice: «Sí, porque volverán como posteridad». ¿No es eso bueno?

jueves, 22 de agosto de 2024

Cómo - Peter Milcák

CÓMO
Cómo asumir el don
de la mengua y al mismo tiempo mirar
la hierba que se repite
indiferente, cómo liberar la alegría desatada
de las manos de un hombre que se aliena
a sí mismo, cómo situarse
en la línea de preparación sin la zozobra
que es sólo reflejo del pensamiento
que da la bienvenida a la nada, la cual se presenta siempre
de improviso, ella misma hecha un ovillo por la fiebre,
y a la que en un instante de firmeza hay que abrazar, acoger,
envolver en cálidas mantas y con fervor
seguir meditando qué hacer.
Traducción de Alejandro Hermida de Blas.

lunes, 19 de agosto de 2024

(...)
y no te preocupes por lo que es la realidad,
qué es evidente, o qué es misterioso.
Si estuviste ahí, fue todas esas cosas.
Si puedes imaginarlo, es todas esas cosas.
Comer, beber, ser feliz.
Aceptar el milagro.
Aceptar, también, cada palabra
pronunciada con amor.
Fragmento de Logos de Mary Oliver.
 
"(...) lo difícil de entender es que la gente no tiene encanto sino gracias a su locura. Es el lado… es el verdadero encanto de la gente; es el lado en el que pierden un poco los estribos, es el lado en el que ya no saben muy bien dónde están. Eso no quiere decir que se desplomen –antes bien, se trata de gente que no se desploma, pero… si no aferras la pequeña raíz o el pequeño grano de la locura de alguien, no puedes amarle.
(…) el punto de demencia de alguien llega a ser la fuente misma de su encanto"
Fragmento Gilles Deleuze en el Abecedario (Letra F)

Sin líderes, por favor – Charles Bukowski

SIN LÍDERES, POR FAVOR
invéntate y luego reinvéntate,
no nades en el mismo barro.
Invéntate y luego reinvéntate,
y
mantente lejos de las garras de la mediocridad.
Invéntate y luego reinvéntate,
cambia tu tono y forma con tanta frecuencia que
nunca
puedan categorizarte.
Revitalízate y
acepta lo que es
pero sólo en los términos que has inventado
y reinventado.
Sé autodidacta.
Y reinventa tu vida porque debes hacerlo;
es tu vida y
su historia
y el presente
te pertenece 
solo a ti.

viernes, 2 de agosto de 2024

La mirada – María Zambrano

LA MIRADA

Sólo cuando la mirada se abre al par de lo visible se hace una aurora. Y se detiene entonces, aunque no perdure y sólo sea fugitivamente, sin apenas duración, pues que crea así el instante. El instante que es al par indeleblemente uno y duradero. La unidad, pues, entre el instante fugitivo e inasible y lo que perdura. El instante que alcanza no ser fugitivo yéndose.

Inasible. El instante que ya no está bajo la amenaza de ser cosa ni concepto. Guardado, escondido en su oscuridad, en la oscuridad propia, puede llegar a ser concepción, el instante de concebir, no siempre inadvertido.

Y así, la mirada, recogida en su oscuridad paradójicamente, saltando sobre una aporía, se abre y abre a su vez, "a la imagen y semejanza", una especie de, circulación. La mirada recorre, abre el círculo de la aurora que sólo se dio en un punto, que se muestra como un foco, el hogar, sin duda, del horizonte. Lo que constituye su gloria inalterable.

Querríais saber – Charlotte Delbo

QUERRÍAIS SABER
hacer preguntas
y no sabéis qué preguntas
y no sabéis cómo hacerlas
por eso preguntáis
cosas sencillas
el hambre
el miedo
la muerte
y nosotros no sabemos responder
no sabemos responder con vuestras palabras
y las nuestras
no las entendéis
así que preguntáis cosas más sencillas
decidnos por ejemplo
como era un día cualquiera
que no tendríais paciencia
y cuando respondemos
seguís sin saber cómo era un día cualquiera
y creéis que no sabemos responder.
No os creéis lo que contamos
porque
si fuera cierto
lo que contamos
no estaríamos aquí para contarlo.
Habría que explicar lo inexplicable
explicar
por qué Viva que era tan fuerte
murió
y no yo
por qué Mounette
que era apasionada y audaz
murió
y no yo
por que Ivonne
que era decidida
y no Lulu
por qué Rosie
que era inocente y aún no sabía
por qué vivir
ni por que morir
por qué Rosie
y no Lucie
por qué Marriette
y no Poupette
su hermana
que era más joven y más frágil
por qué Madelaine
y no Hélène
que dormía cerca de ella
por qué por qué
porque todo es inexplicable aquí.
En "Auschwitz y después III. 
La medida de nuestros días", 
Turpial, Madrid, 2004.
Traducción de María Teresa de los Ríos.

viernes, 12 de julio de 2024

¿Sienten las piedras? - Mary Oliver

¿Sienten las piedras?
¿Aman su vida?
¿O su paciencia acalla todo lo demás?
Cuando camino por la playa recojo unas pocas
          blancas, oscuras, de muchos colores.
No os preocupéis, les digo, os traeré de vuelta, y lo hago.
¿Está el árbol mientras crece encantado con sus muchas
           ramas,
cada una de ellas semejante a un poema?
¿Están contentas las nubes de descargar su fardo de lluvia?
Casi todo el mundo dice no, no, no es posible.
Yo me niego a sacar semejante conclusión.
Sería terrible equivocarse.
Traducción de Jonio González.

lunes, 8 de julio de 2024

Ahora me convierto en mí misma – May Sarton

'Not till we are lost, 
do we begin to find ourselves'.
Henry David Thoreau
AHORA ME CONVIERTO EN MÍ MISMA
Ahora me convierto en mí misma. Me ha llevado
tiempo, muchos años y lugares;
He sido disuelta y sacudida,
me he puesto las caras de otros,
he corrido como loca, como si el tiempo estuviera ahí,
terriblemente viejo, advirtiéndome a gritos
"Deprisa, morirás antes de..."
(¿De qué? ¿De que llegue la mañana?
¿O el final del poema esté claro?
¿O el amor esté a salvo en la ciudad amurallada?)
Ahora quieta, estar aquí,
¡Sentir mi peso, mi densidad!
La negra sombra sobre el papel
en mi mano; la sombra de una palabra
como el pensamiento moldea al moldeador
cae pesadamente sobre la página, se oye.
Todo se fusiona ahora, encaja en su sitio
del deseo a la acción, de la palabra al silencio,
mi trabajo, mi amor, mi tiempo, mi rostro
reunidos en un intenso
gesto de crecimiento semejante al de una planta.
Tan lento como la maduración de una fruta
fecunda, desprendida y siempre consumida,
cae pero no agota la raíz,
así es el poema, puede dar,
crecer en mí para convertirse en canción,
hecho y arraigado por el amor.
Hay tiempo y el tiempo es joven.
Oh, en esta hora vivo
mi vida y no me muevo.
Yo, la perseguida, la que corre como loca,
¡Me detengo, me detengo y paro el sol!
Traducción de Jonio González.
NOW I BECOME MYSELF
Now I become myself. It’s taken
Time, many years and places;
I have been dissolved and shaken,
Worn other people’s faces,
Run madly, as if Time were there,
Terribly old, crying a warning,
“Hurry, you will be dead before—”
(What? Before you reach the morning?
Or the end of the poem is clear?
Or love safe in the walled city?)
Now to stand still, to be here,
Feel my own weight and density!
The black shadow on the paper
Is my hand; the shadow of a word
As thought shapes the shaper
Falls heavy on the page, is heard.
All fuses now, falls into place
From wish to action, word to silence,
My work, my love, my time, my face
Gathered into one intense
Gesture of growing like a plant.
As slowly as the ripening fruit
Fertile, detached, and always spent,
Falls but does not exhaust the root,
So all the poem is, can give,
Grows in me to become the song,
Made so and rooted by love.
Now there is time and Time is young.
O, in this single hour I live
All of myself and do not move.
I, the pursued, who madly ran, 
Stand still, stand still, and stop the sun!

sábado, 6 de julio de 2024

Una carta frustrada por su peso - Jorge Aulicino

'Un poema para leer 
a la sombra'
UNA CARTA FRUSTRADA POR SU PESO
[de Lugones a su confesor]

Lidiar con la parte oscura
fue parte del asunto.
No lo hice de modo profesional, sino al tuntún
con bajo resonar de tambores,
como si una sombra se adentrara en el fuego.
Al tipo lo fusilan contra su sombra, no lo sabe
porque la sombra es ocultada por las grandes plantas
de su pensamiento, hasta
que llega a la pared húmeda en la que encuentra escrito
su nombre, que no recuerda haber escrito
porque tampoco recuerda esa pared húmeda
con dibujos marinos que le infieren el musgo y los líquenes.
No la recuerda pero le está destinada.
La parte oscura se ha hecho su propia vida cerca de la pared.
Hay un relámpago cuando el hombre llega
y esto le permite ver a su sombra, acurrucada como un demente
del manicomio entre palmeras reales e imaginarias,
o como un miserable que duerme en la calle.
Se agacha frente a ella
y le dice: Volvé hacia las ventanas ciegas de luz.
La sombra no habla, alza sus ojos pobres hacia él,
le da a entender que eso no depende ya de su voluntad.
(Disculpá estas súbitas imágenes, me vinieron a la mente al hablar
      de la sombra.)
La parte oscura ha lidiado con nosotros, más bien.
Nos ha querido decir que las más delicadas construcciones
de la ciencia tocan a su fin, todo ahora es gutural,
hasta los cálculos, y no tiene esa delicadeza mórbida
de los grandes cuentos raros; de las fuerzas extrañas.
¿Me creerás que todavía pienso en la función del punto y coma?
¿A quién podría importarle eso?
Tampoco a nadie le importa la sombra
que se inclina sobre nosotros
invisible,
más silenciosa que un velero,
con dientes pálidos,
orejas blancas,
sin temor y sin pasión,
y que no queremos ver ni oír
hasta que la encontramos en aquel viejo jardín
detrás de la montaña de flores ya podridas
no pidiendo rescate, sino hablando del mundo hundido
en los planisferios, los pasillos de la Bolsa...
¿Pero quién podría desarmar todo esto?
Son ya milenios de alfombrados, de rabia, de objetos de oro o titanio,
de colmillos de elefante, de olor a axila disimulado por
el perfume y el opio... Olor de animales en el tálamo.
Son siglos de construcción de objetos.
¿Quién podría escuchar a la sombra?
¿Qué mascarada sería presentar a la sombra en sociedad?
–Debo dejar aquí,
te debo una explicación más calma.
Será otro día.
Ahora es dulce estarse junto al río
que trae a este verano un frescor que le es ajeno. 
Jorge Aulicino, "El capital. La lírica",
Ediciones Barnacle, Buenos Aires, 2024.

jueves, 27 de junio de 2024

Fragmentos de Diario II (1934-1939) - Anaïs Nin [Parte V]

THE DIARY OF ANAIS NIN
Traducción de Enrique Hegewicz
[Mayo de 1936]
(…) Me aferro al mundo creado por los artistas, porque el otro está lleno de horror, y no le encuentro remedio. (…) Cuando estoy rodeada de gente y caigo en estado de ensoñación, mi voz se hace remota. Henry notó el contraste entre la voz cálida y la voz remota. Hay gente que sólo es natural en público. Henry respira, vive, habla mejor si está rodeado de mucha gente. Para mí, el momento más sincero y natural es cuando estoy sola, o cuando estoy con quien amo.
[Junio de 1936]
(…) Quería no tener nada que rumiar, nada a lo que dar vueltas. (…) yo respiro y amo sin la necesidad de decir: «Respiro y amo» (…) – Anaïs, tienes una gran fuerza, espiritual y vital, y pese a estar envuelta en mitos y leyendas, eres para mí como un látigo.
(…) también te gustará a ti algún día, no sé cuándo, cuando te des cuenta de que la vida es sueño, y de que los sueños son algo necesario para la vida; (…) pero en lo fundamental, nada ha cambiado, si alguien es bueno, nada cambia (…) No he dejado de ser consciente del drama político que se desarrolla y no he tomado partido porque para mí la política, sea la que sea, me parece podrida hasta el fondo, basada en lo económico en lugar de basarse en lo humanitario. Me parece que el sufrimiento del mundo no tiene remedio, que solamente puede paliarse con lo que cada uno de nosotros logre hacer individualmente.
Vivimos en un mundo que se desmorona. Cuanto más se desmorona, más me siento que debo afirmar la posibilidad de un mundo individualmente perfecto, un mundo de amores personales, de relaciones personales, de creación. Quizá trato sólo de colocar una capa de opio sobre un volcán. (…) – No eres cobarde, Gonzalo. Quizás te falta sólo la fe absoluta, el creer ciegamente en el lado con el que estás, (…) Creo que no estás seguro. A veces hace falta más valor para seguir las propias convicciones personales que para seguir una línea de acción que es posible compartir con muchos. (…) – No eres sólo una mujer -dice Henry-, eres más que una mujer.
Yo me río porque soy las dos cosas. A veces puedo vivir en un mundo grande, impersonal, y otras veces encuentro frío todo eso, y regreso al mundo personal, íntimo. El gran mundo, el mundo en el que a veces la mujer nada con una cierta aprensión humana, con algo de soledad humana, es un mundo estelar de magnitud y mutación que simultáneamente fascina y hiere. (…) Cuando salgo al mundo, a los cafés, a las fiestas, busco experiencias profundas, amistades verdaderas. Cuando las encuentro, hago una pausa. Me detengo a saborear, a profundizar por medio de la reflexión, les dedico toda mi atención. Henry sigue. Más cafés, más personas, más movimiento, sin elegir, sin profundizar, sin valorar.
[Agosto de 1936] 
(…) Como consecuencia, la gente le resulta carente de densidad. Sólo capta su fosforescencia.

Broken, Unbroken - Mary Oliver

ROTO, INTACTO (no roto)
Los solitarios
están en las esquinas oscuras
de sus corazones.

Yo los he visto
en ciudades,
y en mi propio barrio,

no los podía tocar
con la magia
que ellos anhelan

para estar intactos.
Luego, yo misma,
solitaria,

le dije hola a la
buena fortuna.
Alguien

vino
y se quedó
y poco a poco

se transformó en todo
lo que hace la diferencia.
Oh, desearía esa buena suerte

a todos.
Qué lindo es
estar intacto.
Broken, Unbroken
by Mary Oliver from Evidence.

The lonely
stand in the dark corners 
of their hearts.

I have seen them 
in cities,
and in my own neighborhood,

nor could I touch them 
with the magic
that they crave

to be unbroken.
Then, I myself, 
lonely,

said hello to 
good fortune.
Someone

came along
and lingered 
and little by little

became everything that 
makes the difference.
Oh, I wish such good luck

to everyone.
How beautiful it is 
to be unbroken.

Una traducción realizada por 'no traductores'

viernes, 21 de junio de 2024

Sé humilde
Sé simple.
Inclínate ante la grandeza de
una flor, de una nube,
de un insecto.
No seas nada.
No seas nadie.
Sé literalmente una nada.
Y cuando estés completamente vacío,
el recipiente se puede llenar de todo lo que realmente eres...
Nikos Kazantzakis
Su epitafio reza: 
"No espero nada. 
No temo nada. 
Soy libre" 
(Δεν ελπίζω τίποτα.
Δε φοβούμαι τίποτα. 
Είμαι λεύτερος).

Los imperfectos - Erich Fried

LOS IMPERFECTOS
No creo
en los imperfectos
que creen
que podrán perfeccionar
lo imperfecto
para ellos mismos
y para aquellos
a quienes desean aleccionar
Pero cuando veo
a otros imperfectos
que no creen
que se pueda
perfeccionar lo imperfecto
y que por eso creen
que se pueden
ahorrar el esfuerzo
de intentarlo
entonces comienzo de nuevo a creer
en aquellos imperfectos
que creen
que sigue valiendo la pena
el esfuerzo.
Trad. de Jorge Riechmann

viernes, 31 de mayo de 2024

Porque sí - Moishe Leib Halpern

PORQUE SÍ
Moishe Leib se detiene en medio de la noche 
a meditar sobre el mundo. 
Presta atención entonces a su propio pensamiento: 
alguien le murmura al oído 
que todo está derecho y que todo está torcido 
y que el mundo gira alrededor de todo. 
Tironea Moishe Leib una brizna con las uñas 
y sonríe. 
¿Por qué? 
Porque sí. 
Así tironea la brizna en la noche; 
de pronto se le ocurre nuevamente algo. 
Se lo piensa, presta atención de nuevo: 
alguien le murmura al oído 
que nada está derecho y que nada está torcido 
y que el mundo gira alrededor de nada. 
Tironea Moishe Leib la brizna con las uñas 
y sonríe. 
¿Por qué? 
Porque sí. 
Ed. y trad. del yiddish, Eliahu Toker. 
Publicado por Jonio González.

lunes, 20 de mayo de 2024

Fragmentos de Totalidad e infinito - Emmanuel Levinas I

TOTALIDAD E INFINITO
Ensayo sobre la exterioridad
Emmanuel Levinas
Trad. Daniel E. Guillot
Presentación de la edición castellana
Que todo aparecer del ser sea una posible apariencia; que la manifestación de las cosas y el testimonio de la conciencia no sean, quizás, sino el efecto de una cierta magia, capaces de extraviar al hombre que espera salir de si hacia el ser, todo esto no es un loco pensamiento de filósofo. Es todo el desarrollo de la humanidad moderna: su temor a dejarse hechizar. (…) La ideología, inocente o maligna, ha alterado ya nuestro saber. Por ella los hombres se engañan o son engañados. (…)
Prefacio
Aceptaremos fácilmente que es cuestión de gran importancia saber si la moral no es una farsa. (…) La política se opone a la moral, como la filosofía a la ingenuidad. (…) La prueba de fuerza es la prueba de lo real. Sin embargo, la violencia no consiste en herir y aniquilar como en interrumpir la continuidad de las personas, en hacerles desempeñar papeles en los que ya no se encuentran, en hacerles traicionar, no sólo compromisos, sino su propia sustancia; en la obligación de llevar a cabo actos que destruirán toda posibilidad de acto. Como en la guerra moderna, en toda guerra las armas se vuelven contra quien las detenta. La guerra (…) destruye la identidad del Mismo.
(…) En la idea de lo infinito se piensa lo que permanece siempre exterior al pensamiento. Condición de toda opinión, es también condición de toda verdad objetiva. La idea de lo infinito es el espíritu antes de presentarse a la distinción de lo que descubre por sí mismo y de lo que recibe de la opinión. (…) Este libro se presenta entonces como una defensa de la subjetividad, pero no la tomará a nivel de su protesta puramente egoísta contra la totalidad, ni en su angustia ante la muerte, sino como fundada en la idea de lo infinito. (…) La subjetividad realiza estas exigencias imposibles: el hecho asombroso de contener más de lo que es posible contener. (…) Contener más de lo que se es capaz es, en todo momento, hacer estallar los cuadros de un contenido pensado, superar las barreras de la inmanencia, pero sin que esta caída en el ser se reduzca de nuevo a un concepto de caída...
El mismo y lo otro
I. Metafísica y trascendencia
1. Deseo de lo invisible
(…) El deseo metafísico tiene otra intensión: desea el más allá de todo lo que puede simplemente colmarlo. Es como la bondad: lo Deseado no lo calma, lo profundiza. Generosidad alimentada por lo Deseado y, en este sentido, relación que no es desaparición de la distancia, que no es acercamiento, o, para ajustar con mayor aproximación la esencia de la generosidad y de la bondad, relación cuya positividad proviene del alejamiento, de la separación, puesto que se nutre, podría decirse, de su hambre. Alejamiento que es radical sólo si el deseo no es la posibilidad de anticipar lo deseable, si no lo piensa previamente, si va hacia él a la aventura, es decir, hacia una alteridad absoluta, imposible de anticipar, como se va hacia la muerte. El deseo es absoluto, si el ser que desea es mortal y lo Deseado, invisible. La invisibilidad no indica una ausencia de relación; implica relaciones con lo que no está dado, de lo cual no hay idea. La visión es una adecuación entre la idea y la cosa: comprehensión que engloba. (…) La dimensión misma de la altura1 está abierta por el Deseo metafísico. Que esta altura no sea ya el cielo, sino lo Invisible, es la elevación misma de la altura y su nobleza. [1. «Yo soy incapaz de admitir que exista otro estudio que haga mirar al alma hacia lo alto, sino el que se relaciona con lo real que es lo invisible» Platón, République.] (…) Loca pretensión de lo invisible al tiempo que una experiencia aguda de lo humano enseña, en el siglo XX, que los pensamientos de los hombres son conducidos por las necesidades, que implican sociedad e historia; que el hambre y el miedo pueden vencer toda resistencia humana y toda libertad. (…) Pero ser hombre es saber que es así. La libertad consiste en saber que la libertad está en peligro. Pero saber o ser consiente, es tener tiempo para evitar y prevenir el momento de inhumanidad. (…) el deseo de lo absolutamente Otro o la nobleza, la dimensión de la metafísica.
2. Ruptura de la totalidad
(…) Ser yo es, fuera de toda individualización a partir de un sistema de referencias, tener la identidad como contenido. El yo, no es un ser que permanece siempre el mismo, sino el ser cuyo existir consiste en identificarse, en recobrar su identidad a través de todo lo que le acontece. Es la identidad por excelencia, la obra original de la identificación.
(…) La modalidad del Yo contra lo «otro» del mundo, consiste en morar; en identificarse existiendo allí en lo de sí. El Yo, en un mundo primeramente otro, es sin embargo autóctono. Es la mudanza misma de esta alteración. Encuentra en el mundo un lugar y una casa. Habitar es el modo mismo de sostenerse (…) El «en lo de sí» no es un continente, sino un lugar donde yo puedo, donde, dependiendo de una realidad que es otra, soy a pesar de esta dependencia, o gracias a ella, libre. Es suficiente caminar, hacer para apoderarse de todo, para apresar. Todo, en cierto sentido, está en su lugar, todo está a mi disposición a fin de cuentas, aun los astros (…) El lugar, medio ambiente, ofrece medios. Todo está aquí, todo me pertenece; todo de antemano es aprehendido con la aprehensión original del lugar, todo es com-prendido.
(…) Para que la alteridad se produzca en el ser hace falta un «pensamiento» y un Yo. La irreversibilidad de la relación es llevada a cabo por uno de los términos de la relación, como el movimiento mismo de la trascendencia, como el recorrido de esa distancia y no como una retención o la invención psicológica de este movimiento. El «pensamiento», la «interioridad» son la ruptura misma del saber y la producción (no el reflejo) de la trascendencia. (…) La alteridad solo es posible a partir del Yo. (…) La apología en la que el Yo a la vez se afirma y se inclina ante lo trascendente, está en la esencia del discurso.
3. La trascendencia no es la negatividad
El movimiento de la trascendencia se distingue de la negatividad por la cual el hombre descontento rechaza la condición en la que está instalado. La negatividad supone un ser instalado, situado en un lugar donde está «en casa»; es un hecho económico, en el sentido etimológico de este adjetivo. (…) [los hombres] se oponen a su condición, permaneciendo al mismo tiempo ligados a sus horizontes. El «de otro modo» y «en otra parte» que desean, se mantienen aún en el aquí abajo que rechazan. (…) Este modo de negar, refugiándose al mismo tiempo en lo que se niega, perfila los lineamientos del Mismo2 o del Yo. [2. ‘primacía del Mismo’: en el aprendizaje no se recibe nada del Otro, sino que únicamente se saca ‘a la luz’ lo que ya está previamente dado en el individuo.]
4. La metafísica precede de la ontología
(…) El saber o la teoría significa primeramente una relación tan con el ser, que el ser cognoscente deja manifestarse al ser conocido respetando su alteridad y sin marcarlo en modo alguno con esta relación de conocimiento. En este sentido, el deseo metafísico seria la esencia de la teoría. Pero la teoría significa también inteligencia -logos del ser- es decir un modo tal de abordar el ser conocido que su alteridad con respecto al ser cognoscente se desvanece. (…) sensación en la cual se confunden cualidad objetiva y afección subjetiva. (…) La ontología que retorna lo Otro al Mismo, promueve la libertad que es la identificación del Mismo, que no se deja alienar por el Otro. (…) A este cuestionamiento de mi espontaneidad por la presencia del Otro, se llama ética. (…) lección de Sócrates. No recibir nada del Otro sino lo que está en mí, como si desde toda la eternidad yo tuviera lo que viene de fuera. No recibir nada o ser libre. La libertad no se parece a la caprichosa espontaneidad del libre albedrío. Su sentido último reside en esta permanencia en el Mismo, que es razón. El conocimiento es el despliegue de esta identidad. Es libertad. (…) Conocer viene a ser aprehender el ser a partir de nada o llevarlo a la nada, quitarle su alteridad. Iluminar es quitar al ser su resistencia, porque la luz abre un horizonte y vacía el espacio: entrega el ser a partir de la nada.
(…) «Yo pienso» se convierte en «yo puedo» en una apropiación de lo que es, en una explotación de la realidad. (…) el pensamiento como obediencia a la verdad del ser.

jueves, 9 de mayo de 2024

Fragmento de Tao Te Ching - Lao Tsé

1
El tao que puede ser expresado no es el tao eterno
[dao ke dao fei chang dao]
El hombre que puede ser definido no es el hombre inmutable.
La no existencia es llamada el antecedente del cielo y de la tierra
La existencia es la madre de todas las cosas
Desde la eterna no existencia vemos con claridad las distinciones aparentes
La existencia y la no existencia son idénticas en su origen
    solo se diferencian al hacerse manifiestas
Esa identidad se llama profundidad
La infinita profundidad es la fuente de todas las cosas del Universo
-
N. 'hsuan' (traducido como profundidad) significa lo infinitamente pequeño no conocido, o la no abarcable pequeñez, esto es lo que está en lo profundo de lo existente pero no conocemos ni vemos, según la edición de Morata (Madrid, 1983)
3
No aplaudiendo al ilustre, preservamos al hombre de la rivalidad
No valorando lo precioso, lo protegemos de la codicia
No revelando lo deseable, lo mantenemos lejos de la confusión
Por consiguiente el sabio gobierna
   Vaciando el corazón del hombre
   Llenando su estómago
   Debilitando la ambición
   Y fortaleciendo sus huesos
Lo protege de conocer lo malo y de desear lo bueno,
   y no permite así el triunfo del astuto
Gobierna por medio de la no-acción; luego, no hay nada que no sea gobernado.
Traducción de Caridad Díaz. Morata, 1983. Publicado por Jorge Aulicino. 
Por mi parte, leí el Tao por primera vez en el 2014 y volví a leerlo en junio del 2023, sin embargo nunca publiqué los fragmentos que me gustaron, si textos relacionados. Más adelante subiré.

martes, 30 de abril de 2024

Fragmentos de 'Inmóvil como el colibrí' - Henry Miller I

INMÓVIL COMO EL COLIBRÍ
Traducción de Carlos Manzano
Prefacio
…aunque cambiemos de piel una y otra vez, nunca perdemos nuestra identidad. (…)
La idea es: no esperes a que cambien las cosas, la hora del hombre es la presente y, ya estés trabajando en la base del montón o en su cima, si eres una persona creativa seguirás produciendo, pase lo que pase, y eso es lo máximo que puedes esperar. (…) cuando estas convencido de que todas las salidas están bloqueadas, o te pones a creer en los milagros o te quedas inmóvil como el colibrí. El milagro estriba en que la miel está siempre ahí, delante de tus narices; solo, que estabas demasiado ocupado buscándola en otro lado para darte cuenta. Lo peor no es la muerte, sino la ceguera ante la realidad de que todo en la vida tiene un carácter milagroso.
El lenguaje de la sociedad es el del conformismo; el de la persona creativa es el de la libertad. Mientras quienes componen el mundo cierren los ojos ante la realidad, la vida seguirá siendo un infierno. Pasar de una ideología a otra es un juego inútil. Cada uno de nosotros es único y se debe reconocer como tal. (…) Antes que nada todos somos seres humanos, diferentes unos a otros, y estamos obligados a vivir juntos, a cocernos en la misma olla. Los espíritus creativos son los fecundadores: son los lame vov que impiden el hundimiento del mundo. Si no se les hace caso, si se los reprime, la sociedad se convierte en una colección de autómatas.
Lo que no queremos afrontar, lo que no queremos oír ni escuchar -ya sea disparate, traición o sacrilegio- es precisamente aquello a lo que debemos prestar atención. Incluso un idiota puede tener un mensaje para nosotros. Tal vez yo sea uno de esos idiotas, pero voy a dar mi opinión. Falta mucho, muchísimo, camino por recorrer y, como dijo Fritz von Unruh, «aún no se ve la salida».
Henry Miller, 16 de febrero de 1962. California.
La hora del hombre
…Era sencillo. Al estar a la altura total de uno mismo – dicho de otro modo, dar más de lo pedido-, devolvíamos al necesitado su dignidad humana. (…) La necesidad del otro desaparecía al instante, porque se la satisfacía con la reserva inagotable del espíritu y el espíritu responde al espíritu. (…) no debatir, no demorarnos, no preguntarnos por el resultado de nuestra acción… y, desde luego, no buscar la aprobación ni la recompensa. (…) Sobre todo, no esperar a que el siguiente hombre haga lo propio. Nos parecía absolutamente claro y simple a nosotros: demasiado claro, demasiado sencillo, tal vez. Quien procure poner en practica esa verdad ha de tener el valor del león, la tenacidad del toro, la astucia de la serpiente y la inocencia de la paloma.
(…) «Hablar siempre de Dios de una forma nueva: ésa debería ser nuestra misión fundamental», dijo Eric Gutkind. (…) Dios, el mundo y el hombre. Lo que es, lo que puede ser, lo que debe ser. (…) (el hombre) Aún está dispuesto a dar cabida a nuevos dioses, nuevas religiones… a partir del descreimiento mas que de la creencia. Se niega rotundamente a reconocer que en su inmediato centro de visión está el venero de la revelación. En una roca no ve otra cosa que una roca, en una flor sólo una flor y en el hombre nada más que un hombre. Sin embargo, la verdad es que en el más insignificante objeto de la Creación está encerrado el secreto de todas las creaciones.
(…) La verdad simple y evidente de que aceptar el mundo es transformarlo parece superar totalmente su capacidad de comprensión. Si la puerta cede, se debe forzarla. Nada puede contener la subida de la marea y todas las pruebas indican que ésta está subiendo. Por mucho que el hombre se rodee de toda la seguridad que imagina, la puerta cederá.
Hijos de la tierra
…Todas las veces en que me aventuro por el mundo, me veo preguntándome si la gente quiere de verdad cambiar. (…) El hombre anhela la felicidad aquí, en la tierra, no la satisfacción, no la emancipación. Entonces, ¿se engañan totalmente al buscar la felicidad? No, la felicidad es deseable, pero es un subproducto, el resultado de una forma de vida, no de un objetivo que esté por siempre jamás fuera de nuestro alcance. La felicidad se alcanza por el camino y, si es efímera, como creen la mayoría de los hombres, puede dar paso también, en lugar de a la ansiedad o la desesperación, a un jubilo sereno y duradero. Convertir la felicidad en la meta es destruirla por adelantado. Si hay que tener una meta, cosa discutible, ¿por qué no la de la autorrealización? Esa actitud para con la vida presenta la excepcional y saludable característica de que en ese proceso la meta y el buscador se vuelven una y la misma cosa. (…) Es que, si hay un poder con el que cuenta el hombre indubitablemente - ¿acaso no hemos tenido demostraciones de ello una y otra vez? - es el de alterar nuestra forma de vida. Tal vez sea el único poder del hombre.
(…) El hombre no tiene su ser en un vacío de hechos históricos, sino en un reino de magia y misterio. Sólo en el mito tiene valor para reconocer la gloria de su origen, la capacidad de su espíritu. (…) El único nivel en el que se puede producir un cambio decisivo, con sentido, es el del espíritu. Estar regenerado significa poder remontarse hasta el origen, recuperar las capacidades creativas con las que afrontar todos los problemas. (…)
Viviendo aparte y en paz conmigo mismo, he llegado a comprender más vívidamente el significado de la doctrina de la aceptación: abstenerse de dar consejos, abstenerse de inmiscuirse en los asuntos de los demás, abstenerse de modificar – aun cuando los motivos fueran los más elevados – la forma de vida de otros… ¡Tan sencillo y, sin embargo, tan difícil para un espíritu activo! ¡No intervenir! Y, sin embargo, no volverse indiferente ni denegar la ayuda cuando se te solicite sinceramente. Al vivir así, al practicar la forma de vida sencilla, ocurren cosas extrañas; alguien podría considerarlas milagrosas. Y se reciben asombrosas enseñanzas instructivas de quienes menos se podía esperar… (…) Como se sabe, el maestro zen dice a veces: «¡Mata al Buda!» Se trata de acabar con los esfuerzos fútiles, no situar al Buda (o a Cristo) más allá, fuera de ti, sino reconocerlo en ti mismo, ser quien eres, completamente. Desde luego, cuando alcanzas ese estado de conciencia, no hay necesidad – ni urgencia – de convertir a otros a nuestra forma de pensar. Ni siquiera es necesario – como lo expresó en cierta ocasión Vivekananda – ir por ahí haciendo el bien. (…) Nuestro destino estriba precisamente en la capacidad para distinguir las incesantes transformaciones que este navío de la vida – la condition humaine – puede experimentar. (…) Quien haya experimentado la unicidad y el gozo de la vida sabe que ser lo es todo. «La madurez lo es todo», dijo Shakespeare. Es la misma cosa.